Las negociaciones para la salida de mi país de la Unión Europea y la creación de una nueva relación avanzan a buen ritmo. Estamos en la mitad del periodo negociador del Brexit, y el Consejo Europeo que comienza hoy en Bruselas puede aprobar el pase a la tercera y última fase: la de preparar cómo van a ser nuestros vínculos en el futuro.

El negociador europeo, Michel Barnier, y el ministro británico para la salida de la UE, David Davis, alcanzaron el lunes un acuerdo sobre un periodo de implementación o de transición que durará desde el día que salimos de la Unión, el 30 de marzo de 2019, hasta el 31 de diciembre de 2020. Con él damos la certidumbre que muchos ciudadanos y empresas nos pedían, así como un mayor tiempo de preparación para el futuro.

Esperamos que este acuerdo se ratifique en el Consejo Europeo y se abra así la siguiente etapa, que si todo va bien terminará en octubre, para que haya tiempo a que los distintos parlamentos lo revaliden en el plazo hasta marzo de 2019.

No quiero hablar de ganadores o perdedores, porque si al final conseguimos un acuerdo será positivo para todos, y ganaremos todos. Cada progreso en la negociación es un paso más hacia una relación que será distinta, claro, pero la vemos con optimismo.

Los países de la UE y el Reino Unido afrontamos las mismas amenazas, como se ha visto con el ataque en Salisbury»

Los países de la UE y el Reino Unido somos amigos y aliados, tenemos los mismos valores y afrontamos las mismas amenazas, como se ha visto especialmente estos días, con el ataque con un arma química en Salisbury, y nos interesa mantener nuestros estrechos vínculos.

Respecto al periodo de transición, el Reino Unido ya no será un Estado miembro de la UE, pero seguirá teniendo los mismos derechos y obligaciones. Por ejemplo, para los ciudadanos.

Quiero ser muy claro: los españoles que lleguen al Reino Unido durante este periodo podrán seguir viviendo, estudiando y trabajando en mi país igual que antes. Únicamente necesitarán registrarse ante las autoridades después de tres meses de residencia, un proceso que se podrá hacer de un modo sencillo y digital. Aquellos que deseen quedarse tras el periodo de transición tendrán que notificarlo antes de junio de 2021.

La situación será recíproca para los británicos que se desplacen a vivir a países de la Unión Europea en ese tiempo, y también para aquellos que ahora viven en un país de la UE y quieran mudarse a otro.

A partir de enero de 2021 comenzará una nueva etapa en la que el Gobierno británico tendrá un sistema de migración propio, sin cerrar las puertas»

A partir de enero de 2021 comenzará una nueva etapa en la que el Gobierno británico tendrá un sistema de migración propio, pero eso no significa en absoluto que vayamos a cerrar las puertas. El Reino Unido es un país con una economía fuerte, y va a seguir abierto al talento internacional.

Somos una sociedad multicultural, y estamos orgullosos de ello. Eso no va a cambiar. Miles de españoles han hecho ya de mi país su hogar, y colaboramos juntos en múltiples áreas, en ciencia, en cultura, en educación.

Asociación económica y de seguridad

Con el acuerdo que esperamos que se ratifique en el Consejo, las empresas consiguen también las respuestas que necesitaban de manera inmediata. El Reino Unido mantiene su acceso al mercado único, con las mismas reglas que hasta ahora. Además, se crea un Comité Conjunto que supervisará la aplicación del acuerdo y al que podrán acudir ambas partes en caso de que surjan diferencias.

Los equipos negociadores de la UE y el Reino Unido también dieron un gran empuje al texto legal que formará el Acuerdo de Retirada, en el que quedan algunas cuestiones complejas por resolver. Por ejemplo, Irlanda del Norte.

Este es un asunto genuinamente complicado desde el punto de vista técnico, pero todos queremos preservar los acuerdos de paz del Viernes Santo, que y el Gobierno británico está comprometido con que no haya una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. Estamos mirando otros casos similares en el mundo, pero está claro que va a hacer falta una mezcla de voluntad política, tecnología e imaginación.

Además, en los próximos meses tendremos que decidir sobre qué tipo de relación económica vamos a mantener. Hay que ser conscientes de que partimos de una situación única. A diferencia de otros tratados comerciales, en los que se trata de alinear leyes, aquí comenzaremos con las mismas regulaciones, y se trata de ver cómo gestionamos las futuras divergencias.

El Gobierno británico quiere un modelo propio, porque cada acuerdo comercial tiene sus particularidades y diferencias»

El Gobierno británico quiere un modelo propio, y es normal, porque cada acuerdo comercial tiene sus peculiaridades y diferencias. Igualmente, considera imprescindible incluir los servicios financieros, en los que el Reino Unido tiene un liderazgo especial, para proteger la estabilidad financiera y evitar costes adicionales a consumidores y empresas europeas.

Quiero terminar hablando de seguridad. Queremos seguir cooperando con nuestros socios europeos en todos los ámbitos relacionados con ella: en la política exterior y de defensa, en la lucha contra el crimen y el terrorismo, en el intercambio de datos, en la cooperación judicial. Tenemos unas relaciones excelentes en esta área, y España es uno de los mejores ejemplos. No podemos permitir que estos lazos se rompan, debemos salvaguardarlos y protegerlos.

El Reino Unido ha estado a la vanguardia de la seguridad europea en muchas ocasiones, y seguiremos comprometidos incondicionalmente con ella. Aprovecho esta nueva oportunidad para agradecer el apoyo y la solidaridad que nos han mostrado nuestros amigos españoles, y el resto de socios europeos e internacionales, tras el intento de asesinato de Serguei Skripal y su hija en la ciudad de Salisbury, del que consideramos responsable al Estado ruso. Confío en que el Consejo Europeo mostrará la unidad que la comunidad internacional merece ante esta grave amenaza.


Simon Manley es embajador del Reino Unido en España.