Los primeros cien días de un nuevo presidente se consideran en Estados Unidos un periodo de gracia desde tiempos de Franklin Delano Roosevelt, que asumió el cargo en 1933 y puso en marcha rápidamente lo que se conoció como el New Deal. Impulsó una serie de leyes intervencionistas, hasta 76, cuyo fin era reconstruir el país después de la Gran Depresión.

Alcanzó gran popularidad por este arranque tan enérgico, pero fue John F. Kennedy quien pulverizó los récords con un 86%, a pesar de su fracasado plan de invasión de Bahía de Cochinos. Los primeros cien días más sorprendentes fueron los de Ronald Reagan en 1981: anunció el primer día la liberación de los rehenes estadounidenses de la embajada en Teherán y sobrevivió a un intento de asesinato.

A Trump no le gustó nada que se hiciera el balance a los 100 días: su popularidad era la más baja, entre un 40% y 45%. Biden se acerca a sus tres meses en la Casa Blanca con un 59% de apoyo. Obama, el primer presidente afroamericano de la historia, rondaba el 65%.

Nadie se movió tanto por el mundo como Barack Obama en su bautismo en la Casa Blanca: visitó nueve países, entre ellos Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, República Checa, México, Turquía, Irak y Trinidad y Tobago.

Joe Biden, que asumió la Presidencia el pasado 20 de enero sin la presencia de su antecesor, Donald Trump, no ha salido de Estados Unidos, debido a la crisis del coronavirus, que ha sido su prioridad número uno, dos y tres. Hará balance de estos primeros 100 días en su primera comparecencia conjunta en el Congreso este miércoles 28.

Acaba de anunciarse su primer viaje al exterior: en junio vendrá a Europa. Asistirá a una cumbre del G-7 en Cornualles, Reino Unido, y luego se desplazará a Bruselas, donde acudirá a un encuentro de la OTAN y se verá con representantes de las instituciones europeas, según informó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, este viernes.

A sus 78 años, Joe Biden ha entrado con mucha marcha en la Casa Blanca, acompañado de la vicepresidenta, Kamala Harris, de padre jamaicano y madre india, la primera mujer en este cargo. Biden y Harris llegan a sus primeros cien días con más de 200 millones de vacunados, un programa de recuperación de casi dos billones de dólares aprobado por el Congreso y con la mano tendida a los tradicionales aliados de Estados Unidos, a quienes dejó de lado el aislacionista Trump.

¿Cuáles han sido los diez principales hitos de estos primeros cien días de Joe Biden y Kamala Harris?

1. Vacunados a toda velocidad. En términos absolutos, Estados Unidos es el país del mundo con más casos de coronavirus, más de 32 millones, y más muertos, más de 571.000 a fecha del 24 de abril, según el recuento de la Universidad Johns Hopkins. Al contrario de Donald Trump, el presidente Biden dejó claro desde el principio que había que tomar medidas drásticas, e impuso que fuera obligatorio llevar la mascarilla en edificios oficiales. Biden y Harris siempre la llevan.

Desde el 19 de abril todo estadounidense que lo desee puede recibir la vacuna. Antes de cumplirse sus primeros 100 días, se han superado los 200 millones de vacunados, entre ellos el presidente y la vicepresidenta. El ritmo de vacunación es trepidante: tres millones al día, incluso se ha llegado a cuatro algún fin de semana.

Ayuda que en Estados Unidos se han aprobado tres vacunas producidas en el país. Pfizer/BioNTech y Moderna (dos dosis) lograron luz verde en diciembre y ahora la ha recibido el insumo de Johnson&Johnson, de una dosis, a pesar de los problemas con algunos casos de trombos, como ocurrió con AstraZeneca.

La Administración Trump fue la que compró millones de dosis en lo que se llamó Operación Warp Speed. El gobierno trabajó con las empresas farmacéuticas para desarrollar vacunas que estaban en proceso de ensayo y así se acortaron los tiempos de producción y distribución.

La crisis de la pandemia va por buen cauce. No está superada pero sí cerca de ver el final»

cristina crespo, i. franklin

 «Hay que ser justos y reconocer que todo el plan de vacunación viene de la gestión anterior. La Administración Biden ha sabido distribuirlas y hacerlo con gran rapidez. La crisis de la pandemia va por buen cauce. No está superada pero sí cerca de ver el final», explica Cristina Crespo Palomares, investigadora y coordinadora general del Instituto Franklin, de la Universidad de Alcalá de Henares.

2. New New Deal. El American Rescue Plan Act se ha comparado con la agenda que acometió Franklin Delano Roosevelt para hacer frente a la Gran Depresión. Es una legislación histórica, aprobada en marzo, contempla dedicar 1,9 billones de dólares (1,5 billones de euros) en ayudas a la recuperación económica.

«La legislación pone de manifiesto la voluntad de Biden de utilizar el poder del Ejecutivo para abordar las disparidades económicas anteriores y actuales; es un punto de referencia para un cambio drástico en la dirección del Gobierno. ‘Este proyecto de ley brindará más ayuda a más personas que cualquier otra iniciativa que haya realizado el gobierno federal en décadas’, declaró el líder de la mayoría en el Senado, Charles Schumer. El socialista demócrata Bernie Sanders, ahora presidente del Comité de Presupuesto del Senado, lo denominó ‘el proyecto de ley más progresista que haya visto aprobarse desde que estoy aquí [en Washington]'», señala Robert Matthews, analista de Relaciones Internacionales, ubicado en Nueva York.

El nuevo presidente está trabajando con una profunda comprensión de que cualquier demora demócrata va en su propio detrimento político y electoral»

robert matthews

«El sentido de premura de Biden está justificado, ya que todavía hay muchos obstáculos para convertir estas iniciativas en leyes. Dados los esfuerzos republicanos pasados para obstaculizar la legislación demócrata en los comités y consciente de las lecciones de los primeros dos años de Obama – cuando trataban inútilmente de negociar con los republicanos–, el nuevo presidente está trabajando con una profunda compresión de que cualquier demora demócrata va en su propio detrimento político y electoral», añade Matthews.

3. La hora de las excavadoras. Estados Unidos es la primera potencia global pero el estado de sus infraestructuras es muy deficiente. Por mucho que nos extrañe en España son mucho mejores. Biden ha presentado un plan de dos billones de dólares dedicado a mejorar las infraestructuras de la nación, con el fin de crear «la economía más resiliente e innovadora del mundo». En su discurso a las afueras de Pittsburgh, a mediados de abril, aseguró que es un plan de inversiones de dimensiones históricas. El proyecto incluye la reconstrucción de más de 30.000 kilómetros de carreteras, la reparación de los 10 puentes económicamente más importantes, la eliminación de las tuberías de plomo y una larga lista de proyectos que crearán millones de empleos, según publicó The New York Times.

Es mucho dinero y hay mucho gasto muy necesario en el plan… Es un plan bien diseñado que de ser aprobado haría mucho bien al país»

roger senserrich, four freedoms

«Es mucho dinero, y hay mucho gasto muy necesario en él. En general hay muchísimas buenas ideas, muchas cosas en que Estados Unidos debería haber estado invirtiendo mucho más y está atrasadísimo y muchísima inversión de cara al futuro. Es un plan bien diseñado que de ser aprobado haría mucho bien al país», escribe Roger Senserrich, en su blog Four Freedoms.

La idea de la Administración Biden es financiarlo con una subida del impuesto de sociedades. Trump lo rebajó del 35% al 21% y Biden quiere volverlo a subir al 28%. Además, aboga por crear un recargo para las compañías que declaran beneficios fuera del país para no pagar en EEUU. Los que cobren más de 400.000 dólares al año también pagarán más IRPF.

Este plan cuenta con gran apoyo entre los estadounidenses: un 81% apoya que haya más gasto en infraestructuras, e incluso un 54% está a favor de que se financie con más impuestos a las empresas y a los que tengan más ingresos.

4. La apuesta verde. Nada más asumir la Presidencia, Joe Biden empezó a firmar órdenes ejecutivas que desmantelaban medidas aprobadas por Trump. En su primer día decidió que Estados Unidos volvía al Acuerdo de París sobre el Cambio Climático.

Los grandes objetivos sobre cambio climático son la apuesta por un mix energético limpio para 2035 y cero emisiones y carbono neutral en 2050. Una apuesta muy valiente»

juan verde

«Es el comienzo de una administración histórica en Estados Unidos. Los grandes objetivos sobre cambio climático son la apuesta por un mix energético limpio para 2035; cero emisiones y carbono neutral para 2050. Es una decisión muy valiente que llevará a Estados Unidos a liderar el mundo en inversiones, desarrollo e innovación tecnológica», afirma Juan Verde, ex asesor en la Administración Obama.

Biden convocó este jueves, cuando se celebró el Día de la Tierra, a 39 jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el español, Pedro Sánchez, a una cumbre en la que quería dar un impulso a los objetivos del Acuerdo de París. «Estados Unidos ha dejado claro que quiere liderar el planeta en la lucha contra el cambio climático», añade Juan Verde.

«Con su plan de inversiones sostenibles, está pensando en su legado histórico. Probablemente no se presente a su reelección. Actúa con firmeza en relación a los republicanos. Tiene dos años para grandes cambios estructurales de transición energética», explica Verde, quien estuvo en la jura de Biden como 46º presidente de EEUU.  

5. Demasiadas balas sueltas y una policía abusiva. En estos primeros meses del mandato de Biden ha comenzado el juicio por la muerte de George Floyd, el 25 de mayo de 2020. Un agente de la policía de Minneapolis hincó su rodilla en el cuello de Floyd durante nueve minutos y 29 segundos tras ser denunciado por haber pagado con un billete falso de 20 dólares.

En el video que grabó una testigo se ve cómo Floyd no para de decir: «I can’t breathe (no puedo respirar)» sin que Chauvin ni sus tres compañeros se inmuten. El jurado acaba de dictaminar que Chauvin es culpable de asesinato en segundo y tercer grado y de homicidio involuntario.

Nada más conocerse el veredicto, Biden y Harris comparecieron para realizar una declaración pública en la que se felicitaban por que el jurado hubiera encontrado culpable a Chauvin. A su vez, reconocían que esto era solo un primer paso, dado el grave problema de abusos policiales y consideraban urgente una reforma de los protocolos de los agentes.

En cuanto a los tiroteos masivos, en 2020 decayeron debido al confinamiento, pero 2021 es un nuevo año trágico. Según el Gun Violence Archive, a fecha del 22 de abril se han registrado 159 tiroteos masivos en EEUU. Especialmente sangrientos fueron los siete días posteriores al 16 de marzo, cuando hubo siete tiroteos masivos sucesivos.

Si bien Biden no pone en cuestión la Segunda Enmienda, el derecho a portar armas, anunció a principios de abril un paquete de medidas que busca enfrentar lo que considera «una mancha para la nación, una vergüenza». Sin embargo, son medidas muy tímidas, con un alcance restringido.

6. «América ha vuelto». Joe Biden ha repetido esta consigna siempre que se ha encontrado, de forma virtual, con sus aliados europeos. Lo hizo por primera vez en la Conferencia de Seguridad de Múnich, a finales de enero. Probablemente lo repetirá cuando se vea en junio con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Bruselas. La época del aislamiento de Trump ha terminado.

Si bien Biden y Harris se han concentrado en la política doméstica, dada la gravedad de la crisis del coronavirus, el secretario de Estado, Antony Blinken, ha mantenido una agenda muy intensa con continuos desplazamientos. Su encuentro más tenso fue con su contraparte china, en Alaska.

La Administración Biden insiste en la defensa de los derechos humanos, algo que exaspera a China y a Rusia, que le acusan de injerencia en sus asuntos internos. Sin embargo, admiten todas las potencias que han de colaborar en cuestiones como el cambio climático. En la cumbre del Día de la Tierra estaban presentes China y Rusia.

Biden está mucho más abierto a trabajar con Europa en todos los niveles, desde el cambio climático hasta la relación con una China cada vez más agresiva»

robert matthews

«Biden por experiencia e inclinación está mucho más abierto a trabajar con Europa en todos los niveles, desde abordar el cambio climático hasta la necesidad de organizar la presión internacional para enfrentar diplomática y económicamente a una China cada vez más agresiva. Hay indicios recientes de un cambio en la atención de Estados Unidos de sus guerras en Oriente Próximo y el sur de Asia de las primeras décadas de este siglo con el fin de concentrar los recursos políticos del gobierno en Asia en general y China en particular. Los movimientos más destacados hasta ahora han sido el anuncio de Biden de que todos los militares estadounidenses partirán de Afganistán después de casi veinte años de ocupación y guerra allí», apunta Robert Matthews. 

7. Un equipo multicultural con experiencia. La Presidencia de Biden también ha cuidado su puesta en escena. No es anecdótico que la vicepresidenta sea Kamala Harris, hija de una oncóloga nacida en la India y un profesor jamaicano. Los dos, inmigrantes. Harris es la primera mujer vicepresidenta de EEUU. Hillary Clinton intentó ser presidenta en 2016 pero resultó derrotada por Trump.

Entre los 24 miembros de su gabinete, la mitad son mujeres y en puestos muy destacados. Janet Yellen es la primera secretaria del Tesoro. Y Deb Haalnad es la primera nativo americana que figura en un gobierno de EEUU como secretaria del Interior. Cuenta en su equipo con cincoafroamericanos, entre ellos el secretario de Defensa, Lloyd Austin. Hay cuatro hispanos y dos asiáticos. Por primera vez también figura un gay casado con su pareja, Pete Buttigieg, que aspiró a la nominación. A su vez el equipo cuenta con experimentados políticos que ya trabajaron con Obama, como el secretario de Estado, Antony Blinken.

8. Inmigración, asignatura pendiente. La situación en la frontera sur es «un gran problema» para la Administración Biden. Entre enero y febrero el número de menores indocumentados ha superado los 15.000, mientras que en todo 2020 se llegó a los 37.000. Hay miles de niños alojados en condiciones deficientes en centros de detención en la frontera. Al llegar a la Presidencia, Biden dio marcha atrás a la política de Trump de rechazar a los menores.

«Asegurar nuestras fronteras no requiere que ignoremos la humanidad de quienes intentan cruzarlas», escribió Biden en la orden ejecutiva que revocaba lo realizado por Trump. Sin embargo, ahora intenta disuadir que entren sin éxito. Ha encomendado este problema a la vicepresidenta, Kamala Harris.

A Cristina Crespo, le parece un error esta decisión, que puede quemar a la vicepresidenta, quien probablemente sea quien opte a la Presidencia en 2024.

«Es positivo el plan de estímulo para Centroamérica. Ese programa lo defendió en campaña. Y está intentando acercarse a López Obrador (presidente de México). Pero Harris puede quemarse», dice Crespo.

9. O blanco o negro, la polarización sigue ahí. La polarización no surgió con Trump, sino que Trump llegó a la Presidencia gracias a que supo rentabilizar electoralmente un fenómeno que se venía fraguando desde los tiempos del Tea Party. Antes existía pero se había exacerbado.

Tal vez Biden sí esté bajando la temperatura política polarizante pero no lo consigue en la sociedad política que sigue martilleando una y otra vez con la oposición frentista. O blanco o negro, nada ha cambiado»

xavier peytibi, ideograma

«El pasado 12 de marzo, en su día 51 de mandato, Biden firmó el importante paquete de casi dos billones de dólares en ayudas para recuperarse económicamente de la pandemia. Según encuestas del Pew Research Center, por primera vez en años, la medida tenía gran mayoría de apoyo en la ciudadanía, un 70%, tanto demócrata como republicana (41% de ellos). Sin embargo, al votarse en el Congreso, obtuvo 220 votos a 211. Al final, ni un solo republicano aprobó el paquete. En resumen, tal vez Biden, con el tiempo, en estos 100 días, sí esté bajando la temperatura política polarizante que azotaba la sociedad estadounidense, pero no lo consigue, pese a sus buenas intenciones iniciales -en discursos y reuniones- en la sociedad política, que sigue martilleando una y otra vez con la oposición frentista. O blanco o negro. en esto, nada ha cambiado», apunta Xavier Peytibi, consultor político en Ideograma y coautor, con Sergio Pérez-Diáñez, de Cómo comunica la Alt-Righ. De la rana Pepe al virus chino.

Según Cristina Crespo, «lo que no ha hecho bien es que ha firmado órdenes ejecutivas para deshacer todo lo que hizo Trump y eso ha puesto en contra a los republicanos. No ha buscado consenso y lo necesita hasta que llegue las midterms (elecciones de mitad de mandato). Si no, lo van a vetar todo». 

10. Balance. Los expertos consultados coinciden en que el balance de estos 100 primeros días es positivo, si bien las dificultades empiezan ahora para Biden y Harris, sobre todo si no se cuenta más con los republicanos. El horizonte de las elecciones de mitad de mandato les da dos años para demostrar lo que pueden hacer, pero sin fomentar más polarización. De los extremos surgen los monstruos.  

A juicio de Mariano Aguirre, associate fellow en Chatham House, lo mejor ha sido «la discreción, la seriedad, el intento de volver a cierta normalidad, así como las órdenes presidenciales para frenar las violaciones de los derechos humanos de los inmigrantes en la frontera con México, volver a la OMS y al Acuerdo de París. Y las ayudas de billones de dólares para las personas afectadas económicamente por la pandemia». Para Aguirre lo malo ha sido que no haya adoptado sanciones directas contra el príncipe Mohamed bin Salman por la muerte del periodista Jamal Kashoghi, lo que supone «condonar un asesinato».

Biden ha logrado hacerse con las riendas en una situación difícil. Lo ha conseguido porque el establishment ha reconocido ese momento de crisis»

José maría peredo, universidad europea

Según José María Peredo, catedrático de Relaciones Internacionales en la Universidad Europea, «Biden llega a la Presidencia con la intención de convertir la etapa de Trump en un paréntesis… Ha tomado conciencia del mundo en que vivimos. EEUU tiene que asumir el liderazgo de esa realidad. EEUU no es líder en sí, sino porque sabe liderar el mundo. Es la idea fuerza de Biden. El balance es positivo. Ha logrado hacerse con las riendas en una situación difícil. Biden lo ha conseguido porque el establishment estadounidense ha reconocido ese momento de crisis».

Hasta el momento Biden ha tenido la suerte de los líderes y ha sabido demostrar que su experiencia es un valor. Ni es moderado ni es radical, es un presidente que sabe en qué consiste el arte de lo posible. Es consciente de que no tiene tiempo que perder. Y los estadounidenses tampoco.