Miguel Blesa eligió para morir un bello paraje de Sierra Morena. A falta del resultado oficial de la autopsia, la reconstrucción de los hechos y las circunstancias acaecidas en las horas previas al hallazgo de su cuerpo sin vida en una finca cordobesa con un tiro en el pecho permiten concluir que el ex presidente de Caja Madrid decidió quitarse la vida. Lo ha hecho cinco meses después de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional lo condenara por un delito continuado de apropiación indebida a seis años de prisión por el escándalo de las tarjetas black y sin esperar a que el Tribunal Supremo revise su recurso. Queda desvanecida la hipótesis del accidente de caza.

La secuencia de las últimas diez horas de vida de Miguel Blesa arranca en Madrid en torno a las 22.30 horas. Teniendo en cuenta que son 386 los kilómetros que separan la capital de España de Villanueva del Rey (Córdoba), el ex banquero debió de salir a esa hora para llegar unas tres horas y media después a su destino conduciendo su vehículo y sin compañía. Su llegada a la finca Puerto del Toro se sitúa a las 2 de la madrugada de este miércoles. Es el primer elemento chirriante. “Nunca había llegado a esa hora”, confiesa a El Independiente uno de sus grandes amigos en este municipio de la comarca del Valle del Guadiato que accede a hablar con este periódico a cambio de mantener su anonimato. Pese a lo extraño, ni su anfitrión ni los trabajadores de la finca podrían imaginarse semejante desenlace por muy extraño que fuera el momento de su llegada.

A primera hora de la mañana, el ex presidente de Caja Madrid se levantó para desayunar con uno de los gestores de la finca, propiedad de la sociedad Las Rozuelas del Valle SL. En esos momentos, en Puerto del Toro se encontraban dos guardas, la esposa de uno de ellos -encargada de servir el desayuno- y el gestor de la finca. La fuente revela un hecho fundamental que alimenta la tesis del suicidio. “Blesa le preguntó al gestor que si tenía el teléfono de su mujer por si por cualquier causa la tenía que llamar. ¿Por qué quería asegurarse que esa persona tenía el móvil de su esposa? Indudablemente porque venía con una idea”, relata convencido.

El ex presidente de Caja Madrid no solía ir a la finca cordobesa con su rifle: sí lo hizo esta vez para no comprometer a otras personas

Miguel Blesa se levantó en mitad del desayuno diciendo que iba a mover el coche para colocarlo a la sombra. Minutos después se oyó el sonido de un disparo en el silencio de la mañana. Un único tiro. Fue instantes antes de las 7.50, hora en que consta la llamada realizada por un trabajador de la finca al Servicio de Emergencias Sanitarias 112 pidiendo auxilio. Los facultativos de la UVI móvil que se trasladó al lugar de los hechos sólo pudieron certificar la muerte. ¿Hora? Las 8.40.

Blesa acaba de descerrajarse un tiro a bocajarro con su rifle en el corazón, mortal de necesidad. ¿Por qué no pudo tratarse de un accidente cuando manipulaba el arma? Por una razón muy sencilla: si el rifle de 7 mm -de tiro largo y empleado habitualmente en caza mayor- viajaba en el maletero, no tiene sentido que su cuerpo sin vida apareciera “en el interior del vehículo” en la parte delantera. De habérsele disparado accidentalmente, lo lógico es pensar que habría tenido lugar en la maniobra de sacar la escopeta del coche. Si como dijo pretendía mover el coche, no tiene sentido que hubiera cogido el arma.

Hay otro elemento que permite pensar que el ex presidente de Caja Madrid decidió acabar con su vida. Pese a que habitualmente viajaba a la finca sin su escopeta y utilizaba las de los gestores del coto cuando salía a cazar, en esta ocasión decidió viajar a Villanueva del Rey con su propio rifle. “Lo hizo para no comprometer a otras personas. Traía la idea en la cabeza. Le ha pasado como a Rita Barberá. Se ha quitado la vida”, insiste la fuente.

Blesa sacó la escopeta del maletero y fue hallado muerto en el interior del vehículo por la parte delantera

Éste asegura que Blesa no había acudido en esta ocasión a cazar, tan sólo a pasar unos días con unos amigos lejos del ambiente de la capital. “Como en Madrid no puede salir, porque la gente lo insulta por la calle, venía de vez en cuando por aquí y salía a tomar una cerveza por el pueblo. Se le dio cariño. La última vez que había venido fue hace unos dos meses y estuvo una semana junto a su hija, su yerno y sus dos nietos. Estaba muy agobiado. Hace menos de un mes tuvo un accidente con el coche en Madrid. Estaba totalmente depresivo”, relata.

La Policía Judicial investiga los hechos por orden del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Peñarroya-Pueblonuevo, en funciones de guardia este miércoles, y ya ha tomado declaración a las personas que se encontraban en la finca en el momento de los hechos. El féretro de Blesa ha llegado a las 13.15 horas al Instituto de Medicina Legal de Córdoba, donde a primera hora de este jueves está previsto que se le practique la autopsia. Ello determinará oficialmente la causa de su fallecimiento.