La crisis del Gobierno autonómico de Castilla-La Mancha se solucionará con la entrada de Podemos en el Ejecutivo. El PSOE y el partido de Pablo Iglesias han alcanzado un principio de acuerdo para que Podemos apruebe los Presupuestos de 2017 y se integre en el gabinete de Emiliano García Page. Ese pacto debe ser refrendado por las bases de Podemos en la comunidad.

Este acuerdo, supervisado por las ejecutivas federales de ambos partidos, supone concretar la nueva relación que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias quieren establecer entre ambos partidos. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha ofrecido al líder regional de Podemos, José García Molina, una vicepresidencia en el Ejecutivo regional para desbloquear los presupuestos, imposibles de aprobar desde que Podemos rompió el pacto de investidura con el PSOE en el mes de septiembre.

García-Page había amenazado con convocar elecciones autonómicas si no conseguía desbloquear las cuentas de este año y este mismo viernes aprobará el anteproyecto en Consejo de Gobierno. Los socialistas cuentan con 15 diputados frente a los 16 del PP y los dos obtenidos por Podemos en las elecciones autonómicas de mayo de 2015. Dentro de Podemos en la comunidad existen dudas sobre la conveniencia de entrar en el gobierno autonómico, el primero bicolor con el PSOE de toda España.

Iglesias reúne a su Ejecutiva en Toledo el sábado para apoyar la medida

Dada la situación, Iglesias ha convocado este sábado a su Ejecutiva, el Consejo Ciudadano Estatal, en la localidad toledana de Carranque, la única de la comunidad que cuenta con un alcalde de Podemos. Es la primera vez que la Ejecutiva federal se celebra en Castilla-La Mancha. De esta manera, Iglesias pretende apoyar la entrada en el Gobierno autonómico en la consulta a las bases frente a la fuerte implantación de la corriente anticapitalista en la comunidad, que se muestra en contra. Este sector considera que con una diferencia de 15 a 2 diputados, Podemos estará en una situación subalterna al PSOE.

García-Page ha admitido que la posible entrada de Podemos en el Gobierno es “un cambio transcendental en el ecuador de la legislatura” que, además, puede marcar el rumbo de las relaciones entre ambos partidos a nivel nacional. De hecho, el barón socialista ha sido uno de los más beligerantes contra la deriva izquierdista y de colaboración con Podemos de Pedro Sánchez. El presidente autonómico ha acusado en varias ocasiones a Sánchez de ‘podemizar’ al PSOE e incluso amenazó con no seguir al frente del PSOE de la comunidad si el ex secretario general ganaba las primarias. Finalmente, será el primero que comparta gobierno con Podemos.
Podemos rompió su acuerdo con García-Page justo antes del congreso de Vistalegre 2
El partido de Pablo Iglesias rompió en septiembre el acuerdo de investidura que sostenía al gobierno socialista en Castilla-La Mancha. La ruptura se producía en los prolegómenos del congreso federal del partido, Vistalegre 2, donde la federación autonómica se mostró a favor de mantener una posición beligerante con el PSOE afín a Iglesias, frente a las tesis moderadas del errejonismo. Otras federaciones regionales siguieron su ejemplo y amenazaron con dejar de apoyar a otros Ejecutivos socialistas como el de Aragón o el de Extremadura. Ahora, el cambio estratégico de Iglesias, que aboga por colaborar con el PSOE de Pedro Sánchez, también se traslada a la comunidad.
Podemos en Castilla-La Mancha explicaba esa ruptura entonces en su hartazgo por que las medidas contempladas en el acuerdo de investidura no salieran adelante. La renta garantizada, la ley de transparencia o la ley de participación ciudadana eran algunas de los compromisos alcanzados que el PSOE se negaba a tramitar. “Hemos sido pacientes, pero la comprensión tiene un límite”, aseguraba entonces García Molina, que se perfila como vicepresidente segundo de la Junta.
Entonces, García Molina aseguraba que García-Page estaba “más ocupado en lo que se mueve en Ferraz que en lo que pasa entre las Cortes de Castilla-La Mancha”. Por ese motivo, Podemos inició un periodo de reflexión que ha puesto al Gobierno autonómico contra las cuerdas y que ahora se salda ahora con su primera entrada en un Ejecutivo bicolor. Los presupuestos para 2018 marcarán ese cambio de rumbo con el impulso de las políticas reclamadas por Podemos.

Tras reunirse este jueves durante tres horas en el Palacio de Fuensalida de Toledo, sede de la Presidencia regional, García-Page ha propuesto a Podemos que asuma una vicepresidencia y se encargue de la coordinación de la puesta en marcha del Plan de Garantías Ciudadanas. “Creo que es un ofrecimiento razonable, honesto, pero hay que preguntar a la militancia”, ha aseverado García Molina.