Política

El Jemad de Podemos: "No seré ministro; ni hay elecciones ni posibilidad de gobernar"

"Nunca hubiera aceptado ser ministro de Defensa de un Gobierno que no hubiera estado presidido por Pablo Iglesias", detalla Julio Rodríguez

Julio Rodríguez, ex Jemad y secretario general de Podemos Madrid, en las calles de la capital.

Julio Rodríguez (Ourense, 1948) es posiblemente la figura que más expectación genera en Podemos. Su desembarco en 2015 tambaleó un escenario político convulso, que afrontaba por primera vez en democracia con la ruptura del bipartidismo. Militar de carrera y Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) entre 2008 y 2011 bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sufrió las consecuencias de apostar el partido de Pablo Iglesias. Rechazado por los suyos y humillado por el Gobierno de Mariano Rajoy, que le retiró los honores militares, el dirigente relata su trayectoria en primera persona en Mi patria es la gente (Península, 2018), donde reconoce que su llegada a Podemos «reforzó la imagen de seriedad del proyecto a ojos de buena parte de la población que desconfiaba de nosotros».

La obra aborda a Rodríguez más allá de los focos. Hijo de militar y criado en la vida castrense, el ex Jemad de Podemos hace un retrato costumbrista de los últimos años tardofranquismo y de la apertura democrática. De ser «fiel a los Principios del Movimiento» a los 21 años pasó a votar al PCE en las primeras elecciones democráticas para, años después, defender la gestión de Zapatero en su primera legislatura. El protagonista y autor confiesa en sus páginas los agrios debates con su padre, con simpatías franquistas, y rompe una lanza contra «los juicios sumarísimos sobre personas que no hicieron más que seguir la corriente dominante».

Cuenta también las bambalinas de su aún corta vida política, y da cuenta de aquellas semanas, tras el 20D, en que Podemos acariciaba el sorpasso en las encuestas y negociaba un posible Gobierno con Pedro Sánchez, exigiendo varios ministerios. Rodríguez fue uno de los nombres que sonó entonces, y el propio secretario general de Podemos defendió que sería un buen ministro para esta cartera. Dos años después de aquello, el ex Jemad asegura que, aunque la propuesta nunca fue formal, nunca hubiera aceptado el cargo. «Nunca hubiera aceptado ser ministro de Defensa de un Gobierno que no hubiera estado presidido por Pablo Iglesias», sentencia en el libro.

Pero los ciclos parecen haber cambiado. La disposición de Podemos para tejer alianzas con los socialistas ha crecido en el seno del partido. El militar niega la posibilidad de ser algún día ministro de Defensa y alega sus nuevas responsabilidades. Y es que hace escasos cinco meses Rodríguez fue elegido en primarias secretario general de Podemos Madrid. Considerado el sucesor natural de Podemos, el dirigente reconoce la ronda de contactos que mantiene con distintos partidos para construir una coalición electoral y enterrar la actual fórmula de Ahora Madrid.

Pregunta. En el libro relata el rechazo que sufrió tras su paso a Podemos. Después de todo esto ¿se sigue considerando militar?

Para mí las Fuerzas Armadas lo son todo. He sido militar desde que nací, claro que me siento militar»

Respuesta. Toda mi vida ha sido militar, en mi vida personal más de cincuenta años han sido las Fuerzas Armadas y soy hijo de militar. Para mí las Fuerzas Armadas lo son todo, otra cosa es que alguien esté de acuerdo con mi opción política, pero claro que me siento militar. He sido militar desde que nací y me siento patriota, político, porque creo que hacer política es buscar lo mejor para el país.

P. En sus páginas relata cómo, conforme iba ascendiendo en responsabilidad, se enfrentó a situaciones que describe como «corrupción pura y dura», ¿hasta dónde se extiende?

R. Es la misma que puede haber en cualquier otro sitio. Lo que intento transmitir es que las Fuerzas Armadas salen de la sociedad, y tienen los mismos problemas que tiene la sociedad, de machismo, de corrupción. Es un reflejo de la sociedad, no hay ni más ni menos que en cualquier otros sectores como el farmacéutico, el de la sanidad…

P. Sobre el machismo, ¿cree que el estamento militar va un paso por detrás?

R. Ha habido casos mediáticos, como es el de Zaida Cantera y algunos otros, pero es un reflejo de la sociedad. No es que haya más machismo sino que se ha hecho más evidente desde el movimiento feminista. Claro que se ha avanzado mucho, pero aún queda. Lo único que puede haber es que haya aumentado el número de casos denunciados. No es que haya más casos, es que se denuncia más. Leí una noticia que decía que había aumentado el número de denuncias. En las FFAA puede ocurrir lo mismo, que antes hubiera más miedo a denunciar o más riesgo a que no se hiciera caso. Evidentemente eso está desapareciendo en los protocolos que se están dando y con el poder que está ejerciendo la sociedad civil para que eso no vuelva a ocurrir.

P. En unas semanas es el desfile de las Fuerzas Armadas, ¿acudiría si le invitaran?

R. Esa invitación se la hacen a Podemos y Podemos elige la representación que quiere enviar.

P. ¿Si le invitaran en calidad de ex representante de las Fuerzas Armadas?

R. Esa invitación no la he recibido y ya no me considero…Estoy ya fuera de las Fuerzas Armadas y además mi representación política hace que tenga un papel distinto.

P. Otro de los desfiles militares más importantes es el desfile del día de la Hispanidad, ¿es para usted una tradición a conservar?

El día de la fiesta nacional es de todos los españoles, no un día de exaltación militar»

R. En la época en que fui JEMAD trabajé por que el día de la fiesta nacional no fuera solamente asociado a un desfile militar. El día de la fiesta nacional tiene que estar asociado a actividades culturales, y así lo propusimos, con jornadas de puertas abiertas en los museos. El día de la fiesta nacional es la fiesta de todos los españoles, no es un día de exaltación de lo militar, y hay que extenderlo a toda la población, también fuera de Madrid, con actos culturales, apertura de museos, que sea un día de fiesta y no únicamente centrado en el desfile de las fuerzas armadas. El hecho de esta pregunta, cuando esto no se asocia a otro tipo de actos y solo al desfile, ya es muy significativo.

P. En su partido algunos dirigentes cuestionaron el papel militar Felipe VI. ¿Cree que el rey debe ser el jefe de los ejércitos?

R. Al rey le corresponde el ministerio de ser el capitán de los ejércitos pero lo que está claro en la Constitución es que las Fuerzas Armadas están sometidas al poder civil y la política corresponde al Presidente del Gobierno, que también es responsable de la Administración militar. El rey tiene el cargo honorífico pero la responsabilidad de la dirección recae en la Presidencia.

P. ¿Cree que el cargo honorífico debería retirarse al Rey?

R. (Niega con la cabeza) Qué más da que lo tenga o no lo tenga.

P.  En uno de sus capítulos también habla sobre la monarquía, sobre la «imagen muy positiva» que tiene de la Reina Letizia y sobre las críticas al Rey Felipe por no haber hecho «cambios suficientes». ¿Es el momento de plantear un referéndum sobre la monarquía?

R. En Podemos siempre hemos dicho que no era el momento de abrir ahora el debate. Como demócratas pensamos que el jefe del Estado debe ser elegido democráticamente y creo que Pablo Iglesias decía “y estoy seguro de que Felipe VI sería elegido”, pero últimamente en algunos casos la monarquía ejerce un papel de mediador del Gobierno y del PP, como en el discurso de Cataluña, donde desde mi punto de vista cometió un error, porque era un conflicto político y el Gobierno le pasó al Rey el papel de mediador. Nosotros apostamos por un proyecto de Constitución en el que ese debate habría que abrirlo, porque la monarquía está ahora incluida en la Constitución. Sería en una reforma constitucional.

Un militar no tiene por qué ser el mejor ministro de Defensa, como un médico puede no serlo de Sanidad»

P. En 2016, cuando se estudiaba una coalición con el PSOE, se habló de usted como ministro de Defensa. En su libro reconoce ahora que, de haberse planteado, hubiera rechazado el cargo puesto que “sólo sería ministro bajo un Gobierno de Pablo Iglesias. En el caso de que una futura alianza de gobierno con el PSOE, ¿aceptaría el ministerio si se lo pidiera Iglesias?

R. Esa hipótesis no se plantea. Yo nunca me lo ha planteado. Un militar no tiene por qué ser el mejor ministro de Defensa, como un médico puede que no sea el mejor ministro de Sanidad ni un maestro el mejor ministro de Educación. Esos son responsabilidades de gestión y hay mucha gente en Podemos que sería muy valiosa para ese ministerio. Yo ya tengo una edad, otro tipo de responsabilidades…

P. En el Gobierno en la Sombra de Iglesias ocupa ese área…

R. En su momento se dijo que yo sería un buen ministro de Defensa pero nunca se habló de un reparto de cargos. En ese momento lo que se abrió fue la posibilidad de negociar qué personas tenían que estar en el Gobierno pero Sánchez después reconoció que se había equivocado y que en su pacto con Ciudadanos Podemos no podía entrar en el Gobierno. Des que mi nombre sonara a que se propusiera en firme, hay un trecho. La política va evolucionando, va cambiando. Cuando llegue el momento se decidirá. Aquel momento ha pasado.

P. ¿Entonces cree que ya no será ministro de Defensa?

R. No lo veo…Ni hay unas elecciones próximas ni hay posibilidades de que lleguemos al Gobierno. Cuando llegue el momento se verá, y si es mañana bien, pero si es dentro de unos años… ¡Carpe diem! Ahora mismo mi filosofía es carpe diem. Yo me centro en lo que tengo que hacer ahora.

P. Le iba a preguntar por su primera medida en el cargo..

R. La que debería hacer Podemos es la de implementar el programa, donde hablamos de abrir el debate a la sociedad civil sobre el nuevo modelo de Fuerzas Armadas, también halamos de que había que redimensionar las FFAA, ver si es sostenible…

P. En su libro propone reducir un 25% el personal militar, ¿el ejército está sobrerrepresentado?

R. Cuando hablas de redimensionar tienes que establecer un debate sobre cómo afrontas la seguridad, que no sólo se centra con Fuerzas Armadas, sino que tiene que ver con la administración, medidas económicas, diplomáticas… El papel de las fuerzas armadas tiene que ser sostenible, forma parte de los Presupuestos Generales del Estado y tienes que tener establecidas tus prioridades, y ver qué quieres dedicar a cada parte. Y ese debate a lo mejor tienes que verte obligado a redimensionar las Fuerzas Armadas, pero a lo mejor no sólo en personal, sino en cómo te defiendes, ¿lo haces solo, en coalición con otros países, compartiendo capacidades? Ese debate hay que abrirlo.

P. ¿No está de acuerdo ud con la subida presupuesto para la cartera de Defensa?

R. Ha habido una subida, pero lo que nosotros lo que pedimos es que haya transparencia de que el presupuesto inicial coincida con el presupuesto final, que no coincide. Los programas especiales de armamento estaban financiados con créditos extraordinarios que este año ya no es así. Por ejemplo, las operaciones en el exterior están financiadas con créditos ordinarios….Primero, transparencia. No ha habido subida sino traslado de unas partidas a otras. El ministerio de Defensa es el único que ejecuta mucho más de lo que se presupuesta inicialmente.

P. Usted defiende en su libro que los militares deben ser «educados en la construcción de la paz», ¿en qué están siendo educados ahora?

La OTAN se ha quedado obsoleta y apostamos un proyecto de defensa europea»

R. Cuando hablo de militarismo, digo que no hay que estar con políticas militaristas que consideran que la solución a los conflictos es el instrumento militar. Para eso hay que tener la mentalidad de que hay que construir paz y educar para la paz. Eso afecta a toda la sociedad civil. Para eso hay que invertir también. Esa educación pasa por las escuelas, institutos y academias militares.

P. Como JEMAD, ud ejerció de representante de España en reuniones de la OTAN, ¿esta alianza tiene sentido?

R. Era el representante de España en la reuniones de jefes del Estado mayor de la OTAN. La OTAN nació como una organización después de la guerra fría para un entorno determinado. Vemos que se ha quedado obsoleta y apostamos por un proyecto de defensa por el que uno se defiende mucho mejor con sus vecinos que con una organización transatlántica. La apuesta por una defensa europea es la más lógica y la más razonable.

P. Su nombre ha sonado como el sucesor de Manuela Carmena en la Alcaldía de Maridrid, ¿aceptaría este encargo de Pablo Iglesias?

R. Esa posibilidad no la contemplamos. Cuando me presenté a las primarias de secretaría general de Podemos Madrid nuestro objetivo era revalidar a Carmena en el Ayuntamiento. Mi apuesta es por Manuela Carmena, no contemplo otra alternativa.

P. ¿Pero está a disposición del proyecto, en caso de que Carmena se retire?

R. Hay muchos buenos candidatos y candidatas. Yo, carpe diem.

P. Y en el caso de que Carmena se presente, ¿se plantearía ir su equipo de gobierno?

En Madrid planteamos una coalición de fuerzas, no un partido instrumental como Ahora Madrid»

R. El equipo de gobierno forma parte de un trabajo que hay que hacer, hay que hacer una coalición con fuerzas amigas, elaborar unas listas…Hay que ir paso a paso. Son unas listas que formarán parte de unas primarias que tenga que haber.  Planteamos una coalición de fuerzas, no un partido instrumental como Ahora Madrid, y en eso estamos. El de los equipos es un debate que no se plantea ahora mismo. La labor que tengo como secretario general de Madrid es sumar fuerzas para el cambio. Me he reunido con todos los dirigentes de otros partidos que están en la misma posición que yo. El cambio tiene que perdurar en el tiempo, cuatro años se han hecho muchas cambios pero es insuficiente.

P. En 2016 cuando se presentó por Almería IU rechazó su perfil militar. En esta ocasión, ¿su presencia podría dificultar las conversaciones para la confluencia?

R. Es un hecho particular de Almería que luego no se reflejó en la realidad y que está asociado, y o entiendo perfectamente, a un cierto estereotipo de que el militar o puede militar en un partido y un cierto rechazo a mi persona. Pero eso fue a aquel momento y no se puede extrapolar ni en Madrid ni a la realidad de Ahora mismo.

P. En Cataluña se han vivido episodios que ud describe en su libro como “dolorosos”. ¿Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han sido víctimas del procés?

El despliegue policial en Cataluña fue una decisión política errónea, las cosas se pueden hacer mucho mejor»

R. Al Gobierno le ha faltado tratar de resolver políticamente el asunto con diálogo. Siempre achaco esto a responsabilidades políticas y no a los ejecutantes de esa políticas. Los errores en el conflicto de Cataluña han sido siempre errores políticos.

P. ¿Está de acuerdo con el despliegue policial que se produjo en Cataluña?

R. Fue una decisión política que desde mi punto de vista fue inadecuada. Fue una decisión política errónea. Las cosas se pueden hacer mucho mejor. Pero lo que tienen que hacer los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas, como un servicio público que son, es responder a las instrucciones políticas. Las responsabilidades no se delegan. Los agentes tienen que acatar.

P. En la jura de bandera ud juró la Constitución, que en su artículo 8 establece la defensa de la integridad de España, ¿es incompatible esta defensa con la petición de un referéndum pactado que abre la puerta a la independencia?

R. El artículo 8 dice una cosa pero hay que leer la Constitución entera. En el 97 dice que las fuerzas armadas están sometidas al poder civil, luego la decisión depende otra vez del Gobierno. Las Fuerzas Armadas no pueden tomar decisiones autonómas. Cuando alguien pensó que las FFAA pueden tomar decisiones autónomas fue con el golpe de estado del 81 y eso fue castigado porque habían violado la constitución. El ejército, por ejemplo, no puede en guerra si no hay una declaración de guerra en el Parlamento. Ni aunque hubiera un ataque.

P. Considera entonces que no es contradictorio.

No hay partidos constitucionalistas y anti constitucionalistas, porque si no seríamos ilegales»

R. Nosotros defendemos un referéndum legal, pactado y con garantías, dentro de la constitución. Nosotros somos tan constitucionalistas como el que más. Hay interpretaciones de distintas maneras. Hay quien dice que un referéndum es ilegal y hay profesores de Derecho Constitucional que tienen interpretaciones de la legislación que sí lo admiten. Pero la Constitución…Aquí no hay partidos constitucionalistas y anti constitucionalistas, porque si no seríamos ilegales. Cuando se habla de constitucionalistas, ¿qué es eso? Somos todos constitucionalistas, otra cosa es cómo interpretemos la Constitución y la Ley. Un conflicto político está sometido a un debate político y llevar la contraria es tan legítimo como cualquier otra cosa. Hay interpretaciones distintas, pero la Constitución es una. Si hay ambigüedades, por qué no se proponen reformas de la Constitución para resolver esas ambigüedades. Pero no le corresponde a las Fuerzas Armadas de una manera autónoma. Ese fue el gran debate de la Constitución. Ese debate se cerró en el 81 claramente y ya nadie piensa en Fuerza Armadas golpistas. Ese debate, en una reforma de la Constitución, los artículos de la constitución que haya que modificar estos artículos. El artículo 97 tendría que estar claramente establecido.

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