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Rajoy advierte a los independentistas: "La ley no permitirá nuevas rupturas"

Convoca la constitución del Parlament el día 17 y ofrece "diálogo abierto" al nuevo Govern

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Rajoy advierte a los independentistas: "La ley no permitirá nuevas rupturas"
Mariano Rajoy hace balance de 2017.

Mariano Rajoy hace balance de 2017. EFE

Resumen:

Rajoy se ha aferrado a la consolidación de la recuperación económica como el mayor logro de su gestión y como “objetivo primordial” de su acción política. “Lo lógico y lo razonable” para el presidente sería que los independentistas “no vuelvan a poner a prueba” al Estado ni a su capacidad para defenderse. “Ni chantaje, ni medidas de fuerza, ni políticas de hechos consumados”, ha advertido. “Se ha demostrado la calidad de la democracia, la separación de poderes, el imperio de la ley y la serenidad del conjunto de la sociedad”, ha asegurado. El presidente se ha mostrado “absolutamente convencido” de que el éxito electoral de Ciudadanos no es extrapolable al resto de España en una comparecencia exenta de cualquier autocrítica.

El nuevo Parlament catalán se constituirá el próximo día 17 de enero, fecha en la que convocará su sesión constitutiva el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Así lo ha anunciado este jueves el jefe del Ejecutivo, que ha insistido en su valoración «positiva» del año 2017 durante el balance del año realizado en rueda de prensa en la Moncloa.

Rajoy se ha aferrado a la consolidación de la recuperación económica como el mayor logro de su gestión y como «objetivo primordial» de su acción política. Esa mejora económica ya llega a los ciudadanos con medidas como el aumento del salario mínimo interprofesional y la bajada del paro, según ha explicado. En este sentido, ha recitado todos los indicadores económicos para asegurar que las reformas emprendidas por el Gobierno han «reactivado» la recuperación y han permitido que «nuestra economía crezca de forma  mucho más equilibrada que en el pasado», como demuestra la creación de empleo, el crecimiento del PIB y el superávit en las exportaciones.

La única «sombra que se cierne» sobre esa recuperación es la situación política en Cataluña. Para solucionarla, Rajoy ha ofrecido «diálogo abierto y constructivo» al nuevo Govern resultante de las elecciones del 21-D, al que ha advertido de que el Estado no tolerará que se vuelva a saltar la ley.

«Lo lógico y lo razonable» para el presidente sería que los independentistas «no vuelvan a poner a prueba» al Estado ni a su capacidad para defenderse. «Ni chantaje, ni medidas de fuerza, ni políticas de hechos consumados», ha advertido. «Se ha demostrado la calidad de la democracia, la separación de poderes, el imperio de la ley y la serenidad del conjunto de la sociedad”, ha asegurado.

Por ese motivo, ha anunciado al próximo Gobierno de la Generalitat que «no caben más rupturas porque la ley no lo permitirá y porque además ya no pueden alegar el apoyo social mayoritario». Rajoy ha descartado de plano cualquier reunión con Carles Puigdemont, y aunque no explícitamente, sí ha dejado entreabierta la puerta a una reunión con el ex vicepresidente Junqueras, aún en prisión y cuya situación se revisará el próximo 4 de enero.

Sobre la investidura, no ha querido especular acerca del nombre del nuevo president, aunque ha considerado «absurdo» ejercer el cargo desde el extranjero, como pretende Puigdemont. «No tiene el más mínimo sentido. Conviene actuar con sensatez y arreglo a lo que diga la razón, no merece la pena dedicar más tiempo a este asunto», ha zanjado, tras preguntar a los informadores si les parecería lógico que él gobernara desde Lisboa.

Confiado en que el nuevo president tome posesión en torno al día 27, Rajoy ha reclamado al Ejecutivo catalán que olvide las vías unilaterales y sea «capaz de dialogar y de entenderse con todos los catalanes y con el resto de España a través de los foros institucionales o con los representantes de la soberanía nacional en el Congreso». El objetivo final de ese cambio político en Cataluña es «revertir los efectos económicos» perniciosos que ha causado la declaración de independencia y que pueden lastrar la recuperación de todo el país. De hecho, la recuperación económica ha centrado en exclusiva su comparecencia y de ella no ha querido desviarse en ningún momento, a pesar de las preguntas de los periodistas.

Rajoy está convencido de que el éxito de C´s en Cataluña «no es extrapolable» al resto de España

Rajoy se ha mostrado «absolutamente convencido» de que el éxito electoral de Ciudadanos no es extrapolable al resto de España. Como argumento, ha recordado que Podemos fue primera fuerza política en Cataluña en las últimas generales. En esos comicios, el PP también ganó al PDcat en Barcelona y a Ciudadanos en varias circunscripciones. «La gente vota de forma diferente», ha asegurado el presidente, que ha achacado la victoria de Inés Arrimadas a un «voto muy útil hacia una fuerza política» que podía frenar la mayoría independentista en el Parlament.

Ha reconocido que el resultado electoral de su partido en Cataluña «no fue bueno», aunque no ha anunciado ningún cambio inmediato en el PP catalán. En cierta manera, ha relacionado la derrota el 21-D con la aplicación del artículo 155 de la Constitución en la comunidad, al asegurar que «el Gobierno de España no hace ningún cálculo partidista» al tomar ese tipo de medidas, algo que sería «una irresponsabilidad absoluta». «Creo que las cosas se hicieron razonablemente. Ahora los efectos están ahí, el más importante es que ya todo el mundo sabe que ante un ataque a la Constitución y la unidad de España, el Estado que tiene instrumentos para defenderse», ha afirmado. «Hoy hemos aprobado muchos asuntos sobre Cataluña en el Consejo de Ministros», ha añadido.

El presidente del Gobierno ha iniciado su intervención honrando a las víctimas de los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils, los más graves sufridos en España desde el 11-M. También ha recordado a las 48 mujeres y los ocho niños asesinados este año por la violencia de género, así como a los menores que  han quedado huérfanos. Ha destacado el gran pacto alcanzado por todas las fuerzas políticas en el Congreso para combatir esta violencia para señalar que las  medidas de refuerzo de la seguridad de los niños entrarán en vigor el año que viene, como muestra del «compromiso firme y rotundo de toda la sociedad española contra esta lacra».

Logros sociales

También en materia social ha destacado el «importante acuerdo»para elevar el salario mínimo interprofesional en los próximos tres años; la prórroga del Plan Prepara y de los programas de activación para el empleo; la ley de autónomos; la ampliación de la moratoria contra los desahucios hasta 2020; las medidas contra las cláusulas suelo de las que se han beneficiado 600.000 familias; la nueva regulación del bono social de electricidad; la mejora de la financiación de la dependencia; el aumento del permiso de paternidad y la mayor oferta de empleo público de los últimos años.

A nivel político, Rajoy ha reconocido la fragmentación del Parlamento para recordar que era consciente de esa dificultad cuando se presentó a la investidura. Desde entonces, ha desarrollado «muchas horas de diálogo» cuyo éxito se plasma, a su juicio, en la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado con el concurso de siete fuerzas políticas diferentes. Y otra vez la economía: esos PGE «han generado un entorno de confianza y de seguridad fundamental para continuar con la recuperación económica».

Sin realizar ninguna autocrítica, Rajoy también se ha congratulado de la acción legislativa. Ha destacado las subcomisiones parlamentarias creadas «para avanzar en otros posibles pactos» en materia educativa, de ciencia, agua, justicia, Brexit o régimen especial de autónomos. Ha recordado que superó una moción de censura y que el Ejecutivo ha respondido a 666 preguntas orales de los grupos y ha enviado al Parlamento 40 propuestas legislativas. El Congreso ha tramitado de forma completa 33 propuestas legislativas.