Pedro Sánchez y el Partido Socialista de Cataluña se juegan mucho más que su crédito político en la segunda votación de investidura de Mariano Rajoy este sábado. Está en cuestión su futuro dentro del PSOE. Si el ex secretario general y los siete diputados del PSC desacatan la abstención impuesta por la Gestora, podrían verse privados de la posibilidad de optar al liderazgo del partido en las próximas primarias.

La secretaria general del PSOE andaluz, Susana Díaz, impulsora de la operación de derribo a Sánchez y factótum de la Gestora, se vería así liberada de sus dos principales oponentes en la actualidad. Si Sánchez vota en contra de lo establecido por el Comité Federal, podría verse sancionado con un expediente disciplinario en el partido que supusiera, incluso, su suspensión cautelar de militancia.

Sánchez podría afrontar un expediente disciplinario que le impidiera presentarse a las primarias

Por otro lado, la revisión de las relaciones entre el PSOE y el PSC que impulsa el PSOE andaluz evitaría que los socialistas catalanes tuvieran participación en los órganos de dirección del partido, el Congreso Federal y el Comité Federal, impidiendo a sus miembros optar a la Secretaría General.

El control del PSC

Susana Díaz inició una campaña de acercamiento a Núria Parlón, rival de Miquel Iceta en las primarias del PSC, con el objetivo de ganarse su confianza. El hecho de que perdiera esa votación y los socialistas catalanes se hayan reafirmado en su postura de rechazo a la investidura ha radicalizado la postura de la baronesa andaluza hacia el ‘partido hermano’. Al privar al PSC de participar en las decisiones del PSOE, Díaz se libra de 18.000 militantes catalanes en las primarias, así como de la segunda fuerza en votos, tras Andalucía, en los comités federales y los congresos del partido.

Tanto Sánchez como Borrell han dejado claras sus aspiraciones a optar a la Secretaría General del PSOE en el próximo congreso del partido. Ambos podrían, incluso, formar un tándem, ya que el ex ministro catalán representa a una vieja guardia del partido que conectaría con la historia del PSOE el nuevo movimiento de apertura orgánica que quiere liderar Sánchez.

Sánchez y Borrell podrían organizar un tándem interno frente a la baronesa andaluza

El ex secretario general ha organizado un «ejército profesional» de cuadros medios para verificar y recoger firmas por toda España reclamando un congreso extraordinario inmediato para elegir por primarias a la nueva dirección del partido. Susana Díaz, en cambio, aboga por celebrar un congreso ordinario, que regule aspectos como las primarias en la construcción de un nuevo modelo de partido, en mayo o junio.

Por su parte, Borrell ha dejado en el aire la posibilidad de optar a la nueva dirección del partido en varias entrevistas. En una de ellas, este miércoles en Onda Cero, el ex ministro mantuvo que en Andalucía «no hay partidos nacionalistas, ni movimientos antisistemas» y «es más fácil conseguir buenos resultados cuando no hay competidores». Se refería así a la fortaleza electoral que Susana Díaz esgrime para imponer su autoridad moral frente a otros barones que pierden en sus territorios.

Forzar a Sánchez a que deje el escaño

La firmeza de la Gestora, órgano de dirección provisional del partido, a la hora de exigir a todo el grupo parlamentario que se abstenga en la investidura, en vez de admitir la petición de que sólo once diputados apoyen a Rajoy, persigue, entre otros motivos, socavar el liderazgo de Pedro Sánchez y evitar que opte a recuperar la Secretaría General.

Si Sánchez mantiene su no a Rajoy y vota en contra de la directriz del partido, asume un doble riesgo. Por un lado puede verse sancionado con medidas tan graves como la suspensión de militancia, que le impediría optar a las primarias. Además, si el número de diputados que le secunda en esa rebeldía es inferior a 18, Sánchez se visualizaría como un líder residual dentro de un grupo de 84 diputados. Por estos motivos, Sánchez está considerando muy seriamente la opción de abandonar el escaño e iniciar así su campaña interna a las primarias.