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Política Entrevista a Fernando Broncano, catedrático de Filosofía

"La Universidad española cada vez se parece más a Deliveroo"

El máster de Cristina Cifuentes no solo está en manos de la Fiscalía. También de la Filosofía. Fernando Broncano, filósofo y catedrático de esta disciplina en la Universidad Carlos III de Madrid sigue de cerca el caso. «Empezó irritándome por el daño tan profundo que la presidenta de la Comunidad de Madrid le está haciendo al sistema educativo, pero llegado este punto me estoy divirtiendo», comenta entre la sorna y la preocupación este salmantino que nació hace 64 años en Linares de Riofrío.

Aunque nota que la situación le sigue irritando, y se nota, se ríe al preguntarle si alguien puede renunciar, como ha hecho Cristina Cifuentes esta semana, a un máster: «Devolver el título ha sido el último despropósito: no se puede renunciar a un máster, es absurdo», afirma. Fernando Broncano, que fue profesor durante 20 años en la Universidad de Salamanca y además de enseñar en la Facultad de Humanidades de la Carlos III de Madrid, ha pasado por la Cátedra Miguel Sánchez-Mazas de la Universidad del País Vasco y del programa Ciencia y Cultura de la Universidad Autónoma de Madrid.

«Un título es un documento por el cual una institución pública garantiza que tienes unas habilidades», añade Broncano. ¿Cómo devuelves las habilidades adquiridas? La lógica detrás de la idea de devolver un título demuestra lo distorsionado que tiene Cifuentes la idea de lo que es un título y la degradación del sistema, como si la universidad fuera un mercado de títulos que si no te deja satisfecho te devuelven el dinero. Alguien con un máster en Administración Autonómica debería saber lo que es un título». Y añade: «A no ser que no aprendiera nada y entonces no tiene nada que devolver. Lo que puedes es reconocer que has engañado, pero romper un papel no sirve de nada».

El PP le está intentando pegar patadas a Ciudadanos en el culo de las universidades»

A Broncano, experto en la racionalidad humana, es obligatorio preguntarle si llegado este punto, en el que la falsedad del acta del examen demuestra que mintió cuando aseguró haberse examinado, es racional para el Partido Popular mantener a Cristina Cifuentes en el cargo: «Está jugando al juego de la gallina, es decir, busca el choque frontal con Ciudadanos», explica el filósofo. «Y esa puede ser una estrategia racional porque obliga al partido de Albert Rivera a retratarse. Pero es una estrategia cortoplacista, suicida a medio plazo.  ¿Cómo va luego a confiar luego el ciudadano en un sistema universitario al que los gobernantes culpan y cómo va a confiar la universidad pública en el gobierno del que depende? El PP le está intentando pegar patadas a Ciudadanos en el culo de las universidades».

Fernando Broncano, filósofo español

Fernando Broncano, catedrático de Filosofía de la Universidad Carlos III de Madrid

De todo el escándalo Cifuentes, lo que más le preocupa a este filósofo es cómo se está erosionando en las últimas semanas la imagen de la Universidad española, no solo la de la Universidad Rey Juan Carlos implicada en el asunto. «A ti te pillan con una de esas y si al día siguiente pides disculpas, no pasa más. Pero Cifuentes no solo no ha pedido disculpas, sino que le ha echado la culpa a la institución de la que ella es la última responsable como presidenta de la Comunidad de Madrid… Oiga, esto no es culpa de la Universidad, es responsabilidad de un instituto financiado por su gobierno que ha permitido que se conviertan zonas de la Rey Juan Carlos en chiringuitos. Por suerte hay pocos casos como este y el  Instituto de Derecho Público es la excepción. La universidad en España está muy controlada».

Por eso dice Broncano que es tan preocupante el discurso del partido del Gobierno: «El PP quiere dar a entender que la universidad en España reparte títulos sin control como coartada e induce a la idea de que el sistema está corrupto, que le ha tocado a Cifuentes pero le podía haber tocado a otro. Y eso puede dañar el sistema de forma profunda».

Clientelismo y endogamia.

«La Universidad en la que yo me crié, la del franquismo, sí que era muy clientelar. Pero se ha ido suavizando mucho desde la Transición», argumenta Broncano, que defiende con orgullo el sistema universitario español. «Cuando se repite el titular de que no hay ninguna universidad española en el Top 100 no se da contexto y se pierde perspectiva que tenemos prácticamente todas entre las 1000 primeras de entre decenas de miles analizadas a nivel mundial. Y más de la mitad entre las 500 primeras. Eso corresponde con el peso de la economía española en otros indicadores».

La gran mayoría de las universidades estadounidenses están por debajo de las españolas»

Y añade el filósofo el contexto que la prisa roba a los titulares sobre educación:  «La gran mayoría de las universidades estadounidenses están por muy debajo de las españolas y no llegan a situarse entre las 5.000 primeras». Insiste mucho en esto: «¿Qué es más importante: tener dos equipos en la Champions o que los de Primera, Segunda y Tercera división estén también entre los mejores? Se hace mucho daño insistiendo en que no tenemos universidades entre las 50 mejores del mundo. El sistema universitario español, viniendo prácticamente de la nada en 1975 ha logrado situarse en una generación en una calidad que está en el puesto 18 a nivel mundial, por delante de Francia e Italia. Y somos el octavo país del mundo en ranking de publicaciones científicas».

Aunque España no tenga ningún campus entre los 200 mejores del mundo, sí que tiene 21 facultades que entran en el top 50 de la excelencia mundial por especialidades, según el ranking QS. Como la Facultad de Anatomía y Psicología de la Universidad de Barcelona  (la 21 del mundo); Arquitectura y Urbanismo de la Politécnica de Cataluña y de Madrid (22 y 31, respectivamente); y Economía de la Universidad Carlos III (50). «La tasa de rendimiento para lo que se invierte es muy buena, igual que pasa en la sanidad pública. Es un logro de los profesionales y de la sociedad, que lo ha apoyado. Si luego los gobiernos, encima de no financiarlo ni apoyar la investigación, lo denigran ante la opinión pública ya es lo que faltaba. ¿Cómo no vamos a indignarnos? La universidad se recupera mal de este tipo de daños morales como los que está causando el caso Cifuentes».

España tiene buenas universidades: 21 facultades entran en el top 50 de la excelencia mundial

«En España, en las carreras de ciencias el clientelismo es menor. En las facultades como las de Derecho, tal vez por la cercanía con el poder, es donde más endogamia se mantiene, pero eso está cambiando porque cada vez hay más control», opina el filósofo.

El porcentaje de profesores que leyeron la tesis doctoral en la misma universidad en la que dan clases era del 73%, según el Ministerio de Educación. Entre 1997 y 2001, sin embargo, llegaba al 93%. Así que, aunque en medio del caso Cifuentes resulte casi revolucionario afirmarlo: «Vamos mejorando», afirma alternando su indignación con el optimismo.

¿Y no es fruto de la endogamia lo que se ha visto en la Rey Juan Carlos y la tibia respuesta de la conferencia de rectores? «Lo que hizo la conferencia de rectores no me gustó, pero no es un órgano soberano, solo es consultivo y de coordinación. Todas las competencias de control las tiene la Fundación Madrid+d que depende del Gobierno de la Comunidad».

«El Gobierno de Cifuentes ha permitido que se conviertan zonas de la Rey Juan Carlos en chiringuitos»

Broncano vuelve a apuntar a Cifuentes: «Las universidades tienen un grado de autonomía sobre unas cuantas cosas, pueden promover la formación de institutos, pero es la Comunidad la que los aprueba y los financia. Y la Universidad Juan Carlos es una creación directa del Partido Popular, porque ha controlado la creación de cada instituto en esta universidad».

Desde que se fundara en 1996, la URJC solo han gobernado en la Comunidad de Madrid sucesivos gobiernos del PP. Primero Alberto Ruiz Gallardón, luego Esperanza Aguirre y, tras el paso de Ignacio González, su sucesora Cristina Cifuentes.

Las conexiones entre el Instituto de Derecho Público y el Partido Popular son evidentes desde su misma fundación, ya que su director Enrique Álvarez Conde, al que ahora se investiga por la falsificación de las actas de Cifuentes tras haber reconocido su reconstrucción, fue director del Instituto Nacional de Administración Pública -dependiente entonces del Ministerio de Administraciones Públicas de Mariano Rajoy- en la primera legislatura de Aznar.

La izquierda tiende a dotar la educación pública de más dinero, pero no necesariamente de más inteligencia»

¿No es esto un síntoma más de la endogamia universitaria en España? «Ni todas las universidades son iguales ni todos los gobiernos del Partido Popular tampoco. En la Comunidad de Madrid, sucesivos gobiernos han creado un sistema que ha beneficiado la aparición de muchas universidades privadas, ideológicamente afines, cediéndoles de forma opaca terrenos y edificios céntricos que escapan al control de los fondos tradicionales. El PP de Madrid ha tratado así de tener un férreo control político sobre algunas universidades. También se ha invertido mucho dinero del presupuesto regional de los últimos 20 años en la creación de la Universidad Rey Juan Carlos. Y dado el control que ha tenido sobre esta universidad, ¿cómo puede echarle la culpa del escándalo del máster de Cifuentes sin que se le caiga la cara de vergüenza?

Broncano reclama, sobre todo, más transparencia: «Si las privadas lo hacen muy bien y compiten con las públicas me parecerá bien, no es un debate si de público o privado, sino de calidad. No me parece aceptable que se las financie si no tienen en muchos casos unos índices de calidad que se nos exige a las públicas, por ejemplo, en investigación». Tampoco quiere centrar el debate entre izquierdas y derechas: «La izquierda tiende a dotar la educación pública de más dinero, pero no necesariamente de más inteligencia»

El verdadero problema de la Universidad

De todos los problemas que tiene la universidad en España, el clientelismo no le parece a Broncano el más grave. «Cada vez se controlan más unos departamentos a otros. Y cada vez dependemos más de los rankings, por lo que hay más interés en que suba la calidad», añade.

Cada vez hay más profesores en la universidad que ganan la mitad de los conserjes»

Según este catedrático de la Universidad Carlos III, el verdadero problema que ahoga el sistema universitario en España es la falta de financiación y estabilidad: «Cada vez hay más profesores en la universidad que ganan la mitad de los conserjes. Un 40% de docentes en las universidades públicas españolas tienen edad para ser titulares o catedráticos y siguen siendo precarios, con contratos que se renuevan cada seis o 12 meses».

«Una parte de la universidad española se parece más a Deliveroo», afirma Broncano, en referencia al polémico sistema de entrega de comida a domicilio al que se le acumulan las denuncias por emplear repartidores como falsos autónomos. «Están igual que los jóvenes que tienen que pagarse su bicicleta y la seguridad social para repartir a domicilio, solo que viniendo a dar clase a la Universidad». Y añade otra alerta: «Con las jubilaciones de gran parte del profesorado se está produciendo un ere encubierto que no se repone con puestos de calidad. El clientelismo no es necesario cuando lo que tienes contratado en las universidades son esclavos».

El caso Cifuentes, que sobrevuela toda la entrevista, vuelve a colación. La propia URJC ha reconocido que el acta que acreditaba el examen de Cifuentes se fabricó el mismo 21 de marzo, solo horas después de que saltara el escándalo por la supuesta falsificación del máster y no en 2012 cuando Cifuentes cursó esta titulación.: «La primera profesora que se reveló el escándalo de la falsificación de firmas del máster era la que tenía un puesto fijo. Y esto deja entrever un problema de fondo: cuando un profesor es tan precario no solo no puede tener proyectos de investigación, tampoco podrá enfrentarse con independencia al poder político. Muchos profesores universitarios están aterrorizados. ¿Cómo van a protestar si les renuevan el contrato de semestre a semestre?».

Un profesor precario no puede ser independiente frente al poder político»

Hay otro problema que preocupa a Broncano más allá de Cifuentes: la investigación. La inversión en España en I+D sigue bajando pese a la recuperación económica. Y el número de investigadores en España es de 6,6 por 1000 habitantes, por debajo de la media europea de 8 por cada 1000. La variación del gasto público en I+D entre 2009 y 2016 descendió un 12,6% en España mientras que en el conjunto de la UE aumentaba un 17,5%.

Y, sin embargo, pese a todo, viendo las cosas en el contexto que tanto reclama en su análisis de la racionalidad, este filósofo prefiere lanzar un mensaje de optimismo sobre la Universidad en España: «Pese a la caída libre de más del 15% de profesorado y falta de financiación pública, seguimos manteniendo el nivel de publicaciones científicas y de compromiso». Cree además que Madrid tiene capacidad para ser «uno de los mejores  centros culturales y de investigación a nivel mundial si no fuera porque los responsables políticos están solo tratando de salvar que les pasa mañana y no se preocupan por las consecuencias a medio plazo».

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