Castilla y León | España

Mañueco es investido presidente de Castilla y León con la ausencia de Feijóo y Ayuso

El candidato del PP ha logrado la mayoría absoluta con Vox en primera votación con 44 'síes' y el resto de la cámara en contra | Santiago Abascal sí ha asistido al pleno de nombramiento y Tudanca ha criticado que Feijóo "no dé la cara"

El portavoz de Vox en las Cortes, Juan García-Gallardo (i), felicita a Alfonso Fernández Mañueco (d), tras su debate de investidura.

El portavoz de Vox en las Cortes, Juan García-Gallardo (i), felicita a Alfonso Fernández Mañueco (d), tras su debate de investidura. EP

Tras nueve horas y media -comenzó a las doce de este lunes- de sesión plenaria, el candidato del PP en Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha sido investido presidente de la región con el apoyo de los procuradores de Vox, con quien compartirá coalición gubernamental en la Junta los próximos cuatro años. El nuevo jefe del Ejecutivo ha logrado mayoría absoluta en primera votación con 44 votos a favor -tres más de los necesarios- y 37 en contra, el resto de la cámara: PSOE, la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Soria ¡Ya!, Unidas Podemos, Ciudadanos y Por Ávila. Ha sido designado en un pleno al que no ha acudido el presidente del PP Alberto Núñez Feijóo, por motivos de agenda y la celebración del Comité de Dirección este lunes, ni tampoco, aunque había confirmado asistencia, la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso.

Frente a la presencia del presidente de Vox Santiago Abascal, el PP ha estado representado en Valladolid por la vicepresidenta segunda del Congreso de los Diputados Ana Pastor, por el portavoz del Senado Javier Maroto y por el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local Pedro Rollán.

En su discurso de investidura, Mañueco ha destacado la pluralidad de una «cámara muy renovada» que «refleja la voluntad expresada en las urnas». Respecto a su acuerdo con Vox, que «evita la repetición electoral», el presidente castellano y leonés ha asegurado que «garantiza los principios de la Constitución». Actuará sobre el programa del PP «como base» y tendrá como «prioridad» la transparencia. Todo sin cerrar la puerta a formaciones como Soria ¡Ya!, la UPL y Por Ávila, a quien deja la puerta a acuerdos puntuales.

«La alternativa viable»

«Somos dos partidos distintos, cada uno tiene sus posiciones», pero el PP y Vox «hemos sabido dar ejemplo de responsabilidad buscando puntos de acuerdo cando era preciso hacerlo», ha aseverado Mañueco. Y es algo por lo que «debemos felicitarnos», porque «el acuerdo plasma una la alternativa viable para evitar nuevas elecciones»; «para garantizar nuestra estabilidad democrática».

El dirigente del PP de Castilla y León ha asegurado que apostará por «la mejora de los servicios públicos y la reindustrialización» como objetos de vertebración y «contra la despoblación». Seremos «avances de vanguardia en la protección social y en la inversión sin precedentes en familia, natalidad y apoyo al mundo rural». Asimismo, por la bajada de impuestos en búsqueda «del progreso» regional: «la bajada del IRPF la vamos a efectuar este año».

Mañueco ha destacado que la ley de violencia intrafamiliar que desarrollará el futuro gobierno no tiene otra intención que «ampliar y reforzar» un «compromiso» contra la violencia, algo complementario y que no pretende sustituir al actual pacto de violencia de género.

Entre las novedades del próximo ejecutivo está la división de la cartera de Fomento y Medio Ambiente y el paso de las competencias de Transparencia al departamento de Presidencia. El resto de las consejerías se mantendrá igual.

Por su parte, el representante de Vox y vicepresidente de la Junta ha agradecido a Mañueco haber «estado a la altura» y reconocido la voluntad de los ciudadanos de Castilla y León. Lo que es una «prueba de madurez». Todo, ha dicho, «pese a las grandes presiones recibidas». Unas «presiones» que no son tales para Mañueco.

«Puede estar usted tranquilo. En esta ocasión, podrá contar con un socio leal, con el que podrá discrepar, sí, pero cuya sinceridad podrá poner usted siempre a prueba, sin temor a ser traicionado», ha garantizado por su parte Juan García-Gallardo a Mañueco, en alusión al anterior socio de Gobierno del PP, Ciudadanos. Este pacto es «un éxito en el que los únicos vencedores son los castellanos y los leoneses», ha expresado.

Por ello, el líder verde le ha pedido «que se mantenga firme, que confíe en Vox: un partido coherente, serio y de fiar. Un partido que respeta los acuerdos y la palabra dada», ha insistido el político burgalés. «Acepto el reto de gobierno con un profundo sentido del deber y de la alta responsabilidad que implica. La acepto agradecido a los ciudadanos de Castilla y León que nos han votado en las elecciones, a mi partido, por su confianza en mi y, por supuesto, a mis compañeros del Grupo Parlamentario Vox por su valentía al encomendar su vida al proyecto político de Vox, a pesar de las dificultades que comporta y la demonización a la que nos somete una parte de esta Cámara», ha añadido.

Feijóo debe «dar la cara»

El secretario general del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, ha señalado que Mañueco «ha convertido al PP en el caballo de Troya de la ultraderecha» por el pacto con los de García-Gallardo. Al PP «no se le reconoce, ha ejercido de portavoz de Vox», le ha comparado. «Hace tres años el gobierno lo decidió Albert Rivera y ahora lo ha hecho Abascal; los dos en un despacho de Madrid», ha añadido. Un ejecutivo, ha dicho, «que viene a acabar con la memoria histórica, con las mujeres y con la verdad» y que emplea eufemismos como «inmigración ordenada» para no hablar de «racismo». «Es lo que ustedes quieren decir», ha expresado.

Aludiendo también la referencia del popular al «adoctrinamiento en las aulas», Tudanca ha tachado de «infame» la alianza con Vox y criticando que Mañueco sólo «haya concretado las peticiones» de los de Abascal en el discurso de investidura. «El resto, es todo lo que llevan prometiendo durante años», como la mejora de los consultorios sanitarios, ha determinado.

En ese sentido, el socialista ha indicado que Mañueco se tiene que enfrentar «a una realidad para nada relacionada con las encuestas» resultado de «la falta de responsabilidad» política. «Feijóo debería haber venido a dar la cara», y «no lo vamos a olvidar». «El nuevo PP sólo ha cambiado de presidente» y «no tenemos claro si será absorbido» finalmente por su socio.

En réplica, Mañueco ha reprochado a Tudanca que no le interesa garantizar la estabilidad de la autonomía y que sólo le «valga» la «democracia» cuando gobierna el PSOE. «Su comportamiento le inhabilita para dar lecciones, sermones, imposiciones e inquisiciones», le ha dicho el presidente regional. «Póngase del lado correcto de la historia», ha sentenciado.

Socios de viaje

La desaprobación del PSOE respecto al pacto de PP y Vox ha derivado en un cruce de acusaciones con el nivel de democracia como eje. Mañueco ha indicado que Tudanca no puede dar lecciones en cuanto a acuerdos políticos cuando el presidente del Gobierno Pedro Sánchez se mantiene en La Moncloa con el apoyo de los partidos independentistas y de EH Bildu, ha quien ha tachado de «herederos de ETA». «El que dijo que había que perdonar a los verdugos de ETA sigue ahí sentado», ha afirmado Mañueco en referencia al procurador Luis Briones.

«Lo que es una vergüenza es que el señor Briones siga ahí sentado justo detrás de usted (es procurador por Burgos)» ha aseverado el candidato a la reelección, quien le ha pedido al portavoz socialista que no venga a dar lecciones al PP en esta materia.

Tudanca ha entendido como «desfachatez» que Mañueco hable de víctimas del terrorismo cuando va a nombrar consejero de Cultura a Gonzalo Santonja, quien estuvo en un acto de Herri Batasuna (HB) y en 1979 escribió una carta en defensa de uno de los fundadores, Telesforo Monzón.

«Imagínense que estarían diciendo en este país, que dirían ustedes y la extrema derecha si alguien que iba a mítines de HB en los años de plomo fuera nombrado consejero de esta Comunidad. Qué estarían diciendo. Ochenta asesinatos el año que escribió el artículo defendiendo a un fundador de la banda terrorista», ha enfatiza Tudanca, que se ha dirigido en este momento a García-Gallardo.

Podemos y Ciudadanos, muy críticos

El candidato de Unidas Podemos, Pablo Fernández, ha augurado a Mañueco que pasará «a los anales, pero de la infamia» tras decidir introducir a la «ultraderecha» en el devenir gubernamental de la región. Todo, asegura el morado, para «mantenerse en la poltrona» bajándose «los pantalones de la forma más indigna».

«Son ustedes a la moderación lo que Putin al pacifismo», ha sentenciado el único procurador de Unidas Podemos que ha acusado a Mañueco de haber hecho «un pan con unas tortas» tras romper el Gobierno de Castilla y León dejando a la Comunidad sin presupuestos «en un momento crucial», a lo que ha añadido, ahora, las consecuencias de un programa de gobierno con Vox «inconcreto» y al que ha tildado de «vaga declaración de intenciones» en una «nadería» a los verdaderos problemas de la Comunidad.

Por su parte, Francisco Igea ha continuado su línea de rechazo por todo lo acontecido desde diciembre, cuando Mañueco expulsó a Ciudadanos del Gobierno. «Ustedes no han planteado nada de nada sobre las auténticas urgencias de Castilla y León», únicamente arengas «ideológicas». «No es digno de confianza, ni siquiera para el presidente de su partido». «No le merecen ni sus compañeros de partido, ni esta comunidad, ni su familia», ha asegurado Igea antes de abandonar la tribuna y ante la sorpresa de parte del hemiciclo.

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