Uno de los balones que ha dejado botando la comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso a raíz de la crisis ceutí ha sido la que sería la primera visita de Felipe VI a las dos ciudades autónomas españolas. El viaje se producirá "en las próximas semanas", ha dicho el jefe de Gobierno sin más concreciones, aunque todo apunta a que habrá que esperar, como poco, al miércoles 23. Marruecos celebra ese día comicios para elegir a los casi 400 miembros de la Cámara legislativa del país y la visita del Rey a Ceuta podría acabar convertida en artillería de campaña. La situación política posterior derivada de dicha consulta también podría condicionar el calendario de un viaje siempre delicado por las reivindicaciones marroquíes de soberanía sobre Ceuta y Melilla, pero a donde el Rey siempre ha expresado su deseo de ir y así se lo expresó este mes de agosto al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas.

PUBLICIDAD

No se conoce aún ningún detalle de la que será una visita histórica tras la que hicieron hace 19 años en rey Juan Carlos I y Doña Sofía. En aquel momento, 2007, no les acompañó quien fuera presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, pero la visita no respondía a ninguna situación concreta de crisis, mucho menos a una "violación de la integridad territorial de España", como denunció el propio Sánchez el pasado 31 de julio. Entonces se dejó todo el protagonismo a la primera visita de un jefe de Estado a Ceuta en más de setenta años.

El recuerdo de Paiporta

La visita a la localidad valenciana de Paiporta, el 3 de noviembre de 2024, tras la Dana mortal de octubre, es el otro formato posible. Allí acudieron Felipe VI, Doña Letizia, Pedro Sánchez y el que era presidente de la Generalitat, Carlos Mazón. Y es de sobra conocido lo que aconteció en aquella jornada. A ese recuerdo apelan en el primer partido de la oposición para vaticinar que, llegados a este punto, puede reproducirse una escena no muy diferente a la de entonces, cuando Sánchez salió corriendo de esta localidad entre insultos y lanzamiento de bolas de barro, mientras los reyes insistieron en quedarse y hablar con los vecinos.

Conciden en Génova con Sánchez en el sentido de que Ceuta "necesita un refuerzo anímico" y la presencia de los Reyes contribuiría a ello, pero el presidente del Gobierno "tiene el recuerdo de Paiporta, de cuando tuvo que echar a correr y esto acaba de empezar", en alusión al largo recorrido de una crisis que no ha tocado fin. Para Sánchez, Ceuta "necesita más que nunca estar arropada por el Estado". Gobierno y Zarzuela comparten "la necesidad de que, después de veinte años sin una visita del jefe del Estado a estas dos ciudades españolas", "en las próximas semanas" se materialice un viaje que transmita "el compromiso del Estado" con los dos únicos territorios europeos que comparten frontera física con África.

Felipe VI y Doña Letizia podrían eludir a Sánchez e ir acompañados por Margarita Robles

De inclinarse por el modelo de hace 19 años, Felipe VI y Doña Letizia acudirían acompañados por un ministro de jornada, que bien podría ser la titular de Defensa, Margarita Robles. Férrea defensora de la españolidad de ambas plazas, fue el único miembro del Gobierno en interactuar este agosto con los ceutíes, en escuchar sus quejas; en consolar, en la medida de lo posible, a una población que se siente abandonada en una crisis de larga y difícil resolución y en pedir disculpas por los errores tanto en la previsión como en la gestión de la misma. Sería, sin duda, la ministra mejor recibida por la población de la ciudad autónoma, aunque con el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, al frente del mando único, acaso le caería ese cometido.

Ayer no se vio a la titular de Defensa muy entusiasta en su escaño en el Congreso. No aplaudió al anuncio de publicitar todos los informes del CNI y de las FSE previas al asalto del día 30. "Esto no es Bulgaria", dijeron ayer fuentes de su entorno respecto a un gesto que no ha pasado desapercibido. Por lo demás, insisten los mismos medios, en los 8 años que lleva trabajando con el Centro de Inteligencia "su labor ha sido de chapó" y dicen no preocuparle la publicación de dichos informes siempre y cuando "no comprometa a otros países" ni la debida confianza entre servicios de información.

El jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino, es un experto en Marruecos

Felipe VI tiene además a su lado a un experto en Marruecos. Se trata del jefe de la Casa del Rey, Camilo Villarino, que fue número dos de la embajada de España en el país alauita entre los años 2013 y 2017. Nombrado jefe de gabinete por el ministro popular de Exteriores Alfonso Dastis, ejerció el mismo cargo con los socialistas José Borrell y Arancha González Laya. Fue Villarino el que gestionó la entrada a España del líder del Frente Polisario Brahim Gali, contagiado de Covid, hecho que le costó tanto el puesto a él como a González Laya.

Se habla de unas relaciones más que complicadas con el actual titular de Exteriores, José Manuel Albares, quien le vetó para ocupar la cancillería de España en Moscú. En todo caso, lo más probable es que tenga que preparar con el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y no con Albares, una visita histórica que tensará las relaciones con Marruecos, si es que, finalmente, se produce.