El partido entre el FC Barcelona y la UD Las Palmas se jugará finalmente a puerta cerrada. En plena jornada de referéndum del 1-O, el FC Barcelona ha pedido a la Federación Española de fútbol la suspensión del partido que tiene lugar esta tarde a las 16.30 horas en el Camp Nou contra Las Palmas. Ante la negativa de la RFEF de suspender o aplazar el partido, la Junta directiva ha decidido que “ante la excepcionalidad” de los hechos transcurridos durante el día, se dispute a puerta cerrada, según ha informado el club a través de un comunicado.

La grada de animación ha avisado a través de Twitter que invadiría el terreno de juego en el minuto 1 de partido si no se suspendía, por lo que el club ha pedido que se haga a puerta cerrada o no se celebre el encuentro. Sólo 45 minutos antes del partido, la RFEF ha informado de que no se ha suspendido.

A las 12.30 horas se ha reunido la Junta directiva para valorar cuál será la actuación del club en caso de negativa por parte de la RFEF. Aspirantes a la presidencia del club han presionado para que no se dispute el partido “por dignidad y solidaridad con el pueblo catalán”. Según El Nacional, fuese cual fuese la decisión de los Mossos, el equipo azulgrana no iba a disputar el partido, dando en ese caso la victoria a Las Palmas.

La Federación catalana de fútbol, por su parte, ha suspendido todos los partidos de las categorías inferiores que se disputan a partir de las 14.00 horas por motivos de seguridad.

Guerra de banderas

El deporte no se mantiene al margen del 1-O y la guerra de banderas también está presente en el fútbol profesional. La Unión Deportiva Las Palmas ha informado a través de un comunicado que jugará con una camiseta especial para la que ha tenido que solicitar autorización a La Liga. En ella incluía una bandera de España en la parte derecha del pecho junto a la fecha de hoy. En el escrito, el equipo canario argumenta que ha sido el propio Barcelona quien ha convertido el encuentro en algo más que una cita deportiva.

“Con la bandera española bordada en nuestra equipación queremos votar de forma inequívoca en una imaginaria consulta a la que nadie nos ha convocado: creemos en la unidad de España. Lo hacemos desde la autoridad moral que le quieran conceder a la región más lejana de la capital de este reino. Lo hacemos para decirle al mundo que sentimos dolor por lo que está ocurriendo”, reza el escrito.

El FC Barcelona, en cambio, lucirá la senyera en el cuello de su camiseta, como ya adelantó el vicepresidente primero del club, Jordi Cardoner, durante la semana: “No saldremos con la senyera, pero la llevaremos en el cuello y en el corazón”.

El FC Barcelona emitió un comunicado el pasado miércoles condenando la actuación del Gobierno en Cataluña tras las detenciones llevadas a cabo en la Consejería de Hacienda por parte de la Guardia Civil a altos cargos de la Generalitat. En él, el club manifestaba su apoyo a la Generalitat y a las personas que “trabajan para garantizar los derechos”, esto es, la celebración del referéndum del 1 de octubre. El futbolista Gerard Piqué ya ha votado este domingo en el referéndum, tal y como él mismo ha informado en su cuenta de Twitter: “Juntos somos imparables defendiendo la democracia”.