El sindicato de los Mossos d’Esquadra SICME, que en 2015 se impuso en las elecciones en la escala ejecutiva y superior del cuerpo, ha emitido un comunicado este martes en el que ha reclamado «responsabilidad» a «todos nuestros representantes políticos ya que pueden contribuir, y mucho, a la seguridad pública del país».

El comunicado de SICME se produce el día después de que Quim Torra llamase a los CDR a «apretar» en la calle por la independencia. En las siguientes horas, se produjeron sucesos como el asalto a la delegación del Govern en Girona, los enfrentamientos contra los Mossos en esa misma ciudad por la tarde, los disturbios frente a la comisaría de la Policía Nacional en Via Laietana o el intento de asalto al Parlament, que terminó con los Mossos cargando después de verse obligados a replegarse y recluirse dentro del edificio.

En su escrito, el sindicato mayoritario de inspectores, intendentes y comisarios expresa su «apoyo a todos los efectivos del cuerpo de Mossos d’Esquadra que estos días complicados han vuelto a demostrar su profesionalidad y voluntad de servicio». «Al cabo del fin de semana y el lunes, el cuerpo de Mossos ha actuado escrupulosamente por mantener en todo momento el orden público y garantizar la seguridad pública de Cataluña», defienden.

Contra el relato que trata de imponer una parte del independentismo, negando la actitud violenta que los propios líderes políticos de ERC y el PDeCat reconocen, el SICME «condena de manera firma y contundente los actos violentos que han atentado contra nuestros compañeros y pedimos a toda la ciudadanía que, a diferencia de estos días, se continúe manifestando y expresando de manera cívica, respetuosa y responsable, sea cual sea la ideología de cada uno».

Sectores importantes del independentismo, liderados por la CUP, reclaman desde el sábado la dimisión del consejero de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, por la actuación de los Mossos el sábado, cuando impidieron el choque entre los independentistas y los manifestantes de Jusapol; y el lunes, cuando resolvieron con cargas la concentración a las puertas del Parlament que amenazaba con entrar al edificio.

En el comunicado, titulado «respeto y responsabilidad», el sindicato de mandos de los Mossos también insiste en que termine «la instrumentalización a la que vuelve a estar sometido el cuerpo». «Reiteramos que debe evitarse el debate permanente sobre nuestras actuaciones, especialmente cuando éste debate tiene una connotación claramente política», argumentan.

Tal y como ha anunciado este martes el presidente de la Generalitat, Quim Torra, el consejero Miquel Buch comparecerá en el Parlament a petición propia para explicar los operativos de estos días. Buch se ha ganado la ira, también, de los CDR, que este lunes durante las manifestaciones de conmemoración del 1-O pidieron su dimisión de manera insistente, incluso delante del propio Torra y del presidente del Parlament, Roger Torrent.