Política

Insostenible situación para Delgado: llamó “maricón” a Marlaska y prefiere “tribunales de tíos”

La hoy ministra de Justicia habló despectivamente de la orientación sexual del actual titular de Interior en la comida que compartió con el comisario Villarejo, el juez Baltasar Garzón y otros mandos policiales en octubre de 2009

logo
Insostenible situación para Delgado: llamó “maricón” a Marlaska y prefiere “tribunales de tíos”
La ministra de Justicia, Dolores Delgado, en el Congreso.

La ministra de Justicia, Dolores Delgado, en el Congreso. EFE

Resumen:

La grabación de la comida con el entonces comisario en activo José Manuel Villarejo, Baltasar Garzón y otros mandos policiales deja en una situación insostenible a la actual ministra de Justicia, a la que Pedro Sanchez trasladó este lunes su confianza. Dolores Delgado llamó “maricón” a Fernando Grande-Marlaska, entonces juez instructor en la Audiencia Nacional y hoy ministro como ella.

Así se escucha en la cinta de aquel almuerzo, celebrado el 23 de octubre de 2009 en el restaurante madrileño Rianxo para celebrar la concesión de una medalla por parte de la Dirección General de la Policía a Villarejo, en la cinta que está difundiendo el portal Moncloa.com. Junto a los tres citados, se sentaban también a la mesa el entonces Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, Miguel Ángel Fernández Chico, y los comisarios Gabriel Fuentes y Enrique García Castaño El Gordo.

Cuando los comensales ya habían pasado a las copas, Delgado pregunta si podía contar algo, encontrando la aprobación por parte de Garzón. Entonces se produjo el siguiente diálogo:

–Delgado: ¿Un maricón?
–Villarejo: ¿Quién es maricón?
–D.: ¿Marlaska?

Cuando tuvo lugar esa comida, hacía más de tres años que el actual ministro del Interior había reconocido ya públicamente su homosexualidad. Fue en una entrevista publicada en El País Semanal concedida a la periodista y escritora Rosa Montero en junio de 2006,  un año después de casarse con su actual pareja.

El nombre del hoy ministro del Interior vuelve a salir entre los comensales en otro momento del encuentro:

–García Castaño: No sé si me iría mejor con Marlaska.
–D.: Porque te gusta y te pone.
–G. C.: Eso de ‘te quiero un huevo’ y…
–V.: Te gusta y te pone y te motiva (risas).
–D.: Eso, eso, las dos cosas.

Durante esa conversación, en un ambiente de máxima familiaridad y encontrándose visiblemente cómoda, Dolores Delgado realiza otra sorprende confesión a sus compañeros de ágape: “Yo te voy a decir una cosa. A mí que me den un tribunal de hombres, de tías no quiero. Y no me llevo mal con las tías, pero de tíos… Sé perfectamente por dónde van. Y cada gesto, cada cosa… por dónde va la historia”.

A mí que me den un tribunal de hombres, de tías no quiero. Y no me llevo mal con las tías, pero de tíos… Sé perfectamente por dónde van”, confesó a Villarejo

En ese encuentro, la entonces fiscal en activo de la Audiencia Nacional deja claras cuáles son sus preferencias en cuanto a hombres después de que Villarejo dijera que no le gustababan las “muñecas hinchables”. Entonces Delgado aprovecha para dar su opinión: “A mí me pasa lo mismo, a mí los tíos me gustan igual. Tontitos, nada […]. Ha venido un tío a la Audiencia monísimo, para qué lo vamos a negar, parece George Clooney, pero le pasa lo mismo, es una nenaza”.

No parece que con el término “nenaza” Delgado se estuviera refiriendo a Grande-Marlaska, puesto que éste llevaba ya más de cinco años en la Audiencia Nacional cuando se produjo dicha comida. El magistrado vizcaíno sustituyó en abril de 2004 a Guillermo Ruiz Polanco, antes de sustituir temporalmente a Baltasar Garzón en el Juzgado Central de Instrucción 5 y de ocupar plaza titular en el Central de Instrucción 3 por Teresa Palacios.

Confesiones a Villarejo

La difusión de esta grabación deja en una situación insostenible a la titular de Justicia, que ha ido cambiando la versión de su relación con Villarejo -en prisión preventiva desde el pasado mes de noviembre- conforme se han ido conociendo nuevos detalles. Primero dijo que no había mantenido ninguna cita con el ex comisario, “con el que nunca ha tenido relación de ningún tipo”. Un día después, el departamento matizó esta versión para precisar que la ministra “no ha tenido ningún tipo de relación personal, profesional, oficial o no oficial” con el citado ex comisario “más allá de haber coincidido con él en compañía de otras personas en algún evento”. Y este lunes ya reconoció que había coincidido con el controvertido comisario ya jubilado en “tres comidas”.

En un comunicado, la ministra mostró ayer su disposición a comparecer en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones, si bien las nuevas revelaciones que se están conociendo hoy dejan en el aire la continuidad de Delgado -invitada esta mañana a impartir una conferencia en el Club Siglo XXI de Madrid con el título de El cambio a los 100 días– al frente de Justicia. De producirse, sería la tercera dimisión en el gabinete de Pedro Sánchez en menos de cuatro meses tras las de Màxim Huerta (Cultura) y Carmen Montón (Sanidad).

Hasta este lunes, la ministra contaba con el respaldo de Moncloa, al interpretar que la difusión de la grabación -no incluidas en el sumario que instruye la Audiencia Nacional en el marco de la Operación Tándem, lo que alimenta la tesis de que ha sido el propio ex agente encubierto quien ha propiciado la filtración- es un intento de Villarejo de “atacar al Estado y sus instituciones”. La polémica se produce con Pedro Sánchez de viaje en Norteamérica.

En la grabación, también se escucha cómo Villarejo profesa en público su admiración por Garzón -al que atribuye un “cerebro privilegiado”- después de haber participado en la elaboración de un dosier (el ‘Informe Veritas’) con el que se intentó desprestigiar al magistrado jiennense cuando éste instruía causas como la de los GAL o la de los fondos reservados.