«Una delegación de Podemos se reúne mañana con la dirección ejecutiva de CC.OO en la sede confederal del sindicato para analizar la situación social y económica el país. Pablo Iglesias y Unai Sordo encabezarán sendas delegaciones». La convocatoria llegaba a los periodistas este martes prácticamente cuando terminaba una rueda de prensa conjunta de PSOE y CC.OO en la sede del sindicato. Salía Pedro Sánchez y entra Pablo Iglesias.

El secretario general de Podemos sigue así los pasos del dirigente socialista, que desde su reelección el 21 de mayo le ha tomado la delantera en las reuniones con agentes sociales. El primer encuentro que mantuvo la nueva Ejecutiva socialista se celebró con las cúpulas de UGT y CC.OO en Ferraz el 26 de junio. Pedro Sánchez quería demostrar así el giro a la izquierda del PSOE y consolidarlo como el interlocutor preferente de los sindicatos en las instituciones frente a Podemos.

Las organizaciones sindicales fueron fundamentales en la victoria de Pedro Sánchez en las primarias socialistas. Para reconocerles esa labor no sólo participaron en la inauguración del 39 Congreso del PSOE, sino que compartirán protagonismo en la agenda social que quiere poner en marcha Sánchez en el Parlamento. La vicesecretaria general de UGT, Cristina Antoñanzas, y el secretario de Organización y Comunicación de CC.OO, Fernando Lezcano, celebraron tras esa reunión el giro del PSOE, que pone fin a una etapa de colaboración institucional con el PP auspiciada por la Gestora, que alcanzó acuerdos como la subida del salario mínimo interprofesional a espalda de los agentes sociales. «Eso no va a volver a ocurrir», anunciaron.

Tras ese encuentro, Pablo Iglesias también visitó UGT. El 14 de julio se reunió con su secretario general, Pepe Álvarez, con el que acordó seguir colaborando. El sindicalista explicó que en UGT «son plenamente conscientes de la importancia del papel de Unidos Podemos en el periodo actual», por lo que mostró su voluntad de trabajar conjuntamente para sacar adelante políticas progresistas, algo que «no se puede hacer sin Podemos», añadió. Por su parte, Iglesias explicó que tener una relación de trabajo con los sindicatos «es fundamental» para Podemos, porque las organizaciones sindicales son un signo de democracia.

Con los ecologistas, un día después que el PSOE

Iglesias también siguió los pasos de Sánchez en sus relación con los ecologistas. El 10 de julio, la Ejecutiva socialista se reunió en Ferraz con organizaciones ecologistas y aprobó una resolución sobre el cambio climático y la transición ecológica de la economía consensuada con diversos agentes sociales. La presidenta del partido, Cristina Narbona, ofreció una rueda de prensa en la que explicó que el PSOE ha fijado la lucha contra el calentamiento de la Tierra como una de las «señas de identidad» de la nueva Ejecutiva.

Un día después, Podemos comenzó una ronda de encuentros regulares con organizaciones ecologistas «para fomentar el desarrollo del mundo rural y responder políticamente al reto del cambio climático», en palabras de Pablo Iglesias. «El cuidado del medioambiente es fundamental en la España del siglo XXI», destacó el líder de Podemos, que encabezó una reunión en el Congreso de los Diputados entre una delegación de su partido y representantes de las cinco principales organizaciones ecologistas españolas: WWF España, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra, Greenpeace y SEO Birdlife.

Iglesias insistió en que la reunión «no es un encuentro puntual», sino que su partido se reunirá con las entidades ecologistas cada dos meses para que «puedan exigir el cumplimiento de una agenda en beneficio de nuestro país y no de las formaciones políticas».

El acercamiento de Podemos a los agentes sociales se enmarca en una estrategia para ofrecer una imagen de partido menos radical y más útil en las instituciones. El acuerdo con el PSOE para entrar en el Gobierno de Castilla-La Mancha y la mesa de colaboración instaurada entre socialistas y Podemos en el Congreso persiguen ese objetivo. Ese cambio de postura respecto al PSOE se produce cuando Podemos sigue cayendo en intención de voto en las encuestas y a las puertas del barómetro electoral del CIS de julio.