Europa | Internacional

Macron expone sus opciones: "O gobierno de coalición o pactamos ley a ley"

El presidente francés descarta la posibilidad de un gabinete de unidad nacional, tras hablar con los líderes parlamentarios

El presidente francés, Emmanuel Macron

El presidente de Francia, Emmanuel Macron EUROPA PRESS

Y al tercer día después de su victoria pírrica en las elecciones legislativas Macron habló a los franceses. El presidente ha dicho que las opciones que están sobre la mesa son la formación de «un gobierno de coalición o negociar ley a ley». Descarta un gobierno de unidad nacional, tras hablar con los dirigentes de los grupos parlamentarios.

Ha apelado a la «responsabilidad» de los grupos políticos de la Asamblea Nacional para que adopten decisiones que permitan la gobernabilidad. Macron ha reconocido la «fractura social» que se refleja en la composición del Legislativo y en consecuencia se compromete a gobernar de manera diferente.

«En la mayoría de las democracias occidentales, ninguna fuerza política puede hacer leyes por sí sola», ha subrayado. «La mayoría presidencial debe ampliarse. Debemos aprender colectivamente a gobernar y legislar de forma diferente. Debemos construir nuevos compromisos, en el diálogo, la escucha y el respeto». Ha lamentado la elevada abstención: más de uno de cada dos franceses no respondió a la llamada a votar.

Es posible encontrar una mayoría más amplia y clara para actuar»

«La mayoría de los líderes han descartado un gobierno de unidad nacional. Y un gobierno de unidad nacional no está justificado en este momento. Muchos han expresado su voluntad de actuar en cuestiones importantes, como el poder adquisitivo o la seguridad. Es posible encontrar una mayoría más amplia y clara para actuar». Emmanuel Macron ha dicho que «corresponde a los grupos políticos expresarse con toda transparencia». Ha demandado «claridad y responsabilidad».

Ha recordado que «a partir de este verano, tendremos que tomar medidas de emergencia, incluyendo una ley de poder adquisitivo y medidas de emergencia para nuestra salud. Todo este progreso no puede financiarse ni con más impuestos ni con más deuda. Nuestro país necesita reformas ambiciosas».

Inmediatamente, el líder de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, ha dicho que Macron sigue de espaldas a la realidad. Ha instado a la primera ministra, Élisabeth Borne, a que se someta a una moción de confianza en la Asamblea Nacional y a partir de ahí discutir el programa legislativo.

Menos de dos meses después de ganar su segundo mandato, la coalición centrista que apoya al presidente Macron se quedó muy lejos de la mayoría absoluta. Ensemble cuenta con 246 escaños en la Asamblea Nacional, una exigua mayoría. Y el problema es que la oposición se divide en dos bloques en los extremos: Nupes (insumisos, socialistas, comunistas y verdes), que tienen 142 diputados divididos en cuatro grupos, y la Agrupación Nacional, liderada por Marine Le Pen, con 89 representantes. 

En otras circunstancias los aliados naturales serían los 64 diputados de Los Republicanos, pero los conservadores tampoco dan muestras de querer vincularse a un gobierno macronista. En Francia no hay cultura de pactos de gobierno, ya que habitualmente el presidente logra consolidar su victoria en las legislativas. O si la oposición tiene el control de la Asamblea Nacional se produce la cohabitación. Pero la búsqueda de consensos y pactos de gobierno es insólita. 

La primera ministra, Elisabeth Borne, recién designada en mayo, está cuestionada por tener un perfil técnico. De hecho, Borne presentó su dimisión el lunes a Macron, pero el presidente la rechazó. Aún es incierto su futuro. El bloque de izquierdas demanda que se someta a una moción de confianza de la Asamblea Nacional.

Conversaciones en el Elíseo

El presidente lleva dos días reuniéndose con los líderes de los principales partidos. Este martes ha visto al secretario nacional de Europa Ecológica-Los Verdes, Julian Bayou, el diputado de La Francia Insumisa Adrien Quatennes y el ex primer ministro Édouard Phlippe, líder del partido Horizons. El martes estuvo con el conservador Christian Jacob, de Los Republicanos, el socialista Olivier Faur, el centrista François Bayru (MoDem) y Marine Le Pen, la flamante líder de Agrupación Nacional.

Philippe ha apelado a la creación de una “gran coalición” para dar una dirección estable al país. El dirigente centrista se refiere a la suma de macronistas, conservadores y la izquierda moderada. Según una encuesta de Elabe/BFMTV, el 24% de los franceses quieren que Macron pacte con Nupes, el 22% con Agrupación Nacional y el 21% con Los Republicanos. Entre los macronistas, el 58% prefiere que llegue a un acuerdo de gobierno con Los Republicanos.

Incluso Marine Le Pen ha dicho que el presidente había evocado la posibilidad de un gobierno de unidad nacional, que incluiría a Agrupación Nacional. Lo llamativo es que este partido ha sido diabolizado por Macron en las campañas electorales. Sobre la posibilidad de apoyar al gobierno en cuestiones determinadas ha dicho: “Apoyaremos lo que sea bueno para los franceses”. 

La presidenta de Agrupación Nacional ha recibido a los 89 diputados de su grupo parlamentario. Con corbatas los hombres, por consejo de Marine Le Pen, empeñada en que se ganen el respeto de medios y de la opinión pública, se han hecho una foto de familia histórica. Solo tenían ocho diputados en la pasada legislatura. Ahora pueden optar incluso a la comisión de finanzas si se confirma que son el primer grupo de la oposición, ya que Nupes se divide en cuatro, a pesar de la recomendación de Jean-Luc Mélenchon. El líder de la Francia Insumisa no ha cometido en las legislativas aunque reivindicaba ser primer ministro en caso de victoria. 

A partir del jueves, el presidente Macron acude a varias citas internacionales relevantes: jueves y viernes se celebra el Consejo Europeo en el que Ucrania obtendrá el estatus de país candidato; el G-7 el fin de semana y a partir del 28 la cumbre la OTAN en Madrid. Será ajetreado pero menos que lo que le espera en el Elíseo en julio. 

Te puede interesar

Comentar ()