De poco están sirviendo los esfuerzos del ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, por contentar a Marruecos tras la crisis que desembocó en la retirada de la embajadora Karima Benyaich, posteriormente acabó con el mandato de su antecesora, Arancha González Laya. El rey Mohamed VI de Marruecos ha nombrado embajadores en 36 países sin designar a los jefes de las misiones diplomáticas en España y Alemania. Rabat también recrimina a Alemania su posición sobre el Sahara occidental.

Mohamed Benchaaboun será el nuevo embajador de Marruecos en Francia, el país más cercano de la Unión Europea a Rabat. El cargo estaba vacante desde el 8 de octubre el ex embajador fuera nombrado ministro de Educación del gobierno de Aziz Ajanuch. Muy cercano al rey Mohamed VI, Aziz Ajanuch, el hombre más rico de Marruecos después del monarca, fue el vencedor de las elecciones del pasado mes de septiembre.

Hakim Hajoui, Mohamed El Basri, Karim Medrek, Mohamed Sbihi, Wissane Zailachi y Nabila Freidji serán embajadores en Reino Unido e Irlanda del Norte, Países Bajos, Suecia, Grecia, Australia y Noruega, según informa la agencia Efe.

En Latinoamérica, el soberano ha nombrado a Hicham Elaloui, Bouchra Boudchich y Hicham Dehane para las embajadas de Marruecos en Cuba, Panamá y República Dominicana.

En el continente africano Mohamed VI ha designado a Hassan Naciri en la embajada de Senegal, Gambia y Guinea Bisau, a Driss Isbayene en Mali, a Zakaria El Goumiri en Tanzania y a Abderrazzak Laassel en Kenia y Sudán del Sur.

Fricciones con Madrid y Berlín

En España no hay embajador desde hace más de seis meses. La última embajadora era una persona muy cercana al rey, hija del médico de Hasán II y educada junto a Mohamed VI en palacio. España y Marruecos llevan un año encadenando desencuentros. Queda muy lejos aquel viaje de los reyes Felipe y Letizia a Rabat en febrero de 2019.

A finales de 2020 se canceló la reunión de alto nivel, pero en la primavera de 2021 la situación se agravó más cuando el gobierno español autorizó, sin el conocimiento de Marruecos, que el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, fuera atendido en un hospital de Logroño por coronavirus. Marruecos retiró entonces a su embajadora en Madrid. También alentó la salida de unos 10.000 migrantes en apenas horas a Ceuta y Melilla.

La Unión Europea respaldó claramente a España y advirtió a Rabat que no usara a su población en la crisis. Desde el cambio de ministro en España, Albares ha intentado congraciarse con Rabat y ha elogiado en numerosas ocasiones al «amigo marroquí».

Marruecos también mantiene una crisis abierta con Alemania desde mayo, cuando convocó a su embajadora en Berlín en respuesta a «actos hostiles». Así se refiere a declaraciones en las que Alemania defiende la posición de la ONU sobre el Sáhara en lugar de reconocer la marroquinidad de la ex colonia española, un paso que dio Donald Trump antes de dejar el cargo.