Podemos sube el tono contra la ministra de Justicia y pone contra las cuerdas al presidente de Gobierno, Pedro Sánchez. El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha pedido este martes a la dimisión de Dolores Delgado después de que salieran a la luz las polémicas reuniones que mantuvo con el comisario jubilado José Villarejo. El líder morado le ha pedido a la ministra que se aleje de la «vida política» porque no puede ser miembro del Gobierno alguien «que mantenga amistad» con un «tipejo» como Villarejo.

Iglesias ha reaccionado así a los audios de la comida que compartieron en el año 2009 Dolores Delgado y el excomisario José Villarejo, junto a otros mandos policiales, en los que la ahora titular de Justicia, entre otras cosas, llamaba «maricón» a Fernando Grande-Marlaska y reclamaba «tribunales de tíos».

«Alguien que se reúne de manera afable con una persona de las cloacas debe alejarse de la vida política porque hace daño a la mayoría parlamentaria que permitió la moción de censura», ha sentenciado en declaraciones a los medios en el Congreso. Con esta afirmación, el dirigente liga la frágil mayoría que tiene Pedro Sánchez en el Gobierno con la continuidad de Delgado, aumentando la presión hacia el Ejecutivo para que deje caer a la ministra.

Iglesias sube el tono respecto a la ministra de Justicia en el difícil equilibrio de su nuevo papel

Esta petición supone un giro en el discurso de Podemos. Iglesias ha subido notablemente el tono en Podemos, que mantiene el difícil equilibrio de ser al mismo tiempo sostén del Gobierno y partido de oposición. A primera hora de este mismo martes, el secretario de Organización del partido, Pablo Echenique, restaba importancia al asunto, asegurando que los comentarios de Delgado eran «horribles» pero no entraba al fondo del asunto, alegando que tendría que esperar a escuchar sus explicaciones.

Ahora Iglesias da un golpe en la mesa para forzar los acontecimientos. No sólo pide la salida de Delgado, sino que reconoce que la situación podría hacer mella en la relación que guardan con el partido de Gobierno. Así, ha reconocido que la situación que se ha generado con esta polémica -en plenas negociaciones con el Gobierno sobre los Presupuestos-, es «incómoda», pero ha reafirmado que «hay que alejar de la vida política a cualquiera que mantenga amistad con los representantes de las cloacas».

‘Estoy siendo cristalino’

«Creo que estoy siendo cristalino», ha manifestado, tras señalar que «todo lo que representa el mundo Villajero es suciedad y basura» y que, por ello, «cualquier político que se mezcle con eso debería alejarse de una función pública, que debe ser noble».

Asimismo, Iglesias ha señalado que en esta ocasión no ha tenido la oportunidad de hablar en privado con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para trasladarle esta petición, como sí hizo cuando solicitó la dimisión de la ya exministra de Sanidad Carmen Montón, tras conocerse que había plagiado parte de su trabajo de fin de máster. «No he tenido ocasión de verle porque está fuera, pero ya lo estoy diciendo», ha señalado.

Podemos había elevado este martes la presión sobre la ministra, al tachar de «muy desagradable» su vinculación con el excomisario, criticar sus cambios de versión, y exigir explicaciones «convincentes». Ahora, Iglesias ha pedido directamente su salida del Gobierno al considerar que no es «aceptable» que un ministro sea «amigo» de un «tipejo» como Villarejo.