Si bien hasta ahora se ha manejado el nombre del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, como más que seguro aspirante a la sucesión de Mariano Rajoy, con María Dolores de Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, ambas un paso por detrás, va creciendo en el PP el convencimiento de que la que fuera todopoderosa vicepresidenta del Gobierno está preparando su candidatura. Quizá sea confundir determinadas señales en un partido “que no sabe administrar la incertidumbre”, apuntan fuentes populares, y que hace votos por una lista única de integración que evite dar cualquier tipo de imagen de fractura.

“Soraya se presenta, seguro”, afirma un alto cargo de Génova -si bien hasta fecha reciente tenía pensado desistir en caso de clara ventaja del presidente de la Xunta-. “La ex vicepresidenta se está moviendo”, señala en este caso un senador en una Cámara que es estos días un hervidero de rumores y el sitio donde mejor se catalizan los nervios en los distintos territorios. Afirman que la ex número dos del Ejecutivo “tiene muchas debilidades como la gestión de Cataluña o que no parece del PP”, pero también muchas fortalezas como la experiencia de gestión de un gobierno o de liderar un grupo parlamentario, y es en esas fortalezas donde el llamado a ser sustituido, esto es, Mariano Rajoy, puso el acento el lunes durante su intervención ante la Junta Directiva Nacional.

La debilidades de Feijóo y de Santamaría

Las debilidades de Feijóo, dice en este caso un antiguo cargo del Gobierno popular, son la ausencia de escaño en la Cámara Baja además de una situación personal “que tiene importancia”. “Yo que él no vendría”, asegura. Otro apunta al riesgo de que “le hagan un Cifuentes”, esto es, de que le busquen cadáveres en el armario “sin saber lo que tienen de ti”, aparte de las reiteradas fotografías añejas con un narcotraficante gallego ya muy conocidas.

En cambio, su fortaleza radica en que “se le ve como el sucesor natural de Rajoy, el que menos ampollas levanta y suscita, por tanto, más acuerdos”, “aunque no se le conocen grandes aportaciones políticas e ideológicas”, apostilla un antiguo dirigente territorial.

La ex vicepresidenta “se mueve”, afirman distintas fuentes consultadas por El Independiente que creen ver muy activo a su entorno. Ella da la callada por respuesta. Cuando se le pregunta se limita a replicar que “yo no contesto a esa pregunta” a diferencia tanto de Feijóo, que siempre se escuda en los plazos para no descubrir sus cartas, o de Cospedal, que apela a una reflexión personal todavía por hacer. En todo caso, no se autodescarta ni mucho menos.

La ex vicepresidenta se niega a responder sobre si aspira a la sucesión

Precisamente entre medias queda la secretaria general popular de la que afirman que sólo se moverá si lo hace Santamaría. Si la percepción de las fuentes populares consultadas es correcta, la ex ministra de Defensa deberá presentar también batalla o aliarse con el gallego para hacer un frente común. Aseguran que lo que le apetecería en realidad es encabezar la lista de las elecciones europeas, aunque ya no tenga posibilidades de ser comisaria puesto que esa elección la hará el gobierno de Pedro Sánchez.

No es la primera vez que la lista al Parlamento Europeo se llena de  ex ministros. A ese recurso han acudido tanto populares como socialistas a la hora de darles una salida. Han sido o son eurodiputados Jaime Mayor Oreja, Cristóbal Montoro, Pilar del Castillo y el propio Miguel Arias Cañete, -actual comisario de Energía- así como Luisa Fernanda Rudi tras salir, en su caso, de la presidencia del Congreso de los Diputados. “Cospedal prefiere Europa a volver a presentarse a las elecciones en Castilla-La Mancha”, apostillan desde el Congreso respecto a una eventualidad nada descabellada, puesto que el que se alce con la presidencia del PP deberá trabajar casi de inmediato en las listas a los comicios locales, autonómicos y europeos del 26 de mayo del año que viene.

Cospedal podría hacer frente común con Feijóo, pero encaminar sus pasos a Europa

De las palabras del todavía líder del PP el pasado lunes en la Junta Directiva muchos de los asistentes concluyeron que “Rajoy sabe que va a haber más de una lista, aunque se diga que se trabaja por una sola candidatura. Otra cosa es que en caso de choque de trenes se acabara pactando una fórmula de consenso antes de llegar abiertos en canal a la cita de los días 20 y 21 de  julio.

El sondeo de este fin de semana publicado por ABC sirve a muchos de veleta para saber por dónde soplan los vientos populares aunque no se fíen en demasía de las encuestas. En la misa, donde se preguntó por Feijóo, Cospedal y Santamaría, pero también por la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y por el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, el gallego salía con ventaja puesto que el  37 por ciento de los que se declaraban votantes del PP apostaban por él.

La ex vicepresidenta se situaba 14 puntos por debajo, con un 23,1 por ciento, aunque, en cambio, los votantes de otros partidos la respaldan hasta el punto de acercarse a los niveles de aceptación del presidente de la Xunta.

Cospedal “defendió al partido”

Cospedal consigue el apoyo del 7,6 por ciento de los votantes del PP, aunque entre la militancia se reconoce “que nunca se ocultó a la hora de defender al partido ante la Gürtel o los papeles de Bárcenas, sin tener nada que ver en ninguna de las tramas”, destacan de ella. Pastor cosecha un respaldo del 5,8 por ciento y Casado, llamado a ser candidato al ayuntamiento de Madrid o a la Comunidad, debe conformarse con el 4,1 por ciento del respaldo de los votantes populares, según este sondeo. Todo sigue muy abierto.