La juez Carmen Lamela ha acordado el ingreso en prisión del ex presidente del Barça Sandro Rosell y de su socio Joan Besolí por la gravedad de los delitos que les imputa, organización criminal y blanqueo de capitales y por el cobro de comisiones ilegales por la venta de los derechos de la selección de fútbol de Brasil.

La togada afirma que el ex mandatario del club blaugrana ha hecho “del delito su modo de vida o su fuente principal de ingresos” por lo que le acusa de presentar “un total desapego por las reglas esenciales de la convivencia”.

Gran fortuna

La magistrada sostiene que el ex presidente del Barça ha montado un entramado societario para blanquear 15 millones de euros. Y que el riesgo de fuga es “innegable” porque Rosell “no tiene arraigo” en España a pesar de que tiene la nacionalidad española y propiedades en nuestro país.

Sin embargo, Lamela explica que el ex presidente blaugrana tiene “facilidad para viajar y vivir temporalmente en distintos lugares de todo el mundo” y que “posee una gran fortuna”.

También que tienen “cuentas bancarias, bienes y negocios fuera de España” por lo que podría “subsistir en otros países”. Además, la togada desvela una grabación telefónica del pasado 16 de abril en la que Rosell comenta con su testaferro Terra que puede “obtener favores en países fuera de la Unión Europea y Estados Unidos”.

Por ello, Rosell podría conseguir que le permitieran a él y a otras personas de su familia la entrada en países que le ofrecerían “la garantía de que no va a ser detenido ni entregado en caso de solicitud de extradición”, según la juez.

Además, la magistrada revela que el ex mandatario del Barcelona ha reconocido en el juzgado que está negociando con China un acuerdo para formación y búsqueda de talentos en Äfrica y ese país. Y ha admitido que en Senegal cuenta con un inmueble como un “hotel de ocho habitaciones y un restaurante”.

La trama

La magistrada sostiene en el auto de prisión que Rosell y Basolí junto a Shane Ohanessian, Pedro Andrés Ramos, Marta Pineda, esposa de Rosell, Ricardo Terra y José Colomer formaban parte de una organización criminal con ámbito transnacional ” que se dedicó a blanquear dinero procedente de comisiones ilícitas”.

La actividad se inició en el 2006 por la venta de Terra que era el presidente de la Confederación de fútbol de Brasil( entidad privada que se nutre de fondos públicos) de los derechos de imagen de la selección de este país a una mercantil árabe con sede en las islas Caimán a través de un entramado de sociedades y de cuentas en Andorra.

La empresa árabe es propiedad del millonario saudí Salen Kamel que negoció con Rosell los derechos de 24 partidos amistosos de la selección carioca. Por estas gestiones, Rosell percibió casi 15 millones de euros a partir del 2011, pero los ocultó con la venta ficticia de una de sus empresas.

La jueza considera que esta organización criminal mantiene vigente la posibilidad de destruir pruebas por el entramado que ha constituido “en paraísos fiscales”. Y desvela que el ex presidente del Barça “está sujeto a diversas investigaciones” por lo que le acusa de haberse “procurado el ocultamiento de un importante patrimonio a través de cuentas fuera de España”.

Otras medidas

La magistrado ha dejado en libertad sin medidas cautelares a la mujer de Rosell y ha impuesto comparecencias mensuales para Ohanessian y Ramos así como prohibición de salir del territorio nacional, retirada de pasaporte y obligación de comunicar un teléfono y un domicilio para ser localizados. El primero es amigo personal del ex presidente del Barça y el segundo es el cuñado de Basolí que va a la cárcel por los mismos motivos que su socio Rosell. Además, la juez valora el hecho de que Basolí es de nacionalidad andorrana y que este principado no extradita a sus nacionales.