Política

Casado reedita el G-8 en un almuerzo de ex ministros al que se suman Wert y Soria

Amplía la base de apoyos "anti-Soraya" de cara a la recta final de la carrera por hacerse con la presidencia del PP en sustitución de Rajoy

José Ignacio Wert y José Manuel Soria

José Ignacio Wert y José Manuel Soria EFE

Pablo Casado aborda la recta final de esta campaña por el liderazgo del PP pisando el acelerador e intentando recabar cuantos más apoyos mejor para presentarse como el candidato de la integración. Si ya ha conseguido que todos los derrotados el pasado día 5 se hayan alineado con él, su nueva ofensiva pasa por reforzar esa base de apoyos con un listado de ex ministros a los que ha convocado este jueves en un almuerzo, según ha podido saber El Independiente de uno de los asistentes, entre los que se encuentran el dimisionario José Manuel Soria y José Ignacio Wert, exembajador de España ante la OCDE, con residencia en París, donde ha sido sustituido por el que fuera asesor económico de Pedro Sánchez, Manuel Escudero.

A la cita están llamados también María Dolores de Cospedal –que este lunes  hizo expreso su apoyo a Casado– José Manuel García Margallo y Rafael Catalá, entre otros, en lo que puede considerarse una especie de reedición del llamado G-8, esto es, el grupo de ministros de la primera legislatura de  Mariano Rajoy que constituyeron un frente anti-Santamaría. De este grupo formaron también parte Miguel Arias Cañete, Jorge Fernández Díaz, Isabel García Tejerina, Alberto Ruiz-Gallardón y hasta la mismísima presidenta del Congreso y del cónclave popular de los días 20 y 21, Ana Pastor, en calidad, en su momento, de ministra de Fomento.

En la segunda legislatura, con la salida de Margallo, Fernández Díaz y de Arias Cañete -el primero que se fue al encabezar la candidatura en las elecciones europeas de 2015- el grupo perdió peso, y fue Cospedal la que vino a capitanear a los críticos contra la todopoderosa vicepresidenta del Gobierno, ahora candidata a la presidencia del PP.

García Margallo, que siempre culpó a Santamaría de su salida del Ejecutivo en 2016, continuó organizando cenas y encuentros de esta «facción». Se dice que cuando Rajoy tuvo conocimiento de dichas reuniones y quién formaba parte de las mismas, dijo con tranquilidad que si estaba Pastor no había «nada de lo que preocuparse» conocida la lealtad de la presidenta del Congreso de los Diputados con el que fuera su líder de filas.

Sin ministros

En un principio Casado no contó con el apoyo de ningún ex ministro en la carrera de las primarias populares. Ello le permitía asegurar que la suya era la candidatura de las bases, de los militantes, frente a la potencia de tiro de sus dos adversarias. Con la derrota de Cospedal, que no pasó la primera vuelta de la consulta las bases, los ministros que la apoyaban pasaron a hacerlo a Casado. Fue el caso de Catalá, García Tejerina y Juan Ignacio Zoido. El ex titular de Exteriores, también derrotado el día 5, se ofreció asimismo a hacer campaña por el ex portavoz del PP.

En todo caso destaca la anunciada presencia de Wert y de Soria. Del primero porque fue uno de los ministros más controvertidos y enfrentados con los barones populares por no consensuar ni con ellos las políticas educativas. El segundo, porque fue obligado a dimitir tras negar que las empresas familiares de las que formaba parte tuvieran cuentas en el paraíso fiscal de Jersey. Soria siempre sospechó que tras esa información estaba un destacado «sorayista», esto es, el ex poseedor de  la cartera de Hacienda Cristóbal Montoro.

No parece, sin embargo, que un ministro que tuvo que dejar de serlo por tener fondos en el extranjero -que luego optó por un puesto en el Banco Mundial que rechazó por la polémica suscitada- sea una buena carta de presentación para apoyar a uno de los candidatos a la presidencia del Partido Popular en sustitución de Rajoy.

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