País Vasco

Cuando Echenique proclamó a una víctima del GAL para ser lehendakari

Podemos designó a Pili Zabala para aspirar a presidir el Gobierno vasco en 2016. Esta legislatura ha defendido la necesidad de reparar y hacer justicia "a todas las víctimas" y esclarecer los casos sin resolver de la 'guerra socia'.

Pablo Echenique y Pablo Iglesias, en el Congreso de los Diputados durante el debate sobre la eutanasia. EFE

El anuncio lo hizo el entonces secretario de organización, Pablo Echenique. Comenzó con un esforzado saludo en euskera. Aquel 1 de agosto de 2016 pasaría a la aún breve historia de la formación por dos razones: por proclamar a su primera candidata a lehendakari y por haber apostado por una víctima de los GAL, Pili Zabala. La victoria en el proceso de Primarias de la candidata, que contaba con el apoyo de la dirección vasca y nacional, fue la principal novedad de los comicios que debían elegir a los 75 parlamentarios de la Cámara vasca.

La elección de Zabala fue un mensaje en sí mismo. Un rostro nuevo, una mujer que ha apostado por la defensa de los derechos y reparación para todas las víctimas, las de ETA y las de la ‘guerra sucia’, y hermana de una de las víctimas de uno de los crímenes más cruentos de los cometidos por el terrorismo de Estado, el secuestro, tortura y asesinato de José Ignacio Zabala y José Antonio Lasa en octubre de 1983. En estos últimos años, Zabala ha reclamado reparación para todas ellas y en particular para las muchas víctimas olvidadas de los GAL. Ayer, el portavoz de Unidas Podemos en la Cámara Baja aseguró que con los GAL “todo el mundo sabe lo que pasó” en torno a Felipe González, que una comisión de investigación no es necesaria, “son cosas perfectamente conocidas”, afirmó. Al menos para seis partidos, entre ellos varios de sus aliados habituales, PNV, ERC y Bildu –además de JxCat, BNG y la CUP– aún quedan muchas dudas por resolver y el verdadero papel del expresidente González es una de ellas. Por ello han solicitado que se constituya una comisión de investigación.

Esta mañana Pili Zabala ha expresado su enorme «decepción» con Pablo Iglesias y Unidas Podemos. Ha asegurado que tras conversar ayer con Pablo Iglesias éste le trasladó que no era el momento de apoyar una comisión de investigación sobre los GAL y Felipe González: «Le trasladé mi enorme malestar, si tengo que formar parte de un proyecto cuyos dirigentes toman estas decisiones, me tengo que alejar, no puedo aceptara ese desprecio a los derechos humanos y la libertad», ha asegurado en declaraciones a Euskadi Irratia.

La candidata a lehendakari de Elkarrekin Podemos en los comicios de 2016 ya ha anunciado que no continuará en política. La abandona sólo cuatro años después de haberse convertido en parlamentaria y haberse decepcionado, como ella misma ha reconocido, en más de una ocasión. En las redes sociales Zabala hace tiempo que no se asoma. Tampoco ayer hizo referencia alguna a las palabras de Echenique. Han pasado sólo tres años y medio desde que le proclamó candidata asegurando que era un “honor” que alguien como ella liderara la lista.

Cinco segundos interminables

Sin duda, uno de los momentos más intensos de la corta carrera política de Zabala se produjo al comienzo. Aún se recuerda su enfrentamiento televisivo en la campaña electoral. Sucedió en pleno debate electoral en la televisión pública vasca. Zabala se dirigió directamente al candidato del PP, Alfonso Alonso, para preguntarle si le consideraba una víctima del terrorismo, “con arreglo a la ley, no, del terrorismo no, pero es víctima de un abuso, de una actuación por parte de funcionarios del Estado absolutamente execrable y condenable”, replicó el candidato popular mirándole a la cara. Después llegaron los cinco segundos más largos de la televisión. Zabala y Alonso se aguantaron la mirada en silencio en el que fue sin duda el momento de aquella campaña electoral.

En esta legislatura Podemos Euskadi ha tenido dos secretarios generales. Ahora tiene en marcha el proceso para designar un tercero. Entonces, la secretaria general de Podemos en Euskadi era Nagua Alba. Rompiendo la tradición de que el candidato a lehendakari ejerza de portavoz parlamentario, el partido optó por otro parlamentario; Lander Martínez. Poco después, Martínez llegaría a liderar el partido -entre septiembre de 2017 y febrero de este año-. Ambos dirigentes mostraron ayer su malestar por el desmarque de Unidas Podemos de los partidos que reclaman una comisión de investigación para investigar el papel de Felipe González en los GAL. Alba aseguró que no se lo podía creer, que “para este viaje no hacían falta tantas alforjas”. Lander Martínez fue incluso más duro. Calificó de “incomprensible” la posición de su partido y apeló al “deber moral y político” que tienen para ser “punta de lanza en la reparación de las vulneraciones de derechos humanos”: “La investigación es vital para que pueda haber verdad, justicia y reparación”.

A menos de un mes de las elecciones autonómicas del 12-J, esta cuestión ha irrumpido con fuerza en la campaña y en el caso de Elkarrekin Podemos lo hace con una evidente fractura en su abordaje nacional y autonómico. La actual candidata a lehendakari, Miren Gorrotxategi, defendió la necesidad de asegurar “verdad, justicia y reparación a las víctimas del GAL”. En un comunicado, exigió que la Justicia esclarezca “de una vez por todas” la responsabilidad de Felipe González; “El Estado mantiene una deuda histórica con las víctimas de esta violencia política que sólo podrá ser saldada desde la aplicación de esos principios”.

La llegada de Zabala a la disputa electoral dio buenos resultados a Podemos. En los comicios del 25 de septiembre de 2016 la formación morada obtuvo once asientos en la Cámara de Vitoria, una representación que ahora parece complicado que pueda reeditar. Los sondeos apuntan hacia una posible pérdida de hasta tres representantes.

Defraudada

Durante este mandato, exceptuando los cinco meses que tuvo que ausentarse por una baja médica, Pili Zabala ha aportado un estilo diferente, alejado de las pugnas políticas y que ha terminado por desgastarle. Sus llamadas al consenso, en particular en la reparación de “todas las víctimas”, las de ETA y las de la ‘guerra sucia’, o en la denuncia unánime de los abusos policiales, han sido uno de sus caballos de batalla.

En varias ocasiones no ha podido ocultar su emoción al intervenir desde la tribuna del Parlamento vasco. Sucedió la primera vez que se refirió al dolor de víctimas del GAL como lo fue su familia, “he estado 28 años sin hablar”, aseguró emocionada. Tampoco escondió su frustración con la clase política, de la que se ha sentido miembro sólo de modo transitorio. El bronco debate de la ley de abusos policiales vivido en al Cámara vasca le llevó a cuestionar “la actitud de muchos políticos hacia las víctimas”, para las que siempre ha proclamado que sean tratadas por igual. A mediados de la legislatura, en agosto de 2018, anunció que no se sentía “cómoda”, que su falta de vocación política y formación política no le animaban para continuar.

En este tiempo su condición de víctima de los GAL ha estado presente en muchas de sus intervenciones públicas, en el Parlamento y fuera de él. En mayo de hace dos años desveló que se había reunido hasta en dos ocasiones con José Amedo, el comisario de policía condenado a 108 años de prisión –de los que cumplió 12- por su pertenencia a los GAL. Dijo haberlo encontrado arrepentido de sus hechos. “Para mí fue importante estar frente a una persona que ha destrozado tu vida, mirándole a los ojos y contarle lo que supuso”.

La designación de Zabala como candidata y sus primeras intervenciones relativas al asesinato de su hermano volvió a situar a comienzos de esta legislatura en primera línea el caso ‘Lasa Zabala’, uno de los primeros crímenes de los GAL. El secuestro de los dos jóvenes de 18 años en Bayona, acusados de pertenecer a ETA, su posterior traslado al palacio de ‘La Cumbre’, su tortura, asesinato y entierro en Busot (Alicante) irrumpió en una Euskadi que intentaba cerrar una etapa oscura de su historia. Imágenes como las del coronel Enrique Rodríguez Galindo, condenado por este caso, asegurando en el juicio que sus hombres eran “la primera línea de defensa” de una “patria que estaba en peligro”, revivieron como nunca antes. Ahora, el partido que eligió a una víctima de los GAL para aspirar a ser lehendakari, se ha partido en dos. Quienes reclaman más luz y a quienes les inquieta.

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