El régimen chavista escenifica su incomodidad por la salida del opositor Leopoldo López de Venezuela. El dictador Nicolás Maduro ha asegurado que Madrid, donde reside ahora López, se convertirá en «el epicentro de la conspiración contra Venezuela». Según el líder chavista, Leopoldo López busca «una guerra» contra su país.

Maduro, que habla por segundo día consecutivo sobre la «fuga» de Leopoldo López, advierte al gobierno español que el líder opositor, a quien califica de «terrorista», «pretende generar violencia». Ha pedido al gobierno de Pedro Sánchez que «tome cartas en el asunto».

Pedro Sánchez recibió el martes a Leopoldo López en su calidad de líder del PSOE. En su primera comparecencia ante los medios, López dijo después que Sánchez ve a Maduro «como un dictador» y se mostró convencido del compromiso del jefe del gobierno español con la transición hacia la democracia en Venezuela.

Leopoldo López salió de la embajada española en Caracas el pasado fin de semana y el domingo ya aterrizó en Madrid. Había residido como huésped en la legación diplomática desde el 30 de mayo de 2019, tras un intento de deponer a Maduro que resultó un fracaso.

En una comparecencia en la televisión pública venezolana, el líder chavista ha señalado que hay una parte de la oposición que «no es verdaderamente democrática y pacífica». Maduro ha calificado a Leopoldo López como «un psicópata», que instiga «la guerra y la violencia».

Advertencia al gobierno español

El régimen chavista acusó a Leopoldo López, líder de Voluntad Popular, de la violencia aparejada a las protestas de 2014. López acabó entregándose y la justicia chavista lo condenó a 14 años de cárcel.

Pasó tres y medio en Ramo Verde y luego le conmutaron casa por cárcel. De su domicilio se fugó en mayo de 2019, con el consentimiento de sus custodios del Sebin. López y Guaidó creyeron contar con el apoyo del ejército para derrocar a Maduro pero no obtuvieron suficientes apoyos.

«Tengo que denunciarlo públicamente. Me llega información de primera fuente: Leopoldo López ha convocado una reunión de sus jefes políticos en el exterior y les ha dicho que va a tener un discurso llamando a elecciones», ha dicho Maduro, pero ha insistido en que lo que en realidad busca López es «una guerra» contra Venezuela desde España.

«El Gobierno de España ha de tomar cartas en el asunto, algo que no hicieron cuando tenían a este terrorista asilado como huésped en la embajada… Desde allí se organizaron los atentados para matarme», ha añadido.

España no tendrá embajador en Caracas

Maduro arremetió contra el embajador saliente, Jesús Silva, al que describió como «un conspicuo militante de la derecha española. Un hombre antibolivariano que nos odia, odia a Venezuela, un colonialista». El gobierno español presentó una queja formal ante el régimen chavista por estas declaraciones.

Además, la secretaria de Estado de Asuntos Exteriores, Cristina Gallach, anunció este jueves ante la comisión de Exteriores del Congreso que al embajador Jesús Silva lo sustituirá un encargado de negocios, un rango inferior que no requiere el placet del gobierno anfitrión.

Ha sorprendido este giro de guion, ya que en octubre el gobierno español anunció el relevo de Jesús Silva por el actual embajador en La Habana, Juan Fernández Trigo, cercano a Josep Borrell, Alto Representante de Política Exterior y Seguridad de la UE, y ex ministro de Exteriores del primer gobierno de Pedro Sánchez.

Justificó este cambio por el hecho de que España, como la mayoría de los países de la UE, no reconoce como presidente de Venezuela a Nicolás Maduro después de las fraudulentas elecciones del 20 de mayo de 2019. España reconoce como presidente encargado a Juan Guaidó, de Voluntad Popular, como Leopoldo López.