Pedro Sánchez ha pasado a la ofensiva en su primera sesión de control como presidente del Gobierno. A preguntas del PP en el Senado sobre sus apoyos políticos en el sector independentista, el presidente del Gobierno ha acusado al PP de haber incrementado el secesionismo en Cataluña tanto en su etapa como oposición a José Luis Rodríguez Zapatero como durante los gobiernos de Mariano Rajoy. Como su predecesor socialista, Sánchez se ha mostrado partidario de que Cataluña cuente con un nuevo estatuto de autonomía que recabe el apoyo de la mayoría de los ciudadanos.

«Se cumplen doce años desde la votación del Estatut y Cataluña es la única comunidad autónoma que tiene un estatuto que no fue aprobado por la mayoría de la población. Eso es un problema que tenemos que solucionar y el PP debería tomar nota de su labor cuando estaban en la oposición al anterior Gobierno socialista», ha advertido Sánchez, que se ha basado en estadísticas. Según ha recordado, en 2006, un 12% de la sociedad catalana apoyaba a partidos independentistas. Hoy, ese sector supera el 40%. »

¿No podrían sacar alguna conclusión del tipo ‘de aquellos polvos estos lodos’?, ha preguntado a la bancada del PP, a la que ha instado a cambiar de una estrategia en la oposición que, a su juicio, aportó beneficios electorales a cambio de generar enfrentamiento entre los pueblos de España. «Apelo a su responsabilidad, generosidad y sentido de estado. El PSOE ha ejercido una oposición profundamente leal. Las debilidades del anterior Gobierno son las fortalezas de este nuevo Gobierno: regeneración democrática y justicia social», ha asegurado.

«Hagan una reflexión sobre lo que ha ocurrido esos años, cuando ustedes estaban en la oposición. La sociedad española no entendería ahora a un PP que inste al agravio y la confrontación territorial; a un PP que ponga mesas petitorias para alimentar ese agravio», ha reprochado, en referencia a la campaña emprendida entonces por el PP contra el Estatut catalán. «No les voy a pedir que apoyen al Gobierno, pero sí al Estado», ha reclamado Sánchez.

El presidente del Gobierno respondía así al portavoz del PP en el Senado, José Manuel Barreiro, que le preguntaba con qué apoyos políticos cuenta para garantizar la estabilidad y la cohesión social. «Es un hecho insólito en la democracia española que haya un presidente que nunca ha ganado elecciones», ha recordado Barreiro, que ha instado a Sánchez a aclarar si seguirá apoyándose en los partidos que «intentan romper España» o los que han violado la ley en Cataluña.

El presidente ha reprochado al PP que intente «sembrar dudas» sobre el compromiso constitucional del PP tras ver «amenazada su posición». El portavoz del principal grupo de la oposición se ha ganado una intensa y prolongada ovación de su bancada cuando ha respondido a Sánchez que todas las dudas sobre su gestión proceden de sus cambios de criterio.

«Las dudas las siembran sus actuaciones. En un periodo muy corto de tiempo dijo que no pactaría con el independentismo y que nunca presentaría una moción de censura con sus votos. Hace poco dijo que convocaría elecciones y ayer, en una entrevista, anunció que quiere agotar legislatura. Las dudas no están en este lado, las dudas están en usted y en lo que usted ha dicho y hace. Sería bueno que contribuya a disipar esas dudas», ha instado Barreiro, que ha defendido a su partido: «Este PP está donde siempre ha estado, al lado del conjunto de la sociedad y defendiendo los principios fundamentales de la Constitución».

En este sentido, ha mostrado la preocupación del PP por que la ministra para la política territorial ya ha anunciado una reforma constitucional «que tiene que ver con peticiones independentistas». «Usted ha llegado como ha llegado, ha conseguido un objetivo personal. Pero ahora tenemos que llegar a un objetivo de país, ¿Lo va a sustentar en base a los que quieren romper España y a los cuestionados por la Justicia, los que han estado del lado que han estado….?, ha reiterado Barreiro sin lograr respuesta.

Sin tiempo para la reforma de la financiación autonómica

El presidente ha explicado también que no hay «tiempo material» en esta legislatura para poder reformar el sistema de financiación autonómica en su conjunto, aunque el Ejecutivo tiene la intención de hacer mejoras de la financiación de todas las comunidades. Sánchez deja así de lado una de sus principales reclamaciones al anterior presidente, Mariano Rajoy.

El jefe del Ejecutivo respondía así a la senadora de Coalición Canaria María del Mar del Pino Julio Reyes, que le había preguntado sobre los plazos del Gobierno para los compromisos de la agenda canaria en la sesión de control al Ejecutivo del pleno del Senado.

El jefe del Ejecutivo ha dicho que hay que ser «ambiciosos» con la financiación autonómica, pero también «realistas», y que el Gobierno es consciente de que «no va a dar tiempo material» en esta legislatura para renovar por completo el conjunto del sistema. Por ese motivo acometerá mejoras «en todas y cada una» de las comunidades a lo largo de los próximos meses, antes de la convocatoria de elecciones generales.