Sin vacaciones, Teodoro García Egea se ríe cuando le preguntan por el inminente comienzo del curso político. «Para nosotros no ha terminado», asegura, mientras intenta transmitir la ilusión que le genera el recibimiento que encuentra su «nuevo PP» por los territorios españoles que el flamante equipo de Pablo Casado se ha empeñado en visitar este verano. Sin complejos a la hora de mantener un discurso firme en materia de inmigración o contra la exhumación de los restos de Franco, el secretario general del PP no oculta la ruptura de su partido con Ciudadanos a raíz de la moción de censura que lo desalojó del Gobierno.

Pregunta.- El PP ha anunciado que recurrirá el decreto-ley para la exhumación de los restos de Franco. Obstaculizar esa medida ¿no es en cierta manera caer en la trampa del PSOE?

Respuesta.- Ni mucho menos. Al final, Zapatero y Pedro Sánchez se parecen mucho porque los dos están obsesionados con los mismos fantasmas del pasado. Porque no tienen proyecto de futuro y no pueden hablar de futuro. Recordemos que Zapatero retiró estatuas y dio concesiones importantes a los independentistas que han sido el origen de problemas que hoy padecemos. Pedro Sánchez va por la misma línea de concesiones con ejemplos como decir que las proclamas del señor Torra de que hay que atacar España son sólo frases. Nosotros vamos a recurrir todos esos decretos que no se aprueban por una urgencia de los españoles sino que responden a una urgencia de Pedro Sánchez. Él tiene urgencia en pagar el peaje a los que le hicieron presidente y en mantener la estabilidad de su débil Gobierno. Vamos a recurrir ese decreto porque con él Pedro Sánchez quiere enmendar la Transición.

P. – ¿Por qué sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos es enmendar la Transición o romper  su espíritu, como han denunciado?

R.- Porque Pedro Sánchez se cree con más legitimidad que Santiago Carrillo para decidir qué tiene que ser o no el Valle de los Caídos o los elementos de reconciliación. En España no se hizo un borrón y cuenta nueva. En España, los que estaban en los extremos ideológicos, los dos bandos, los exiliados y los miembros de aquellos 40 años de dictadura se dieron un abrazo el día de la Transición. Y decidieron mirar al futuro. ¿Por qué ahora, cuarenta años después, vamos a decidir nosotros mirar al pasado? Si  fueron ellos precisamente los que nos dijeron que había que mirar al futuro. Fueron ellos los que nos dieron la Constitución. Nosotros estamos en contra de la urgencia del decreto, pero además creemos que es un insulto a los artífices de la Transición. Ni siquiera Santiago Carrillo planteó sacar a Franco de ahí.

P.- El Gobierno ha argumentado jurídicamente la decisión. Y además se congratula de que finalmente se establezca una vinculación entre el PP y el franquismo.

Soy hijo de la democracia y no me siento  identificado con nada de lo que pasó antes de la Transición»

R.- Bueno, nosotros no vamos a quitar calles de uno u otro bando, es decir, donde hay vinculación y quien quiere reabrir viejas heridas son ellos. Quien quiere posicionarse en un bando es precisamente el PSOE. ¿Por qué no le quita la calle a Largo Caballero o Juan Negrín, por ejemplo? Yo soy hijo de la democracia y no me siento  identificado con nada de lo que pasó antes de la Transición. Me siento identificado con los actores de la Transición y todo lo anterior me es ajeno. Pero hay alguien que parece que no le es ajeno y que se quiere identificar con uno de los dos bandos. A mí me da igual, no quiero representar a nada antes de la Transición.

P.- ¿Habla de usted personalmente o del PP?

R.- Sí, el PP es un partido hijo de la Transición, hijo de la democracia.

P.- Le he escuchado decir que usted mismo quitaría lazos amarillos de las calles de Cataluña con sus manos. ¿Estas actuaciones civiles se producen por una falta de acción del Gobierno o por una falta de presencia del Estado en la comunidad?

R.- Creemos que el peaje que está pagando Pedro Sánchez a los independentistas y a los separatistas por hacerle presidente consiste precisamente en concederles mayor espacio en Cataluña a costa de la convivencia y a costa de los catalanes que se sienten españoles. Porque al final estamos viendo como el señor Sánchez está poniendo mucho esfuerzo en no molestar a los separatistas con sus declaraciones. Vemos como permite que el señor Torra entre en Moncloa con un lazo amarillo que es un insulto para jueces, fiscales y para todo el ordenamiento jurídico. El señor Sánchez pone más empeño en defender a los separatistas y en no molestarles que en defender al juez Llarena y a todas las personas que están intentando garantizar la igualdad de oportunidades y el cumplimiento de la ley en Cataluña.

P.- Insisto. ¿Perciben algún tipo de omisión o ausencia del Estado en Cataluña?

R.- Hombre, estamos viendo cómo se ha dejado tirado al juez Llarena y a gente que ha defendido en Cataluña al estado de derecho. Estamos viendo cómo la vicepresidenta Carmen Calvo dice que las declaraciones de Torra sobre atacar al estado Español son sólo frases… como si las frases no fueran realmente el origen y a lo largo de la historia no hubieran desencadenado grandes acontecimientos. Intentando quitar importancia y no molestar a los que le han hecho presidente, los independentistas consiguen su objetivo, que es tener un Gobierno más débil y menos presente en Cataluña.

P.- ¿Con el Gobierno de Mariano Rajoy había más presencia del Estado en Cataluña que ahora?

R. Con el Gobierno de Rajoy los independentistas sabían que si daban un paso fuera del estado de derecho el Estado actuaba y España actuaba, como se vio con la activación del 155. Y el Estado estaba presente en Cataluña y se defendía el derecho de la gente a utilizar el castellano y se defendía la presencia de España en Cataluña no sólo en cuestiones relativas a las inversiones, sino que también se cuidaba muy mucho que en esas reuniones con el president de la Generalitat se atendiera a los representantes de los catalanes como tales pero no se hablaba de cuestiones como la del referéndum pactado que han puesto encima de la mesa y que el Gobierno no ha desacreditado con la fuerza que debería. Sí es cierto que los catalanes que se sienten españoles, que son la inmensa mayoría, y los españoles que también que sentimos que Cataluña es nuestra tierra, queremos que se defienda una Cataluña dentro de España. Yo soy murciano y por tanto español y creo que Cataluña también es mi tierra. Cataluña no es más del señor Torra que mía. Y eso con el Gobierno de Rajoy, con el Gobierno del PP y con el presidente Casado está claro, pero con el señor Sánchez está más en duda que nunca.

P.-Ustedes han celebrado el cambio de criterio del Gobierno en materia de inmigración, desde la acogida del Aquarius a la devolución en caliente de los que saltaron la valla de Ceuta. ¿Qué esperan ahora?

Este PP si algo tiene es que va a hablar claro, aunque nos insulten

R-. Pues que no vaya de rectificación en rectificación, que fije un criterio. Lo que no puede ser es que un día se acoja a un barco de personas que se juegan la vida para llegar a Europa y se les otorgue un estatus especial, se generen falsas esperanzas a esa pobre gente que luego se juega la vida saltando la valla o tirándose al Mediterráneo y que cuando llegan a territorio español sean devueltos sin que pasen ni 24 horas. Cuando nosotros dijmos que no había papeles para todos, que generar esperanza a las víctimas de las mafias era una política equivocada, nos llovieron los insultos. Y aquellos que nos insultaban hoy nos dan la razón. Porque este PP si algo tiene es que va a hablar claro, aunque nos insulten. Yo entiendo que el señor Iglesias, el señor Errejón, el señor Sánchez e incluso el señor Torra o hasta el señor Rufián me insulten, no aspiro a estar de acuerdo con ellos en muchos temas, sólo me pondré de acuerdo con ellos en aquello que crea que es beneficioso para los españoles. Sobre inmigración nos están dando la razón.

P.- Habla usted de esa alianza parlamentaria que aprobó la moción de censura y que en parte se repite para intentar eliminar el veto del Senado a la senda de déficit. Esa alianza, principalmente la de PSOE y Podemos, se está consolidando en el Parlamento como espacio de izquierdas. Frente a él, ¿qué pasa con el espacio de las derechas? ¿qué pasa con la alianza que existía entre PP y Ciudadanos?

R.-  Nosotros la alianza más importante que tenemos es la de los españoles. Por eso hemos dicho que movilizaremos a los españoles si el señor Sánchez sigue con tropelías como éstas: la modificación de una ley para evitar que no opinen las Cortes Generales, Congreso y Senado, como dice la ley orgánica, y que al contrario de lo que ha dicho la señora Lastra, ambas son las depositarias de la soberanía nacional. Nosotros defendemos que se actúe con transparencia y en todas las comunidades autónomas y municipios nos comprometemos a que si no ganamos unas elecciones haremos una oposición constructiva. En cambio, el señor Sánchez dijo antes de las elecciones que no pactaría con independentistas y populistas. Y lo que está haciendo no es sólo pactar, sino gobernar con ellos. Éste es un Gobierno de Podemos en el que Pedro Sánchez es sólo una marioneta, un socio útil en manos de separatistas, independentistas y populistas. Lo estamos viendo con la agenda marcada.

P.-¿Ha dicho que si el PP no gana las elecciones no intentará gobernar?

R.- No, lo que digo es que allá donde no ha sido posible ganar hemos hecho una oposición constructiva y reconocible. En cambio, el PSOE no ha ganado y no ha respetado el compromiso que hizo. Yo no estoy en contra de que se pacte y se sumen diputados. Lo que creo que los españoles no entienden es que una persona que dice una cosa antes de las elecciones y obtiene unos votos, luego traiciones esos compromisos. Eso es muy grave.

P.- Vuelvo a la pregunta. ¿La moción de censura y el papel de Cs en ella ha supuesto un antes y un después en su relación con el PP?

R.- Ha supuesto un antes y un después para todos los españoles porque han visto que, en parte, quien agitó el árbol para que cayeran las nueces del lado de Pedro Sánchez, efectivamente, fue Ciudadanos pidiendo elecciones anticipadas. Pero además, antes ya hubo episodios en los que Cs se alió con el PSOE y Podemos por ejemplo para derogar aspectos importantes de la ley de Educación (Lomce). Así que en el pasado yo no he visto a Ciudadanos como un aliado en las cuestiones importantes. Sí es cierto que en muchas ocasiones hemos sacado iniciativas adelante que estaban contempladas dentro del pacto de investidura. Pero una vez roto ese pacto y sobre todo con la actitud que tuvieron antes moción de censura impulsando estas cuestiones que al final supusieron la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa creo que ahora al PP le toca hacer un PP reconocible.

P.- Cuando ganó las primarias, Pedro Sánchez habló de «un nuevo PSOE». ¿También hay un ‘nuevo PP’?

R.- Sí, es un nuevo Partido Popular pero que hunde nuestras raíces en principios y valores más profundos. Vamos a seguir trabajando para que este nuevo PP siga ilusionando a la gente. ¿Por qué decimos que es un nuevo PP? Porque hay mucha gente que ahora está yendo a los actos que no iba antes, gente que se ha dado de baja y que ahora ha vuelto al partido, y mucha gente está volviendo a la que antes había sido su casa, a pesar de haber pasado por otros partidos como Ciudadanos. Mucha gente quiere volver al PP. Y eso nos da a entender que ese PP reconocible, que es nuevo pero con los valores de su idiosincrasia, nos indica que vamos en la buena dirección.