Los talibanes llevan ya más de una semana al mando de Afganistán, que controlan casi en su totalidad salvo el Panjshir en el norte, y comienzan a dar sus primeros pasos al frente del Estado. El país se llama Emirato Islámico de Afganistán desde el 19 de agosto y se regirá por la Sharia, según ha confirmado el principal portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid. Habrá una Shura o Consejo Religioso y un Consejo Político, con un papel relevante de mulá Baradar. Es lo que se llama valiato, donde los religiosos harán de jueces.

La nueva normalidad arranca así en el emirato. De cara al exterior, los talibanes están lanzando un mensaje de tranquilidad, que vendría a decir a las tropas internacionales en los últimos días antes de su retirada definitiva: «Tranquilos, que tenemos todo bajo control». Como buscan legitimidad y reconocimiento internacional se presentan como los principales interesados en mantener la estabilidad e incluso aseguran que las mujeres tendrán un papel en el emirato, siempre acorde con la ley islámica.

Y a su vez van dando cuenta de las victorias frente al último reducto en el Panjshir, donde se refugia el hijo de Massoud, quien parecería más dispuesto a negociar desde una posición de fuerza que a atrincherarse.

Este lunes las cuentas de los principales portavoces y medios talibanes se han esforzado en mostrar cómo están poniendo en pie el emirato, mientras se celebran las negociaciones para formar gobierno. El cónclave más relevante ha sido el celebrado la Loya Jirga de Kabul al que han acudido académicos y personalidades influyentes como parte de la Comisión de la Da’wah y la Guía. Son quienes fijan cómo se transmite el Islam a los ciudadanos.

A su vez, el jefe de la comisión de educación de los talibanes, Abdul Hakim Hemat, ha encabezado una reunión en el Ministerio. El fin es crear un sistema educativo comparable a otros en Asia, según han informado 1TVNewsAF. A ese encuentro ha asistido una mujer, según se aprecia en la imagen.

En uno de sus primeros edictos los talibanes suspendieron la educación mixta en universidades e institutos en la provincia de Herat, en el oeste.  el mulá Farid, descartó cualquier opción y reiteró que la educación mixta debería terminar al tratarse de la raíz de los males de la sociedad.

Los responsables educativos ligados al gobierno saliente intentaron explicar que no había suficientes instalaciones para hacerlo, pero no hubo manera de convencer a las nuevas autoridades. Esta decisión afecta a 40.000 estudiantes y parece un preludio de lo que ocurrirá en el resto del país.

Durante el mandato de los talibanes, entre 1996 y 2001, las niñas solo podían ir a la escuela hasta los ocho años y se dedicaban a leer el Corán. Desde entonces ha habido avances en la educación de las mujeres, que sobre todo en las zonas urbanas han accedido a la educación. En su cuenta de Twitter, el portavoz para los medios extranjeros, Suhail Shaheen, mostraba cómo poco a poco los escolares regresan al colegio. En un minivideo aparecen niñas, ataviadas con hijab blanco.

Aún va lenta la reincorporación a la vida laboral. Muchos afganos se han encontrado con que les devolvían a casa sin explicaciones convincentes. En otros lugares los talibanes han llamado a los empleados a volver e incluso los han hostigado para que lo hicieran.

La periodista Nadia Momand daba cuenta en su cuenta de Twitter de otra señal muy preocupante. En el Instituto Nacional de Música de Afganistán de Kabul destruyeron los instrumentos. La orquesta quedó disuelta y los músicos se fueron a sus casas sin expectativa ninguna. La música también fue proscrita en los años 90.

En sus fuentes afines, sin embargo, la imagen es muy diferente. Tiene que ver con su conciencia de la importancia del relato. Y el relato que ahora quieren difundir es de normalidad. Intentan transmitir esa idea en las entrevistas de sus portavoces, donde, por ejemplo, en Al Jazeera uno de ellos insistía en que formarán un gobierno «inclusivo». Sobre su relación con el terrorismo la atribuía a la visión de Estados Unidos, una etiqueta que les impone el enemigo americano.

En sus cuentas en las redes sociales difunden imágenes en las que se ve cómo se han puesto manos a la obra, literal. O bien quitan los mojones de las calles de Kabul, o supervisan el funcionamiento de una instalación eléctrica o se ponen con las grúas a reparar unas presas.

Nuevo gobernador del Banco de Afganistán

A ello se suman los nombramientos relevantes como el del nuevo gobernador del Banco Central de Afganistán, Haji Mohammad Idris, que en palabras de Zahihullah Mujahid, que ya supera los 350.000 seguidores, tendrá como objetivo la organización de las instituciones del gobierno, las cuestiones financieras y los problemas de la población».

Afganistán dependía en más del 50% de la ayuda internacional y el Fondo Moneario Internacional bloqueó el miércoles pasado el acceso a 460 millones de dólares en reservas de emergencia, una decisión adoptada con el visto bueno de la Administración Biden. El acuerdo alcanzado en noviembre por 60 países de enviar a Afganistán 12.000 millones en los próximo cuatro años también está en duda.

En contraste, Irán sí dio señales de que echará una mano a los talibanes y ha reanudado las exportaciones de petróleo al nuevo emirato. Los talibanes han recortado los aranceles a estas importaciones de combustible, según informó la agencia Reuters, citada por Euronews. Irán posee la cuarto mayor reserva de petróleo del mundo, pero las sanciones impuestas por EEUU tras romper el acuerdo nuclear EEUU bajo la Presidencia de Donald Trump ha hundido sus exportaciones.

En el terreno diplomático, hay movimientos importante en los vecinos. El ministro paquistaní de Exteriores visitará Irán el jueves para tratar la crisis de Afganistán. En Pakistán viven 40 millones de pastunes, como los talibanes, y allí es donde se formaron sus creadores.

Pero a su vez Pakistán ha desempeñado un papel fundamental en la lucha contra el terror en la región. Osama bin Laden, líder de Al Qaeda, residía en Abbottabad, Pakistán, cuando cayó a manos de un ataque de un comando de fuerzas especiales de EEUU el 1 de mayo de 2010.

El límite del 31 de agosto

Los talibanes han dejado a los estadounidenses el control del aeropuerto Hamid Karzai de Kabul desde donde parten cada día miles de afganos que colaboraron con las tropas internacionales en los 20 años que han estado en el país. Muchos han recibido amenazas directas y temen incluso ser degollados si les descubren. España participa en el operativo de forma muy activa.

Ha sido el portavoz para los medios internacionales, Suhail Shahhen, quien ha dicho este lunes en Doha que extender el plazo de retirada de las tropas de EEUU más allá del 31 de agosto es «una línea roja» y que eso implicaría prolongar la «ocupación» y tendría consecuencias.

El presidente de EEUU, Joe Biden, había dicho previamente que no descartaba que las tropas tuvieran que quedarse más allá del 31 de agosto, ya que la evacuación va más lenta de lo que se precisaría para facilitar la salida de tantos como quieren dejar el país. Es tal el caos que al menos siete personas han muerto en las avalanchas desde que empezó la evacuación. Este lunes un guarida de seguridad afgano ha perdido la vida en un intercambio de disparos.

Una gran multitud de personas, entre ellas numerosos niños, se agolpa en las inmediaciones del aeropuerto. Los que logran entrar tienen que esperar horas, incluso días, hasta que puede salir el avión que les han asignado. En ese caso se encuentra Lida Noori, la intérprete que confesaba a El Independiente que temía por su vida y por ello buscaba desesperadamente salir del país con su marido y sus dos hijos pequeños. Confía en volar este martes.

El primer ministro británico, Boris Johnson, no ve posible terminar la evacuación a tiempo. Y el gobierno alemán está negociando para que sea posible terminar la operación en septiembre. Pero los talibanes en ese caso van a querer algo a cambio. Este martes se celebra una cumbre del G-7 con el foco puesto en Afganistán. Los talibanes lo utilizarán como una moneda de cambio para ganar legitimidad.