El almuerzo de Pablo Casado con parte de los ministros de Mariano Rajoy no ha sido solo una cita de confraternización. Se trataba de reforzar al candidato tan sólo un día antes del arranque del 19 congreso, de terminar de diseñar estrategias y discursos. También de hacer números sobre cuántos compromisarios apoyan a una u otra candidatura, y ahí ha surgido la sorpresa, porque el ex ministro del Interior, ex presidente del PP andaluz y ex alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha asegurado que Casado “puede tener más del 50 por ciento de los apoyos” de Andalucía, la auténtica “bestia negra” para el candidato, el territorio que dio la victoria en las primarias a Soraya Sáenz de Santamaría.

Esa sí que sería una auténtica sorpresa. Porque el presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno, apoya sin ambages a la ex vicepresidenta, como lo hace el responsable de política territorial del PP, el incombustible Javier Arenas. Y allí, hubo mesas electorales donde ésta consiguió el 100 por cien de las papeletas de la militancia, de hecho, a Santamaría le separaron nada menos que 4.000 votos de Casado. Ni siquiera sumando los que sacó el candidato más los de María Dolores de Cospedal y los otros tres aspirantes que concurrieron a las primarias, esto es, José Manuel García Margallo, José Ramon García Hernández y Elio Cabanes, superan a la ex vicepresidenta.

Los presidentes de Almería, Jaén, Granada y Córdoba apoyan a Casado, según su equipo

Los 5.581 votos de Santamaría superan a los 4.664 de todos los demás. Por eso, los cálculos de Zoido más que sorprendentes, resultan milagrosos. La de Andalucía es la delegación más numerosa que se sienta en el congreso popular. Sólo delegados electos son 475, doscientos setenta más que los madrileños, doscientos más que los gallegos y cstellanomanchegos y ciento cincuenta más que los valencianos. En fin, una potencia de tiro en la que el equipo de Santamaría pone toda su confianza. A pesar de ello, desde el equipo de Casado aseguran tener el apoyo de los presidentes provinciales de Almería, Jaén, Granada y Córdoba cuyos territorios suman 228 delegados, aunque es mucho suponer que todos vayan a votar al unísono y de forma mayoritaria al ex portavoz del PP.

Se repite en todo caso la guerra de cifras. Los directores de campaña de cada uno de los candidatos han vuelto a hacer exhibición de fuerza y músculo con números irreconciliables. José Luis Ayllón, de Santamaría, asegura tener ya el 63 por ciento del voto, mientras que Teodoro García, de Casado, acompañaba su tuit de unos gráficos-cosas del big data- en que vendría a demostrar que están en el 71 por ciento de apoyo o, lo que es lo mismo, 2.198 votos de 3.082 totales.

Asimismo, en el almuerzo celebrado en el restaurante Jai-Alai de Madrid se ha terminado de perfilar el comunicado que han hecho público los ex ministros alineados con Casado, “donde se encuentran algunos de los que fueron los más íntimos amigos de Rajoy como José Manuel Soria, Margallo o Jorge Fernández Díaz, que no ha podido acudir por cuestiones familiares”, señalan fuentes asistentes a la cita. Finalmente, José Ignacio Wert tenía un acto en la embajada turca mientras que Ana Pastor, también invitada, declinó la propuesta “porque entendía que al ser presidenta del congreso extraordinario, se debe mantener neutral”. Además de Zoido, Margallo y Soria han acudido María Dolores de Cospedal, Rafael Catalá, Isabel García Tejerina y Dolors Montserrat o, lo que es lo mismo, el G-8 “anti-sorayista”.

También han hablado sobre el discurso que deberá pronunciar Casado en la presentación de su candidatura “y nos hemos repartido los papeles para estar en distintos medios de comunicación entre lo que que de día y mañana”. Sólo si sale triunfador, deberá tomar la palabra para clausurar el congreso y poner fin a la “era Rajoy”.