La cita es a partir de mañana en el Ministerio de Justicia, en París. Allí, en los próximos días, han sido citadas por el Gobierno de Emmanuel Macron para que se les dé a conocer los pasos que en materia penitenciaria tiene previsto dar el Ejecutivo galo con los 60 presos de ETA que cumplen condena en Francia. La representante del Gobierno, la ex juez Helene Davo, se encontrará con el rechazo unánime de todas las asociaciones de víctimas a la pretensión hecha pública desde el entorno cercano a los presos de la banda de un posible acercamiento de los reclusos a cárceles cercanas a Euskadi. Todas ellas mostrarán su rotunda oposición a que se modifique la política de alejamiento que, al igual que en España, también se viene aplicando en Francia a estos reclusos.

Tanto la AVT como Covite y la Fundación de Víctimas del Terrorismo ultiman sus posiciones que en todos los casos serán contrarias a que los etarras puedan trasladarse a las prisiones de Mont de Mansan (Las Landas) o Lannemezan. La cita ha sido convocada por el propio Gobierno francés tras el profundo malestar que ha suscitado la posibilidad de poner fin al alejamiento de los etarras.

Covite, la AVT y la Fundación de Víctimas coincidirán en su rechazo a que Francia acceda a trasladar etarras a prisiones cercanas a Euskadi

Uno de los temores que más inquieta es que el paso dado por Francia pueda ser el preámbulo del que proponga a continuación el Ejecutivo español. Ambos Gobiernos siempre han ido de la mano en la política relacionada con la lucha contra ETA, así como en las medidas penitenciarias que se aplicaban. Más aún, tanto el Ejecutivo vaso de Iñigo Urkullu como el del PP de Rajoy han estado informados de la pretensión de Francia. Por el momento el ministerio de Interior y el de Justicia españoles han guardado silencio sobre la idoneidad o no de la medida que anuncia Francia.

El Gobierno de Macron ha mantenido en los últimos meses diversos contactos con los intermediarios designados por ETA, los denominados ‘artesanos de la paz’, que también participaron para propiciar el desarme escenificado en Bayona (Francia) el pasado 8 de abril. Según estos ‘artesanos de la paz’ el Ejecutivo francés se habría comprometido ante ellos a trasladar en pequeños grupos a los presos de ETA a las prisiones galas más cercanas a Euskadi. La medida, apuntaron, se llevaría a cabo en pocos días.

Ceder a «las pretensiones» de ETA

Covite será la primera asociación de víctimas en reunirse con el Gobierno francés. La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, Consuelo Ordóñez, no oculta que, a la espera de conocer mañana de modo directo y con detalle los planes del Gobierno de Macron, acudirá a Francia con una “profunda preocupación”. Considera “muy grave” que un Gobierno como el francés esté dispuesto a acceder a lo que considera que son las “pretensiones” de acercamiento de los presos de una banda como ETA “que no reconoce el daño causado” y que aún hoy “lo justifica”.

Ordoñez también reprochará al Ministerio de Justicia no haber contado con la opinión de las víctimas del terrorismo antes de comprometerse a modificar la política carcelaria. “Han negociado con los mismos intermediarios de ETA que estaban destruyendo armas en Luhusso en diciembre de 2016, ¿por qué han confiado en ellos?”, se pregunta. Covite instará al Gobierno de Macron a que aclare en qué leyes se basaría para trasladar a los etarras y si esta medida también la aplicará a otro tipo de terroristas, como los de carácter yihadista: “Vamos a pedirle que nos expliquen qué es realmente lo que están haciendo, vamos con una actitud pesimista”.

Ordóñez: «Han negociado con los mismos intermediarios de ETA que estaban destruyendo armas en Luhusso en diciembre de 2016»

Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la AVT, que acudirá al encuentro con el Gobierno galo el próximo 1 de febrero, también se trasladará el profundo rechazo que suscita entre sus afiliados la posibilidad de que Francia acceda a las pretensiones de los presos de ETA y los traslade a cárceles cercanas al País Vasco. El presidente de la AVT, Alfonso Sánchez, reclamará a Francia que frene cualquier paso en este sentido e interrumpa los contactos con los intermediarios de ETA, una banda, recuerda la AVT, cuyos presos aún no han condenado sus crímenes ni se han “desvinculado” de ETA.

Sánchez ya avanzó su posición al Gobierno Macron en una carta remitida la semana pasada, tras la publicación de las primeras informaciones. En ella la AVT incluía un detallado dossier en el que se recordaba que en España no hubo “ninguna guerra” con ETA sino que la organización armada actuó como una banda terrorista que “sembró el terror”. En el citado dossier se detallaba el balance de casi medio siglo de terrorismo a cargo de ETA: 3.557 atentados, 865 víctimas mortales y miles de heridos.

La AVT también subraya que si los presos de ETA no se han acogido hasta ahora a beneficios penitenciarios es porque la banda no se lo ha permitido. La próxima semana defenderá ante el Ejecutivo francés la utilidad de la política de dispersión, que se aplica desde 1988 para impedir que ETA “gobernara desde las cárceles”.

La AVT no ve motivos para un cambio

A la cita también también está llamada, este miércoles día 24, la Fundación de Víctimas del Terrorismo con su presidenta, Mari Mar Blanco, a la cabeza. Al igual que las dos anteriores, la Fundación de Víctimas también mostrará su total oposición a una modificación de la política carcelaria en Francia. Blanco asegurará que no existen motivos para ello cuando ETA ni se ha disuelto ni ha entregado “todas las armas” ni ha reconocido el daño causado.

La presión para que tanto el Gobierno de Francia como el de España modifiquen la política de alejamiento que desde hace tres décadas se aplica a los presos de ETA se ha incrementado de modo importante tras el desarme del pasado 8 de abril. En los últimos diez meses el entorno de la banda y de la izquierda abertzale, a través de sus mediadores agrupados en el colectivo ‘artesanos de la paz’, ha mantenido diversos encuentros con el Gobierno francés en aras a facilitar un cambio penitenciario.

La AVT remitió un informe a Macron con los 3.557 atentados y 856 víctimas provocadas por ETA, «no hubo una guerra», recuerdan a Francia

La última reunión con el Ministerio de Justicia se celebró el pasado 27 de diciembre y tras la cual, según avanzaron los intermediarios de los presos, el Gobierno de Francia se habría comprometido a trasladar a algunos de los etarras que cumplen condena lejos de Euskadi a que lo hagan en las prisiones más cercanas a la frontera con el País Vasco. A ello se suma la manifestación celebrada el 9 de diciembre en París para reclamar la modificación de la política penitenciaria.

El 13 de enero en Bilbao decena de miles de personas salieron a la calle en favor del acercamiento de los presos de ETA a cárceles de Euskadi. Una medida y una presión que por el momento no ha dado resultado en España, que si bien formalmente niega cualquier cambio en este sentido sí ha modulado su férrea resistencia. Así, en declaraciones al Grupo Vocento, el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, señaló que la modificación de la Ley General Penitenciaria era una posibilidad si se abordaba “con discreción” y suficiente “consenso”.

Movimientos en ETA

Los gestos por parte de los presos de ETA también parecen ir encaminados a engrasar esta vía. En Francia en noviembre se vivió una escena inédita hasta ahora en un juicio a miembros de ETA. Los acusados del asesinato del gendarme Jean Serge Nerin –el último asesinado por ETA, el 16 de marzo de 2010- leyeron un escrito de perdón en nombre de ETA en el que aseguraban que lamentaban “sinceramente aquella muerte”, mostraban su “pésame” a la familia y afirmaban ser conscientes de que no existían “palabras que apacigüen ese dolor”.

ETA emitió un comunicado de perdón y condolencias por primera vez en Francia. Iba dirigido a la familia de su última víctima, el gendarme Jean Serge Nèrin

A este gesto se suma en España el cambio de actitud experimentado por la mayoría de los alrededor de 250 etarras que aún cumplen pena en las cárceles españolas. Además de haberse comprometido a respetar la Ley General Penitenciaria y a caminar por la vía de los beneficios penitenciarios, han reducido de modo notable la tensión en las cárceles. También están contribuyendo a generar un clima favorable que contribuya a rebajar la resistencia del Gobierno de Rajoy a dar por concluida la política de dispersión que desde 1988 se ha aplicado a los presos de ETA.