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El ex juez Baltasar Garzón, en la presentación de uno de sus libros. EP

Política

Villarejo se jactó de haber intervenido en ‘Gürtel’ de la mano de Garzón

El comisario retirado, en prisión desde noviembre, cuenta a otro mando policial en una conversación que le grabó lo que le dijo en cierta ocasión el juez ahora inhabilitado: "No sé por qué, pero de ti me fío. Eres un profesional; da gusto trabajar contigo”

José Manuel Villarejo, comisario ya jubilado y en prisión preventiva desde el pasado mes de noviembre, se jactó de haber intervenido en la investigación del caso Gürtel de la mano del entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Éste fue hace diez años el primer instructor de la trama de corrupción vinculada al PP, cuya primera sentencia se dictó en mayo.

 

La confesión la realiza el polémico policía al final de la comida celebrada en el restaurante Rianxo de Madrid el 23 de octubre de 2009, cuando tanto Garzón como la fiscal y hoy ministra Dolores Delgado ya habían abandonado el local. Villarejo grabó a sus interlocutores sin que fueran conscientes de ello, como tuvo por costumbre durante años.

El Independiente ha tenido acceso al audio de esta conversación, difundida por el portal moncloa.com y cuyo contenido es de relevancia por varios motivos: es una prueba más de la excelente relación que tenían el juez hoy inhabilitado y el comisario hoy en la cárcel -éste se refiere al magistrado en todo momento como ‘Balta’- y porque hasta ahora no había trascendido públicamente la participación de Villarejo en las pesquisa de Gürtel. El comisario ya retirado sí lo detalla -de forma sucinta- en su historial profesional: “Tareas de penetración e inteligencia durante varios meses en Operación Gürtel”.

“En el 2008 comimos Balta, Juan Antonio, el Oli y yo preparando lo de la Gürtel. En agosto, o sea, justo cuando al día siguiente admitía él el tema y tal y cual y, oye, esto vamos a hacerlo así y tal, tal, tal…”, cuenta José Manuel Villarejo a Gabriel Fuentes en un pasaje de la conversación que grabó el primero de forma subrepticia. ‘Balta’ era Baltasar Garzón, ‘Juan Antonio’ era Juan Antonio González García -comisario general de Policía Judicial entre 2004 y 2012, en la etapa del socialista José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno- y ‘El Oli’ era José Luis Olivera, jefe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional entre 2006 y 2012 y al que el ministro Fernando Grande-Marlaska destituyó como director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) nada más llegar al Ministerio del Interior a principios del pasado mes de junio.

Fue en agosto de 2008 cuando Garzón, entonces titular del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, abrió una causa secreta y empezó a practicar diversas diligencias en el marco del procedimiento bautizado con el nombre en alemán del primer apellido del cerebro de la trama: Correa (gürtel). El origen había sido las grabaciones que años antes había realizado el ex concejal del PP de Majadahonda José Luis Peñas a Francisco Correa -condenado por la Audiencia Nacional a 51 años y 11 meses como cabecilla de la red corrupta en la pieza relativa a la primera época (1999-2005)- y que había puesto en conocimiento de la Fiscalía Anticorrupción.

Villarejo revela la existencia de una comida con Garzón y otros mandos policiales en las que se habló de cómo se iba a llevar a cabo la investigación de la trama ‘Gürtel’

La investigación se llevó con máximo sigilo durante meses y no fue hasta el 6 de febrero de 2009 cuando la ciudadanía tuvo conocimiento de ella. Fue a raíz de la redada ordenada por Garzón y que supuso la detención de Francisco Correa; su lugarteniente y ex secretario de Organización del PP de Galicia, Pablo Crespo; la esposa del cabecilla, María del Carmen Rodríguez Quijano; Isabel Jordán, ex administradora de empresas del Grupo Correa, y Antoine Sánchez como presunto testaferro de Correa.

En el citado encuentro con el comisario Fuentes, Villarejo asegura que el comisario Juan Antonio González le dio la instrucción de contarle “todo” a Garzón porque “es un hombre muy importante para este país”, a lo que el policía dice que le contestó: “Macho, a mí no me cuentes nada, que a mí siempre me ha caído de puta madre, qué quieres y le conté… Bueno, las cosas… ¿Te acuerdas? Obviamente, a mi tronco se lo conté. Oye, macho, no me hagas esto. Balta te lo había contado, te había dicho lo del papeo, pero bueno…”.

José Manuel Villarejo también desvela en aquella conversación la simpatía que -siempre según su versión- le reconoció en cierta ocasión el juez, inhabilitado en 2012 por el Tribunal Supremo a 11 años. “En un aparte, Balta me dijo: ‘Yo de ti, no sé por qué, pero me fío. Coño, porque eres un profesional, cojones. Tú curras y tal y cual. No tienes ; te pasa como a El Gordo [el comisario principal Enrique García Castaño], no tenéis sentimientos…”. “No, hombre, no es así. Coño, no me jodas”, le habría replicado Villarejo al magistrado, antes de que Garzón terminara de piropearlo: “Da gusto trabajar contigo, coño, porque tal, porque tú eres un tío y tal y cual..”.

La relación entre Villarejo y Garzón pudo reconducirse después de que el policía hubiera aportado datos a mediados de los años 90 al conocido como ‘Informe Veritas’, con el que se intentó desprestigiar a Baltasar Garzón al vincularlo con prostitutas y narcotraficantes. Aquel dosier se elaboró mientras el juez instruía causas sensibles que afectaban al Estado, como las de los GAL o la relativa al uso de los fondos reservados del Ministerio del Interior.

No sé por qué, pero de ti me fío. Eres un profesional; da gusto trabajar contigo”, dice Villarejo que le confesó Baltasar Garzón en cierta ocasión

Tanto el controvertido policía como el ex magistrado reconocieron públicamente la buena sintonía que había entre ambos en una entrevista concedida a Jordi Évole en La Sexta en junio de 2017. En aquel programa, Garzón explicó que tenía con el ex agente encubierto una relación “correcta, normal, que no es mala”. “No tengo ninguna queja respecto a José Villarejo, ha sido un buen policía y si ha tenido margen de maniobra es porque se lo han permitido”, declaró.

En la conversación con Gabriel Fuentes cuyo contenido desvela ahora este diario, Villarejo cuenta también a su interlocutor que el magistrado jiennense ‘no se fíaba’ de Juan Antonio González, el máximo responsable de la Policía Judicial cuando Baltasar Garzón investigaba la trama Gürtel. Villarejo explica que el motivo de esa desconfianza, según el juez le habría reconocido, es que “Alfredo” le decía “mucho” que se fiara de él. Como no da apellidos y alude sólo al nombre no se puede asegurar al 100 %, pero todo hace indicar que se estaba refiriendo a Alfredo Pérez Rubalcaba, ministro del Interior entre abril de 2006 y julio 2011.

Alusiones a “Alfredo”

“Y me dice: ‘Porque tu amigo Alfredo…’. Yo no conozco a Alfredo. Y dice: ‘Serás hijo de puta. Esto no te lo perdono’. Que no lo conozco. Y él: ‘Así me gusta, así me gusta, que lo niegues”, remata entre risas. No hay dudas de que quien grabó la conversación fue Villarejo, dado que el sonido más nítido se registra cuando habla él.

Apartado de la carrera judicial desde 2012, Baltasar Garzón ha vuelto a ser noticia en las dos últimas semanas a cuenta de la investigación que realiza la Audiencia Nacional para determinar si ejerció como intermediario en uno de los trabajos privados realizados por Villarejo, que habría cobrado siete millones de euros. El nombre del magistrado inhabilitado también ha salido a relucir en los últimos días por ser uno de los comensales en el almuerzo al que acudió acompañado de Dolores Delegado, en aquella época fiscal de la Audiencia Nacional en ejercicio y hoy titular de Justicia, y en la que también se sentaron en torno a la mesa el entonces Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, Miguel Ángel Fernández Chico (ya fallecido), y los mandos policiales Gabriel Fuentes, Enrique García Castaño y José Manuel Villarejo.

La difusión de la conversación de aquel almuerzo es lo que tiene contra las cuerdas hoy a Delgado, al demostrarse que no dijo la verdad cuando afirmó inicialmente que no conocía al polémico policía y escuchar cómo Villarejo contaba que había montado una red de prostitución -a través de la tapadera de una supuesta agencia de modelos- para sonsacar información a políticos y empresarios. “Información vaginal”, en su argot.

Denuncias a los medios

Garzón ha anunciado la interposición de denuncias contra el medio que ha difundido esta semana el audio de la ya célebre comida celebrada en el otoño de 2009 en el madrileño restaurante Rianxo -el portal moncloa.com– y contra El Confidencial por publicar informaciones relativas a una pieza del caso Tándem -procedimiento por el que Villarejo lleva en prisión desde hace casi 11 meses acusado de cohecho, blanqueo de capitales y organización criminal, entre otros delitos- que está declarada secreta.

El juez inhabilitado ejerce la abogacía -está inscrito en los Colegios de Sevilla (2012) y Madrid (2015)- y es precisamente su despacho el que lleva la defensa del comisario principal Enrique García Castaño, conocido en la Policía como ‘El Gordo’ e imputado en una de las piezas (la denominada Big) del caso Villarejo. Su bufete también ha defendido al comisario Carlos Salamanca, que estuvo en prisión como supuesto integrante de la trama liderada por José Manuel Villarejo y para el que el instructor de la causa ha sobreseído recientemente las actuaciones.

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