La nave Crew Dragon, de SpaceX, ha despegado a las 21.22 de este sábado desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral (Florida), en lo que supone la primera misión tripulada de la historia por parte de una compañía privada.

«¡América ha despegado!», se ha escuchado en la narración del lanzamiento, calificado como el inicio de «una nueva era para los vuelos espaciales norteamericanos». Los Estados Unidos no enviaban una misión tripulada al espacio desde su propio territorio desde el año 2011, cuando Barack Obama desmanteló el programa de transbordadores de la NASA.

Desde entonces, los astronautas norteamericanos dependían de las naves Soyuz y del cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, para lanzar sus misiones espaciales. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha asistido en directo al lanzamiento en Cabo Cañaveral, pese a la situación de tensión que atraviesa el país y tras el intento fallido del pasado miércoles.

Durante un discurso posterior, Donald Trump ha dado por oficialmente reinaugurada la carrera espacial con una intervención en la que ha prometido que los astronautas norteamericanos volverán a la luna en 2024 con el objetivo de establecer una plataforma de lanzamiento hacia Marte.

«No puedes ser el número uno en la Tierra si eres el número dos en el Espacio», ha dicho el presidente norteamericano. «Y no lo vamos a ser».

«La primera mujer en la Luna será americana, y la primera nación en Marte serán los Estados Unidos de América. Iremos más lejos, más rápido. América siempre será la primera», ha continuado Trump, que ha vaticinado que los límites de la carrera espacial están a punto de expandirse: «Lo mejor está por venir».

Estas son las claves de la Crew Dragon:

¿Qué es la Crew Dragon?

Es una nave espacial de ocho metro de alto y cuatro de diámetro que ha sido fabricada por la empresa SpaceX, capitaneada por el empresario Elon Musk, y está equipada con siete asientos y controles con pantalla táctil.

Subirá a órbita gracias a un cohete SpaceX Falcon 9 y, después de que la cápsula Crew Dragon acceda a la atmósfera superior, la nave espacial se separará y disparará sus propios propulsores para comenzar a maniobrar hacia la estación espacial. La intención de SpaceX es reutilizar la Crew Dragon para otras misiones y, de esta manera, abaratan costes.

Esta nave es totalmente autónoma y está equipada con un exclusivo sistema de aborto de emergencia diseñado para expulsar a los astronautas a un lugar seguro si algo sale mal. Cuenta con un sistema de paracaídas para aterrizar la nave espacial de manera segura en el improbable caso de que uno de los cuatro paracaídas principales falle.

Vídeo de la prueba que SpaceX realizó en noviembre de 2019.

¿Por qué es tan importante este lanzamiento?

Estados Unidos ha carecido de nave espacial propia durante casi una década. En el año 2011, el entonces presidente, Barack Obama, decidió retirar la flota de los míticos transbordadores shuttle, por lo que los astronautas estadounidenses no tenían forma de llegar a la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) a través de medios nacionales.

Han dependido de las naves Soyuz rusas desde entonces, por las que han tenido que pagar una cantidad que se ha ido incrementando con los años, hasta alcanzar los 86 millones de dólares que cuesta actualmente cada billete de ida y vuelta a la ISS.

Esta decisión de la Administración Obama levantó ampollas, dado que suponía que, por primera vez en su historia, EE.UU. no tendría una nave propia de exploración y tendría que depender de la ingeniería rusa, después de décadas de una carrera espacial entre ambos países que surgió durante la Guerra Fría.

La tripulación accede a la nave espacial ‘Dragon Crew’ a través de un pasadizo retráctil.

Asimismo, la NASA tuvo que cancelar la costosa misión para volver a la Luna que llevaba años gestando y cedió terreno a las empresas privadas para que financiasen la investigación y ejecución de parte de sus nuevos proyectos. El objetivo de esta estrategia era abaratar costes para destinar el dinero estatal a la construcción de una nueva nave espacial, Orión, para llegar a Marte en 2030.

En el año 2014, dos empresas privadas, SpaceX y Boeing, se ofrecieron a fabricar una nave espacial que trasladase a los astronautas a la ISS y, tras varios retrasos, presentaron las cápsulas Crew Dragon  y CST-100 Starliner, respectivamente. La NASA concedió un contrato 2.60 millones de dólares para SpaceX y otro de 4.200 millones de dólares para Boeing. La diferencia en la dotación a sendas corporaciones reside en el hecho de que la empresa de Elon Musk ya había desarrollado proyectos similares anteriormente y no tenía que empezar de cero.

El lanzamiento que estaba previsto para este miércoles iba a ser, por tanto, el primer despegue en nueve años desde suelo estadounidense, pero también el primer viaje tripulado de una nave desarrollada por una empresa privada.

¿Qué es SpaceX?

Elon Musk, fundador de PayPal y Tesla, es el dueño de SpaceX, la empresa que ha colaborado con la NASA en la fabricación de la nave Crew Dragon. El magnate decidió invertir parte de su dinero en su sueño: ir a Marte. Sin embargo, después de que la NASA no tenía intención de emprender esa misión, tanteó a Rusia para conocer cuánto podría costar ese viaje espacial.

Los rusos pusieron un precio demasiado elevado, por lo que Musk decidió fundar SpaceX, en 2002, para conseguir llegar a Marte por su cuenta. Desde entonces, esta empresa ha creado un sistema de lanzamiento de cohetes reutilizables, envió un automóvil un Tesla Roadster en 2018 y ha mandado regularmente mercancías a la ISS.

¿Quiénes participan en la misión?

Tras cumplir una estricta cuarentena de dos semanas, Doug Hurley y Bob Behnken tendrán la oportunidad de viajar al espacio en la Crew Dragon. Estos dos experimentados astronautas son amigos desde hace años. «Tener la suerte de volar con tu mejor amigo. Creo que hay muchas personas que desearían poder hacer eso», dijo Hurley.

Behnken está casado con la también astronauta Megan McArthur y consiguió dos licenciaturas en Física e Ingeniería Mecánica en 1988 y 1992, respectivamente, en la Universidad de Washington. Prosiguió su formación en Caltech, donde cursó un máster en ingeniería mecánica en 1993 y realizó un doctorado en ingeniería mecánica en 1997.

Entró al cuerpo de astronautas de la NASA en julio de 2000 y ocho años después voló por primera vez al espacio en el transbordador espacial Endeavour, como parte de la misión STS-123 a la ISS. Entre 2012 y 2015, ocupó el puesto de astronauta jefe de la NASA.

Por su parte, Hurley, también casado con una astronauta de la NASA, Karen Nyberg, se licenció en ciencias en ingeniería civil y fue segundo teniente en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos, en 1988. Ingresó en el cuerpo de astronautas de la NASA en julio de 2000, como su actual compañero de vuelo.

Salió por primera vez en el transbordador espacial Endeavour como piloto en STS-127 y, tras esta misión, ocupó el cargo de jefe de seguridad de la oficina de astronautas. En 2014, Hurley se convirtió en el subdirector del programa de tripulación comercial de la dirección de operaciones de vuelo.

¿Por qué es histórico el lugar desde el que despega?

La rampa 39A del Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida) es el lugar desde el que Neil Armstrong y sus compañeros iniciaron el viaje hacia la Luna dentro del Apolo 11 en 1969.