Elecciones Generales 29N

España

Reconoce durante la recepción del 12-O la incursión de buques marroquíes en aguas de Ceuta

Sánchez proyecta optimismo por la movilización y se ve ganando y gobernando: "Estamos en un punto mejor que en 2023"

El presidente observa una activación del electorado progresista que no veía desde 2019 y se felicita de que el debate público esté "donde quiere el PSOE"

MADRID, 12/10/2026.- La reina Letizia (3i), saluda al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), durante el besamanos celebrado en el Palacio Real durante la recepción de la Fiesta Nacional, este lunes, en Madrid. EFE/Mariscal
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a los reyes Felipe VI y Letizia, a la princesa Leonor y a la infanta Sofía, este 12 de octubre de 2026 en el Palacio Real de Madrid. | EFE / MARISCAL

Empecemos por uno de esos axiomas indestructibles que aplican en las noches electorales: buena parte de los resultados se juzgan según las expectativas. Por eso para los partidos es capital saber jugar con ellas, perseguir el equilibrio. No elevarlas sin fundamento, porque la caída puede ser mayor, no reducirlas al mínimo para no deprimir a sus votantes. Pedro Sánchez busca subirlas para que el PSOE y sus electores carburen, para que se convenzan de que, pese a la marea de encuestas en contra, sí hay posibilidades de que la derecha y la ultraderecha no alcancen el poder. Y si los expertos vislumbran algunas opciones, aunque pequeñas, de que los socialistas recuperen su condición de primera fuerza, gracias a la división en la derecha y la fortaleza de Vox, el jefe del Ejecutivo dobla la apuesta y subraya que no solo se ve primero, sino incluso con los números para repetir en la Moncloa. Se siente "en un punto mejor que en 2023", cuando contra pronóstico logró retener las riendas del Gobierno.

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Sánchez —y también los miembros de su Gabinete— se marcó como meta este lunes insuflar ánimo entre los suyos. Proyectar optimismo. Y lo hizo lanzando ese mensaje durante su conversación informal con los periodistas en la recepción ofrecida por los Reyes en el Palacio Real con motivo del 12 de Octubre. Básicamente, el presidente defendió que hay una corriente de movilización progresista que los sondeos no detectan (o no quieren reflejar, vino a decir) pero que se traducirá en un crecimiento de la izquierda. Ayuda, subraya, que el debate público, que ahora mismo gira en torno a la vivienda y a las políticas públicas está "donde quiere el PSOE".

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Me he quedado gratamente sorprendido. Se ha entendido el porqué del anticipo, hay movilización del electorado de izquierdas y veo al PP con nervios, descalificando e insultando", asegura el presidente

El líder socialista aseguró que está observando una movilización progresista que "no veía desde 2019", cuando ganó con muchísima holgura las elecciones del 28 de abril —123 diputados, por 66 del PP— y las del 10 de noviembre —120, por 89 de los populares—. "Es más grande que la de 2023", afirmó. "Me he quedado gratamente sorprendido. Se ha entendido el porqué del anticipo electoral, hay movilización del electorado de izquierdas y veo al PP con muchos nervios, descalificando e insultando".

Este lunes se publicaron tres encuestas más —de Sigma Dos para El Mundo, de GAD3 para el Abc y de Sociométrica para El Español— y las tres otorgan un margen amplísimo para el bloque de PP y Vox, en el entorno de los 200 escaños, una supermayoría de la derecha que jamás ha existido en España, ni en los tiempos de las mayorías absolutas de José María Aznar y Mariano Rajoy. El PSOE se situaría, según esos estudios, entre los 103 y los 107 diputados, por los 121 que consiguió en 2023, y tendría imposible, siempre según esos números, reeditar la coalición, por el hundimiento de Sumar (hoy Frente Amplio) y la fractura con Podemos. El viernes, no obstante, concluye el plazo para registrar las coaliciones electorales, y hasta entonces nada quedará cerrado del todo.

Sánchez no comenta la fragmentación de la izquierda y se limita a expresar su "respeto" a su autonomía, aunque advierte de que la unidad "está en la calle". No entra a si lo puede capitalizar

Al presidente se le preguntó, precisamente, por esa desunión de su izquierda, por si juega radicalmente en contra. Pero él no cargar contra sus potenciales socios: "No me vais a sacar del respeto a su autonomía. La unidad está en la calle, en las plazas. Hay gente que vota a muchos partidos progresistas". Sánchez recordó entonces que su partido está buscando esa confluencia con su izquierda en el Senado, con listas conjuntas que se atarán, si las negociaciones prosperan, en los próximos días, con el objetivo de arrebatar la mayoría absoluta al PP e impedir que ocurra como en esta legislatura, en la que los populares hacían y deshacían y montaban comisiones de investigación a conveniencia.

La unidad "en la calle es real"

¿Y vista esa posible fragmentación de la izquierda, podría capitalizar el voto al PSOE, absorber voto útil? Sánchez no quiso entrar en esa hipótesis. Solo recalcó que esa "unidad" de los progresistas que se ve "en la calle" sí "es real", que su convicción es que la derecha fracasará en su empeño pese a un alud de encuestas que auguren una mayoría absolutísima con Vox: "En estas elecciones, juega a lo de siempre, a descalificar, insultar y propagar bulos. Y anunciar que derogará leyes". El presidente se refirió a unas palabras de Alberto Núñez Feijóo durante su mitin el sábado en Madrid, cuando pidió "sacrificios". "Eso significa recortes, y no es abrazado por la mayoría de ciudadanos españoles", esgrimió.

El ministro Óscar Puente sí empieza a advertir de que en las circunscripciones que reparten pocos escaños votar a las formaciones a la izquierda del PSOE es tanto como tirar el sufragio a la basura

Tanto el jefe del Ejecutivo como sus ministros comentaban, en los corrillos con los periodistas, que la senda ascendente del PSOE acabaría emergiendo. Porque no es una entelequia. "Es que yo no parto de lo que dicen las encuestas", respondió Sánchez cuando le preguntaron cómo puede ir cambiando la curva hasta las elecciones generales del 29 de noviembre. En la Moncloa no se creen esos barómetros porque "están hechos para animar a Feijóo". Es decir, que son de encargo, aunque las cifras de encuestas de distintos medios sean coincidentes.

"Es que creo que hay una movilización real. También parecía en 2023 que el PP iba a tener 150 escaños o más, y se quedó en 137. Estamos en un punto mejor que en 2023. Y lo vemos por los datos que tenemos y la movilización que vemos del PSOE". La referencia de las últimas generales no es casual: entonces, ya se presumía que el Gobierno acabaría en manos de PP y Vox, pero no llegaron ambos a la mayoría absoluta y Sánchez aguantó mucho mejor el tipo de lo que preludiaban los sondeos: ganó un escaño y un millón de votos respecto a los comicios de noviembre de 2019. Y Sumar también resistió muy bien y firmó 31 diputados, una marca, cierto, muy lejana ahora mismo. Por si acaso, ya hay voces más que cualificadas en el PSOE, como la del ministro Óscar Puente, que llaman al voto útil, a no tirar a la basura sufragios a la izquierda alternativa en circunscripciones que reparten pocos escaños y en las que no podrá conseguir ningún asiento en el Congreso.

Un ministro apuntala el optimismo: "Vamos a ir hacia arriba. Las encuestas nuestras y las de Génova dicen que vamos al alza nosotros y Vox, no ellos". A la dirección le ha sorprendido la gran afluencia a los primeros mítines de precampaña

Los asesores del presidente le cuentan que la situación de partida no es tan mala como indican los sondeos de institutos privados, y que en todo caso se irá notando el efecto Maricarmen, la agitación en la izquierda producida por el desahucio de la mujer de 87 años que acabó falleciendo el pasado miércoles en el hospital dos semanas después de que fuera sacada a la fuerza de la casa en la que vivió más de siete décadas. "Vamos a ir hacia arriba. Las encuestas nuestras y las de Génova dicen que vamos al alza nosotros y Vox, y no ellos", observaba un miembro del Gabinete. A la dirección le ha sorprendido también la afluencia de los dos primeros mítines de precampaña —5.000 personas el sábado en Dos Hermanas (Sevilla) y 3.200 el domingo en Ponferrada (León), dentro y fuera del recinto—, lo que indica una entrega de sus bases, las primeras terminales que siempre han de movilizarse en cualquier proceso electoral y que ya estaría activada.

Tras la estela de Iván Redondo

"El partido está muy enchufado. Y estamos convencidos de que la ciudadanía no va a soportar que se tumbaran en el pleno del Congreso los dos decretos leyes de vivienda por culpa de PP, Junts, Vox y UPN", apuntalan también desde el equipo del presidente en la Moncloa, donde enfatizan que, incluso según las encuestas públicas actuales, la derecha y la ultraderecha ronda el 50% de los votos, una diferencia respecto al bloque progresista que ven remontable. El impulso de la izquierda es difícil de calibrar, subrayan, porque aún no hay una marca definitiva por la que preguntar. "Todo se irá reordenando", prescribe paciencia un ministro.

El exgurú electoral de Sánchez cree que la derecha está en los mismos niveles que hace años: 12 millones de votos. La pregunta es si la izquierda se moviliza o no, y cree que ya está activándose

La Moncloa y la cúpula socialista asumen por tanto la tesis que defiende en todos los medios donde acude el primer director de Gabinete que tuvo Sánchez nada más acceder al poder, Iván Redondo. Su argumento es que no hay más derecha ahora que la que había en 2011 con Mariano Rajoy y Rosa Díez, entonces líder de UPyD. "Hay aroma del 28 de abril de 2019: el bloque de la derecha tiene 12 millones de votos y siguen con esos 12. Aquí se trata de si la izquierda se moviliza o no", defendió este lunes en Hoy por hoy, en la SER. Y, a su juicio, la izquierda empieza ya a activarse. Redondo cree que sí que hay partido para el PSOE, que Sánchez puede ser primera fuerza de nuevo, que no está tan lejos porque si Vox sigue creciendo, el PP irá bajando y por tanto arriesgando su primera posición en muchas provincias: "Cuando Vox está en el 20%, el PP suele situarse en el 27% o el 28%. No puede estar en el 33%". "Así, darle un 50% de posibilidades a una remontada de la izquierda es decir que puede pasar. Y no es una hipótesis sin fundamento: hay un mapa electoral que la sustenta. En política, conviene no confundir las tendencias de hoy con el resultado de mañana", aseveró rotundo el exgurú del presidente.

"La fuga de votos del PP hacia Vox es brutal", valoraba Sánchez en su conversación con los informadores en el Palacio Real. Ese traspaso de electores se debe, a su juicio, a que "el PP le está haciendo la campaña" a Santiago Abascal, comprándole sus temas (inmigración, supuesto fraude en el voto por correo...), y a que Feijóo no es un liderazgo competitivo en el espectro de la derecha. Su pronóstico, por tanto, es que el PSOE puede dar la sorpresa el 29-N: "Vamos a ser la primera fuerza y vamos a gobernar", aseguró vehemente. "No puedo decir número de escaños, pero pinta bien. Y aspiramos a ganar no solo en el Congreso, sino también en el Senado".

Sánchez recalca que la fuga de votos del PP a Vox es "brutal", y ese traspaso de electores se debe a que el PP "le está haciendo la campaña" a Abascal y a que el liderzgo de Feijóo no es competitivo en la derecha

Sobre la hipotética influencia de la campaña de las midterms en EEUU, que podrían suponer para Donald Trump la pérdida de una o las dos Cámaras, Sánchez se limitó a apuntar que lo que se constata es que hay una "internacional ultraderechista con los mismos ejes" en cualquier parte de mundo: "Insultos, mentiras y mismos recortes, y eso se ve en EEUU y en España". Pero su ventaja es que la conversación pública, a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal, ha girado por completo: de Ceuta a las políticas públicas. A la vivienda. "El debate está donde quiere el PSOE", sostuvo ufano. "Es que en ningún momento podíamos pensar que llegaríamos a las elecciones hablando de esto —reforzaban en su núcleo duro—, y no creemos que vaya a cambiar el debate público de aquí al 29-N".

El cuartel general socialista ya está preparando la campaña que será, como avanzaba este diario este domingo, "positiva, optimista" —"el miedo no gana elecciones"—, "de propuestas y de futuro", en palabras del presidente. Como candidato, estará presente "en todos lados y a todas horas". Es decir, que hará una campaña intensa en medios de comunicación, mítines, nuevos formatos. "Y estoy muy ilusionado", declaró. Sus ministros y los integrantes de su equipo en la Moncloa rubrican que ha vuelto el Sánchez de los antiguos tiempos, el que reconocían, el del hombre que tira del carro, que le echa horas y que da ánimos a los suyos.

El candidato hará una campaña "positiva, optimista", "de propuestas y de futuro". Y estará "en todos lados y a todas horas". Se declara "muy ilusionado" para tirar de los suyos hacia el 29-N

Aún quedan, no obstante, infinitos detalles por saber hasta el 29-N. Datos que el presidente no quiso desvelar a los periodistas. Habrá promesas estrella, "y no solo de vivienda", también se irán aprobando decretos leyes hasta las elecciones —"ya sabréis cuáles"—, y puede que haya novedades en las listas. No hubo manera de que revelase ya quién será su número dos por Madrid, aunque con seguridad se conocerá antes de este sábado, cuando se reúne el comité federal que debe validar todas las candidaturas (a excepción de las que se pacten para el Senado con Frente Amplio, que tendrá que sellar la comisión federal de listas).

Coincidencia temporal

Otro elemento que seguramente entrará en la campaña será Ceuta. Este martes y miércoles la agenda estará ocupada por la visita de los Reyes a las dos ciudades autónomas, acompañados por el ministro de Política Territorial y mando único en Ceuta, Ángel Víctor Torres. El presidente confirmó la información de El País de este lunes de que buques de guerra marroquíes penetraron en aguas de Ceuta justo el 30 y 31 de julio, cuando más de 70.000 inmigrantes cruzaron la frontera a pie y a nado. La Armada se vio obligada a desplegar buques para frenar las incursiones de la Marina del reino alauí, que se prolongaron durante los primeros días de agosto. Según explicaba el rotativo, no se trató de una entrada accidental, por error, sino de una "vulneración intencionada y repetida del mar territorial", del que no hay apenas precedentes.

Sánchez restó importancia a lo sucedido: "Somos vecinos geográficos y fueron días muy intensos, evidentemente. La interlocución fue muy fluida y no ha vuelto a suceder nada parecido". El presidente no quiso relacionar los dos eventos —la entrada de buques de guerra marroquíes y el cruce de miles de migrantes—, y remarcó que "entre dos países vecinos este tipo de hechos puntuales suceden". Tampoco quiso explicar por qué se produjeron esas incursiones y, pese a que proclamó que su Ejecutivo ha actuado en este tiempo "con total transparencia", no había informado de este asunto, ni siquiera cuando acudió al Congreso a dar cuenta de la crisis. "La interlocución al más alto nivel se produjo y se resolvió" el incidente, resumió.

Sánchez califica de "muy intensos" lo que ocurrió a finales de julio y primeros de agosto, pero resta importancia a lo sucedido: "La interlocución al más alto nivel se produjo y se resolvió"

El jefe del Ejecutivo puso en valor la importancia de las relaciones bilaterales con Rabat en distintos campos, también frente a la lucha frente al terrorismo y el narcotráfico, y defendió que su Ejecutivo pretende "construir" puentes, y no "destruirlos", como en su opinión hace el PP, que ha cuestionado el acuerdo de la UE con Marruecos y se ha negado a respaldar el Tratado de Amistad de España y Francia. En el saludo a los Reyes con el que arrancó la recepción de este 12-O se pudo ver a la embajadora marroquí en Madrid, Karima Benyaich.

Para Sánchez, la visita de Felipe VI y Letizia a las ciudades autónomas es en sí misma una respuesta a Marruecos, que considera los dos enclaves como territorios ocupados. Además, la situación en Ceuta, acabó, "avanza cada día hacia la normalización". Por lo pronto, todos los migrantes han salido de las playas y el último asentamiento, el de El Guano, se desalojó este domingo.

El líder del Ejecutivo cree que Ceuta "avanza cada día hacia la normalización". Y se entrega a la generación de optimismo, a trasladar el mensaje de que ahora, como en 2023, se puede retener el poder

Optimismo por los cuatro costados del presidente. Ese era el objetivo del presidente en su recepción del 12 de Octubre en el Palacio Real. Meta compartida, por cierto, por Feijóo, también seguro de que el bloque de derechas alcanzará la mayoría absoluta que se le escapó en 2023. Sánchez necesita generar expectativas. Calentar el ambiente. Trasladar el mensaje de que ahora, igual que en las últimas generales, también es posible conservar el poder. Y hasta ser primera fuerza otra vez. El más difícil todavía.

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