El PSOE no tiene intención de negociar los términos de su moción de censura contra Mariano Rajoy ni la duración de un nuevo Gobierno socialista si la iniciativa sale adelante este viernes en el Congreso. A pesar de que establecerá una ronda de contactos con el resto de grupos parlamentarios lo hará por pura cortesía, y no para alcanzar acuerdos que busquen el apoyo del resto de fuerzas políticas a la propuesta socialista para tumbar al Ejecutivo del PP.

«No es un debate de investidura y el resto de grupos tendrán que decidir si quieren que continúe el presidente Rajoy, al que los tribunales le dicen que no es creíble cuando realiza una declaración judicial en un caso de corrupción de su partido. No se trata de ganar  o no, sino de cumplir una obligación ética y democrática»,  ha advertido este lunes la portavoz socialista, Margarita Robles. «La ciudadanía está cansada de que algunos se pongan de perfil cuando hay casos de corrupción», ha advertido.

Como el resto de dirigentes socialistas, la portavoz no ha querido establecer un plazo de tiempo de Gobierno socialista antes de convocar elecciones como reclaman partidos como Ciudadanos a cambio de su apoyo a la moción. Eso sí, ha dejado claro que el Ejecutivo que lideraría Pedro Sánchez tendría como objetivo poner en marcha el programa electoral del PSOE y, especialmente, su agenda social.

Robles ha insistido en que los socialistas «se han visto obligados» a registrar la moción de censura en el Congreso por la falta de una respuesta política del Ejecutivo a los casos de corrupción que salpican a su partido. Ha insistido en que la propuesta socialista persigue «defender la estabilidad democrática, la Constitución y la unidad territorial».

Tras las críticas del PP y de Ciudadanos a Sánchez por «intentar alcanzar el Gobierno a cualquier precio», la portavoz socialista ha recordado que el líder de su partido «renunció a su acta de diputado para irse al paro por ser coherente con sus convicciones». «No se le puede echar en cara de ninguna manera apego al poder», ha destacado, antes de responder a Pablo Iglesias por su invitación a dimitir del cargo a Pedro Sánchez si fracasa la moción. «Podemos planteó su moción de censura y Pablo Iglesias no dimitió. Que cada dirigente político sea coherente con su propia trayectoria», ha reclamado.