Iñigo Errejón ha retrocedido posiciones no sólo a nivel orgánico tras los resultados de Vistalegre II, sino también en la geografía del Congreso. Las reubicaciones del grupo de Unidos Podemos se han hecho efectivas en el pleno de este martes a primera hora de la tarde. Iñigo Errejón estrenaba su nuevo escaño tras perder la Portavocía del Congreso, y se sentaba justo detrás de Irene Montero, que ahora ocupa su escaño y su puesto. La nueva ubicación de Errejón guarda algo de sarcasmo. El ex número dos de Podemos, que siempre ha mostrado su rotundo rechazo a un acercamiento con IU más allá de la alianza electoral, ha sido ubicado codo con codo con Alberto Garzón, el líder de IU.

La tensión que han mantenido en las últimas semanas, en las que Garzón se ha quejado abiertamente del sector errejonista, se ha hecho notar en los primeros minutos de sesión. La frialdad ha quedado de manifiesto. Los dirigentes apenas han mantenido relación alguna y no se han dirigido palabra. Ni siquiera una mirada. Tanto el líder federal como el dirigente morado han permanecido atentos a sus respectivos teléfonos móviles sin levantar la vista a la tribuna. Tampoco atendían a la fila delantera, donde Irene Montero conversaba relajadamente con Pablo Iglesias.

Entre estos cambios, es llamativo el de los errejonistas que han sido enviados a la última fila, como el caso de Tania Sánchez, Miguel Vila, ALberto Montero o Ana Terrón. A la penúltima han ido Ángela Ballester, el ex magistrado Juan Pedro Yllanes -uno de los fichajes estrella del 20-D, o la actriz Rosana Pastor, todos ellos afines al que fuera número dos de Podemos.

Carolina Bescansa estrenaba también escaño en la cuarta fila. Si tras el 20-D estaba junto a Errejón e Iglesias en la segunda, después del 26J ocupó la tercera, y esta nueva reorganización ha supuesto el tercer retroceso en cuanto a visibilidad en el Hemiciclo.

Montero se estrena en clave reivindicativa

Irene Montero se ha estrenado este martes como nueva portavoz de Unidos Podemos en su primera rueda de prensa tras la Junta de Portavoces anterior al Pleno. Su comparecencia ha destacado por el tono reivindicativo, con unas primeras palabras dedicadas al papel en política de las «mujeres valientes”, a la vez que ha pedido mayor compatibilidad laboral y familiar.

La dirigente también ha llevado a su intervención la tesis que defendió en campaña en la candidatura de Pablo Iglesias, en apostando por darle más peso al trabajo en la calle frente al institucional. En este sentido, ha reiterado su intención de trabajar junto la sociedad civil y más allá de las instituciones. «No vamos a hacer frente al plan restaurador solo desde las instituciones, sino que vamos a conseguirlo si hay millones de ciudadanos ejerciendo sus derechos democráticos en todos los lugares que son importantes», ha señalado, antes de citar distintos tipos de asociaciones.

Sobre los cambios en el grupo parlamentario, y al ser preguntada sobre el nuevo puesto de Tania Sánchez, en última fila, ha atribuido la reubicación a criterios de responsabilidad, con «posiciones más visibles para aquellas personas que están ocupando responsabilidades bien en confluencias o en la dirección del grupo parlamentario».