Juan Carlos Girauta (Barcelona, 1961) es portavoz de Ciudadanos en el Congreso. Crítico con el independentismo, no duda en afirmar que la respuesta del jueves de Puigdemont no fue más que «una amenaza llena de mentiras». Cree que la única medida para que su tierra, Cataluña, vuelva al orden constitucional es el 155, un artículo que su partido apoyó desde el principio. En su aplicación apoyarán al Gobierno sin fisuras, pero sin intervenir en su ejecución como, asegura, hace un PSOE «volátil» y con poca credibilidad a su parecer en el asunto catalán. De lo que sí quieren formar parte es del resultado: las elecciones autonómicas que, como ya les ha anunciado Rajoy, se celebrarán el 28 de enero.

Pregunta.- ¿Cómo interpretó usted la respuesta de Puigdemont del pasado jueves? Muchos entendieron que no había declarado la independencia.

Respuesta.- La segunda respuesta no estaba dedicada a lo que la gente creía. No era para decir si había declarado o no la independencia sino para confirmar que había restablecido el orden constitucional. En el primer plazo tenía que aclarar si declaró la independencia y no lo aclaró. En el segundo tenía que haber restablecido el orden constitucional y lo que hizo fue amenazar al Gobierno con declarar la independencia con las fórmulas extrañas que usa de suspender y levantar la suspensión de la independencia. Básicamente era una amenaza dentro de una carta con una serie de mentiras considerables.

P.- ¿Le parece correcta la respuesta del Gobierno con la aplicación del 155 al entender que no había respondido?

R.- Sí, nosotros cómo vamos a estar en contra si fuimos los primeros que dijimos que había que restablecer el orden constitucional a través del 155 y además para convocar elecciones libres y democráticas en Cataluña. Lógicamente estamos de acuerdo cuando los otros dos partidos constitucionalistas se suman, porque es normal. Han dejado a una zona de España con todos los que estamos dentro de ella fuera de la legalidad constitucional, con unas autoridades que han perdido toda su legitimidad y que han aprobado leyes inconstitucionales y las siguen considerando vigentes. Todo este disparate es tan grave que sólo la cláusula de cierre de nuestro modelo de poder territorial, que es el 155, lo puede arreglar.

Nosotros pedimos el 155, pero no nos inmiscuimos en la ejecución porque es una intromisión en las tareas del Gobierno»

P.- ¿Cree que ha sido correcta la comunicación meramente epistolar ante un asunto así?

R.- No creo que haya sido así. El Gobierno de España ha intentado, para ser justos, desde hace mucho tiempo que el Gobierno de Cataluña se incorpore a la lógica jurídica de su papel, que es el de la autoridad de una comunidad autónoma española. Seamos justos, esto es así y nosotros hemos apoyado siempre esa posición. Hemos instado a que participara en la cumbre de presidentes autonómicos, a que participara en la negociación del sistema de financiación, pero claro, cuando alguien no quiere porque ha decidido que ya no pertenece a España y que el mero hecho de asistir a un foro de presidentes autonómicos es una humillación… Claro que sería deseable que hubiera habido otro tipo de contactos, pero eso es achacable a una de las partes.

P.- Finalmente, el Gobierno aplicará este artículo de la Constitución para convocar elecciones, como quería Ciudadanos, pero las medidas concretas parece que sólo se están pactando con el PSOE. De hecho, el jueves, cuando el Gobierno anunció que seguirían adelante con el 155, hubo una reunión con el PSOE pero no con Ciudadanos, ¿les han dejado al margen?

R.- Hay una diferencia muy grande en la manera en que abordamos nosotros este asunto y cómo lo hace el PSOE. En Ciudadanos fuimos los primeros en decir que esto había que arreglarlo con el 155 y elecciones. Por tanto, la iniciativa política fue nuestra. Después se ha sumado el PSOE y el PP. Bienvenidos. Segundo: El PSOE quiere interferir en la manera, según parece, en que el Gobierno ejecuta el 155. Nosotros no. Nosotros queremos un resultado político, pero no somos gobierno, no nos inmiscuimos en la técnica jurídica del artículo, porque es una intromisión en las tareas del Gobierno. Si ellos quieren negociarlo con el PSOE, allá ellos, nosotros no queremos. Nosotros lo que queremos es que se hagan unas elecciones cuanto antes en Cataluña y lo hemos conseguido; que se haga a través del 155 porque es la única manera, y lo hemos conseguido también. Pero nosotros no vamos a darle lecciones de técnica jurídica a quien tiene todos los recursos del Estado, es que es una locura. Eso sería una arrogancia infinita. ¿Cómo vamos a decirle al Gobierno de España, que tiene todos los informes jurídicos del mundo, de qué manera tiene que intervenir y por cuánto tiempo? Lo que sí hay, obviamente, es el compromiso del Gobierno de que nos comunique cada paso antes de darlo.

P.- ¿Y cómo ven que el PSOE sí quiera intervenir?

R.- Bueno, pues es un enigma inmenso. Hace poco Pedro Sánchez decía que el 155 jamás, y hace tres días Miquel Iceta decía que no al 155 y ahora dice que sí. Y no es un dirigente cualquiera, es el dirigente socialista de Cataluña. Entonces, yo ante un partido tan voluble, tan poco fiable en cuanto a su posición en Cataluña no me atrevo a decir nada. Si el PSOE quiere hacer las cosas así y el Gobierno se deja, pues ya son mayores de edad, nosotros no queremos. Nosotros somos oposición, y la oposición tiene una demanda política que es la única que está clara desde el principio, y a ella se han sumado los otros.

P.- Albert Rivera ha dicho que se comprometió con el Gobierno a celebrar elecciones en enero.

R.- Sí, a finales. Lo podemos decir ya porque Carmen Calvo ya lo ha explicado. El compromiso era que no se revelara porque lo iba a anunciar este sábado el presidente del Gobierno. Pero como ya está desvelado…

La respuesta de Puigdemont era básicamente una amenaza dentro de una carta con una serie de mentiras»

P.- Pero luego el Gobierno ha desmentido que hubiera cualquier pacto sobre la fecha de las elecciones.

R.- (Se ríe) Es que no han pactado nada porque esto no se pacta. El presidente del Gobierno nos comunicó que el 28 de enero habría elecciones en Cataluña, no hemos pactado nada, nos lo comunicó él. Nosotros no nos metemos en cómo se aplica el artículo, sólo decimos que cuanto antes, por favor, y que sean libres y democráticas, pero no metemos el dedo en el ojo para ver qué día, eso lo hace el PSOE. El PSOE ha revelado una cosa que estaba pactada que anunciara el presidente, y como lo ha revelado nosotros ya nos sentimos libres para decir que es verdad. Se lo dijo a Albert en la última reunión que tuvieron en Moncloa. Yo creo que les puede haber molestado que el PSOE lo anuncie. A base de negociaciones, el PSOE se está comportando como si ellos fueran los que deciden.

P.- ¿Por qué el 28 de enero?

R.- Las consideraciones tenían que ver con los plazos de anuncio de elecciones, que es un poco complejo. En Cataluña creo es un periodo de 40 a 60 días antes, y para unas generales creo que son 54. Estaba pensado un poco por descarte.

P.- El Gobierno decía que contemplaba un plazo más amplio, incluso de seis meses…

R.- No, seis meses es el plazo máximo legal. Rajoy dijo: ‘Voy a convocar elecciones en Cataluña el 28 de enero’. Es un hecho.

P.- ¿Cree que las cargas del 1-O y la aplicación del 155 puede reforzar a los independentistas o a los partidos constitucionalistas en las urnas?

R.- ¿Reforzó la aplicación de sanciones la kale borroka o más bien la liquidó? ¿Reforzó al mundo abertzale la ilegalización de Herri Batasuna o más bien le perjudicó? En la aplicación de la razón y de la ley siempre y en todo caso es la aplicación adecuada. Nosotros salimos sin ningún complejo. La mayor parte del voto popular se inclinó en contra de los independentistas en las pasadas elecciones y eso va a ir a más.

A base de negociaciones el PSOE se está comportando como si ellos fueran los que deciden»

P.- ¿Por qué en estos últimos encuentros con PSOE y con Ciudadanos no se ha producido ninguna reunión entre los tres?

R.- Porque no queremos participar en los detalles de la ejecución. Hay un lema de un spot que viene a cuento: No podemos gobernar por ti. El Gobierno le corresponde al PP, a Rajoy,  y si no quiere gobernar por miedo o por pereza, que deje paso a otro. Se va a tener que encargar él y su gente de los pormenores, de la burocracia, de la intervención, de gestionar las competencias, de asegurar la seguridad y de que se celebren unas elecciones libres. No nos metemos porque es su tarea, nosotros lo que hemos hecho es exigir que se haga, y esa exigencia ha sido cumplida por ellos y por el otro partido constitucionalista. Con eso tenemos bastante.

P.- Entonces no ha habido una reunión a tres porque Ciudadanos no ha querido.

R.- Para nada.

P.- ¿Pero se ha llegado a proponer?

R.- No, porque nunca hemos dado pie a eso. Nunca hemos pedido intervenir en la ejecución del 155 y cuando no haces esa petición no te lo ofrecen. ¿Cómo vas a invitar a una persona a una mesa de negociación cuando no te lo ha pedido?

P.- ¿Hasta dónde cree que debería llegar la intervención del Gobierno en Cataluña?

R.- No saldrá nunca de nuestra boca -porque no es nuestro estilo ni nuestro papel- ni qué competencias en concreto, ni por qué método ni por qué conducto jurídico, técnico o burocrático se tiene que aplicar. Nosotros solo pedimos unas elecciones democráticas, y si alguien sabe lo que son sabrá que se tienen que producir en situación de seguridad, de no coacción, sin interferencias por parte de nadie, bajo la vigilancia estricta y única de la Junta Electoral Central y en condiciones de neutralidad de los medios. Cuando decimos elecciones democráticas no tenemos que decir nada más, eso es para los técnicos.

P.- ¿Cree que Puigdemont cumplirá su amenaza y declarará la independencia al iniciar el 155?

R.- Bueno, es que ya la declaró, hubo testigos. Y después de declararla la firmaron. Valor no tiene ninguno hagan lo que hagan. Luego la suspendieron, ahora amenazan con levantar la suspensión… No podemos estar jugando a eso. La política seria de un país no puede girar en torno a las fantasías de un señor sin estudios de un pueblo de Gerona que está ahí porque la CUP lo impuso y ahora se encierra rodeado de policías en el palacio de la Generalitat. No podemos jugar a eso, pero la declaró. Lograrla no la va a lograr, obviamente.

Veo probabilidades casi inexistentes de que un recurso de la Generalitat al Constitucional tenga éxito»

P.- ¿Qué puede pasar si la Generalitat recurre al Tribunal Constitucional la aplicación del 155?

R.- No soy adivino, pero sí jurista. Como jurista con cierta afición al Derecho Constitucional veo probabilidades casi inexistentes de que un recurso de la Generalitat al Constitucional tenga éxito. El 155 viene como anillo al dedo a la situación actual. Es que es muy grave, se han aprobado leyes inconstitucionales impidiendo que la oposición hiciera su tarea, metiéndolas con calzador; han mantenido que estaban vigentes y siguen apelando a ellas cuando el Constitucional ha dicho ya que una es inconstitucional y que la otra está suspendida, por tanto no está vigente. El Parlamento está cerrado y se habla de una independencia que depende de una soberanía que no existe, porque reside en el pueblo español. Y eso se hace teniendo a un conseller que está fuera de la ley y es un talibán del separatismo, a un director general que ha manifestado en las redes sociales su odio a los españoles y a un jefe de policía imputado por un delito gravísimo. Es que parece diseñado para esta situación.

P.- ¿Prevé disturbios y desobediencia tras la activación del artículo?

R.- Sí. Por parte del Gobierno de la Generalitat, obviamente, y por parte de los miembros que ya no se sabe si mandan sobre él, como la ANC y Òmnium Cultural, además de la AMI. Ya se ha visto cómo son capaces de salir a la calle y destrozar los coches de la Guardia Civil y de llevarse las armas. Ya se ha visto cómo son capaces de avergonzar a los niños en el colegio porque sus padres son policías. Claro que van a intentar desobedecer, y hay que estar preparados para eso.

P.- ¿Cómo hay que responder a eso?

R.- Con la fuerza de la ley.

P.- ¿Cómo valora la detención de Jordi Sánchez y Jordi Cuixart? ¿Puede entorpecer la solución en Cataluña?

R.- Un partido político serio no juzga la actuación de los jueces. Ante lo que ha pasado sólo podemos y debemos decir que dejen de presionar al poder judicial, a los jueces, a la juez de instrucción número 13 de Barcelona, a la juez de la Audiencia Nacional… Que dejen de decir que es el Gobierno el que ha metido en la cárcel a estos señores porque España es una democracia y aquí el que dice que vas a prisión provisional es un juez, no un gobernante. Lo que pasa es que ellos creen que España es como el país que ellos quieren crear, donde los jueces los nombrarían ellos y donde ellos siempre serían impunes.

P.- Durante este periodo hay quien sitúa a Ciudadanos en la extrema derecha, ¿por qué cree que es?

R.- Porque hay una serie de gente en la izquierda que cree que cuanto más está uno a favor de la unión de los españoles más de derechas es. Por lo tanto me lo tomo como un piropo porque lo que de verdad quieren decir es: ‘No hay nadie tan favor de la unión de los españoles como Ciudadanos’. En boca de Podemos lo de extrema derecha me lo tomo como un piropo porque sé que quiere decir exactamente eso.