Política

"Generar conflictos" y "desobediencia", claves de la estrategia de IU para 2018

Garzón quiere potenciar la identidad de IU y la "visibilidad" de sus portavoces frente a Podemos

Alberto Garzón y Antonio Maíllo en la manifestación de Sevilla con motivo del Día de Andalucía

Alberto Garzón y Antonio Maíllo en la manifestación de Sevilla con motivo del Día de Andalucía EFE

La coalición Izquierda Unida marca como dos grandes claves de su estrategia política para 2018 «generar conflictos» y «trabajar en nuevos marcos de desobediencia», según su Plan de Acción para 2018. IU, en actual alianza con Podemos en el Congreso y Senado, aboga por la generación de conflictos como vía para «visualizar nuestras propuestas, construyendo relato y poniendo en valor nuestras victorias». Para ello, quieren «impulsar la red de activistas como espacio para generar luchas y construir poder popular» y formar a sus cuadros políticos «en el conflicto».

«Conflicto» es un término recurrente de ese Plan de Acción aprobado por su Asamblea Político Social a finales de octubre pasado y del que poco o nada se supo con un debate nacional centrado entonces en la andanada independentista catalana y los preparativos de la aplicación del 155.

Impulsar la red de activistas para generar luchas», propone el Plan de Acción

Curiosamente la única alusión que se hace a este asunto en el documento de IU, de once páginas, es para lamentar que el «problema territorial» sirva a modo de «anclaje del bipartidismo» y constatar que PP y PSOE «actúan de forma coordinada ante las demandas de independencia de un sector de la población catalana», aunque dice vislumbrar un escenario político «propicio» para los debates sobre la reforma constitucional.

Por lo demás, hasta en nueve ocasiones se habla de «conflicto» en distintas modalidades, bien sea como vía para construir «alianzas y unidad popular», bien sea para crear equipos «en coordinación con el área de democracia participativa interna»  o para participar de manera activa «en los conflictos laborales, sociales y políticos extendiendo el programa económico de IU como herramienta práctica».

IU creará «equipos de conflictos» y «nuevos marcos de desobediencia»

Buen ejemplo de esto último ha sido  la participación, en primera línea, de Alberto Garzón, en las distintas manifestaciones de los pensionistas, por ejemplo, en la del pasado día 22 ante las puertas del Congreso o este jueves ante el Ministerio de Hacienda. Pero no sólo. Porque el líder de IU también cogió la pancarta este miércoles en Sevilla junto al coordinador regional de la coalición, Antonio Maillo, en la manifestación convocada por las llamadas Marchas de la Dignidad bajo el lema ‘La Andalucía que lucha, a la calle’. Aprovechando el Día de Andalucía miles de ciudadanos se echaron a la calle «en defensa de la autonomía, del trabajo y la dignidad del pueblo andaluz», según el manifiesto de convocatoria.

Que los hombres «preparen la cena»

Hará otro tanto el próximo día 8, día de la huelga feminista, en que IU no sólo se suma a la misma y a los actos que se programen, sino que ha pedido la suspensión de plenos y de toda actividad institucional, salvo que esté relacionada con la jornada de huelga, como ha hecho en el Parlamento de Andalucía. Y, al igual que hace el PCE en una circular interna, recomienda a los hombres de la coalición que se hagan cargo «de las tareas reproductivas (sic), ya que son tareas que, como bien sabemos, no se pueden dejar de hacer. Pueden, por ejemplo, llevar y recoger a los niños del colegio, encargarse de la comida y preparar la cena».

Lo cierto es que no se descarta una «primavera caliente» de movilización en la calle que tanto IU como Podemos intentarán instrumentalizar, cuando no, alentar.

Asimismo propone «trabajar nuevos marcos de desobediencia», dando impulso, por ejemplo, a la campaña de desobediencia energética #CambiaDeBando, impulsando «redes de activistas» o diseñando una estrategia «desobediente» con guías, materiales y programas de formación.

Garzón quiere marcar perfil propio y que se les visualice más en Unidos Podemos

Por lo demás, el otro reto de IU es marcar perfil propio frente a Podemos. Lamenta que «en estos momentos» está descartada la construcción de espacios de coordinación orgánica «entre los diferentes sujetos que formamos el espacio de Unidos Podemos». La aspiración, en todo caso, es aspirar a «consolidar» esa coordinación orgánica «de cara a los procesos electorales de 2019». De hecho, ambas formaciones están trabajando ya en un acuerdo marco para los comicios locales, autonómicos y europeos sin descartar unas elecciones generales anticipadas, según expone el Plan de Acción.

Garzón plantea «potenciar el perfil propio y la imagen de IU como una organización de clase, feminista, ecologista y con radicalidad democrática». Para ello, apuestan por potenciar la identidad de IU y la «visibilidad» de sus portavoces en las redes sociales y en los medios de comunicación. Se proponen mantener para ello «una relación fluida con los medios de comunicación, facilitando el trabajo de los profesionales», que siempre ha sido marca de la casa frente a las relaciones francamente mejorables que mantiene Podemos con los periodistas.

 

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