Política

Junqueras, más fastidiado por sus Navidades en prisión que por los resultados de ERC

Oriol Junqueras, en un acto público durante su etapa como consejero de Economía y Hacienda.

Oriol Junqueras, en un acto público durante su etapa como consejero de Economía y Hacienda. EP

«No pienses que ha bajado dando botes al comedor para desayunar. Su comportamiento es de absoluta normalidad. Más que por los resultados electorales, está fastidiado por tener que pasar en prisión las Navidades…». Así describen fuentes penitenciarias la actitud mostrada este viernes por el ex vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, que no podrá salir de prisión en ningún caso antes del próximo 4 de enero: hasta ese día no revisará el Tribunal Supremo su recurso contra el auto de prisión incondicional.

El líder de ERC permanece privado de libertad desde el pasado 2 de noviembre, cuando el magistrado Pablo Llarena lo envió a la cárcel junto a otros siete ex consellers (Jordi Turull, Raül Romeva, Joaquim Forn, Meritxell Borràs, Carles Mundó, Josep Rull y Dolors Bassa) por la posible comisión de delitos de rebelión, sedición y malversación de caudales públicos vinculados con el proceso independentista. Tanto la Fiscalía como la acusación popular que ejerce el partido político VOX se oponen a la excarcelación de Junqueras, al considerar que el riesgo de reiteración delictiva con que el instructor  justificó la prisión incondicional sigue sin conjurarse.

El ex número dos del Gobierno de Puigdemont siguió la jornada electoral del 21-D en el módulo 7 del centro penitenciario de Estremera (Madrid), donde comparte celda con Forn desde que el ex consejero Carles Mundó salió en libertad el pasado 4 de diciembre tras depositar una fianza de 50.000 euros. Fue un día muy especial para Junqueras no sólo por la cita con las urnas en las que el bloque independentista terminó renovando la mayoría absoluta en el Parlament; también porque se cumplían cuatro años desde que se casó con Neus Bramona, a la que dedicó un cariñoso mensaje desde la cárcel.

Junqueras dispone de televisión en su celda, por lo que tuvo conocimiento en tiempo real de cómo iba transcurriendo la jornada: los avances de participación, la plasmación del triunfo de Ciudadanos que pronosticaron las encuestas durante la campaña y cómo Junts per Catalunya -la candidatura liderada por Carles Puigdemont, huido a Bélgica el pasado 30 de octubre- terminaba superando a ERC en dos diputados y más de 29.000 votos.

Aunque en una de las últimas cartas manuscritas ha tratado de proyectar una imagen de fortaleza -«Queridos amigos! La prisión no nos debilita. Al contrario. Nos hace más fuertes …», escribía-, las fuentes penitenciarias consultadas por este periódico consideran patente el malestar de Junqueras por pasar las Navidades privado de libertad y a 630 kilómetros de Sant Vicents dels Horts, localidad del Bajo Llobregat de la que fue alcalde y en la que se encuentra su colegio electoral.

Menú navideño

Instituciones Penitenciarias se ha negado por ahora a detallar los menús que se servirán tanto en Estremera como en Soto del Real -donde se encuentra los líderes de las asociaciones soberanistas Jordi Sànchez (ANC) y Jordi Cuixart (Òmnium Cultural)- con motivo de Nochebuena y Navidad, fiestas en las que tradicionalmente se sirven comidas especiales. A modo de ejemplo, los presos internados en Soto del Real cenaron el último 24 de diciembre ensalada tropical, redondo de ternera en salsa, flan de huevo y dulces navideños, mientras que el día 25 el almuerzo constó de salpicón de marisco, cordero asado y profiteroles con nata.

A la espera de que el ex vicepresident comparezca ante el juez Llarena en la vista en la que éste resolverá si suaviza las medidas cautelares, Junqueras también está pendiente de que la comisión disciplinaria de Estremera resuelva el expediente que se le ha abierto y que determinará si la grabación de un audio utilizado en campaña electoral supone una infracción.

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