Política

Tezanos contra todos: compara los sondeos privados con "parlanchines de feria"

El presidente más cuestionado del CIS dice que le "produce pánico la ligereza y la falta de rigor y conocimientos de algunos"

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Tezanos contra todos: compara los sondeos privados con "parlanchines de feria"
El presidente del CIS, José Félix Tezanos

El presidente del CIS, José Félix Tezanos EFE

Resumen:

Hay que reconocerle a José Féliz Tezanos la osadía y el desparpajo con el que afronta ser el director del CIS más cuestionado desde que se creó este instrumento demoscópico para analizar las tendencias sociales, políticas y económicas de la sociedad española. Según Tezanos, los medios de comunicación no deberían hacer caso a sondeos "que apenas tienen valor científico alguno" como no se lo hacen "a informaciones de embaucadores y parlanchines de feria que intentan vendernos remedios y pócimas milagrosas, o terapias que no están avaladas por investigaciones contrastadas, ni por prácticas científicas", afirma en un ataque generalizado a todas las empresas demoscópicas.

Hay que reconocerle a José Féliz Tezanos la osadía y el desparpajo con el que afronta ser el director del CIS más cuestionado desde que se creó este instrumento demoscópico para analizar las tendencias sociales, políticas y económicas de la sociedad española. Tras haber conseguido en dos meses que sus barómetros sean denostados por la oposición, expertos sociólogos y politólogos, se permite el lujo de denunciar en un artículo de su «órgano de expresión», la revista Temas para el debate, el «uso y abuso de la encuestas». Ahí es nada.

Según Tezanos, los medios de comunicación no deberían hacer caso a sondeos «que apenas tienen valor científico alguno» como no se lo hacen «a informaciones de embaucadores y parlanchines de feria que intentan vendernos remedios y pócimas milagrosas, o terapias que no están avaladas por investigaciones contrastadas, ni por prácticas científicas», afirma en un ataque generalizado a todas las empresas demoscópicas.

Se abusa de las encuestas para usarlas como instrumento político», dice el sociólogo de cabecera de Sánchez

Las encuestas preelectorales y de opinión en principio son, o debieran ser, «el instrumento más adecuado para seguir el pulso de la calle. Y, por lo tanto, para poder programar y desarrollar políticas con conocimiento de causa, sabiendo qué piensa la opinión pública en cada momento». Y, sin embargo, la realidad, a su juicio, es que «actualmente en casi todas las sociedades se tiende a abusar de las encuestas y a intentar emplearlas más bien como instrumento político que como fuente de información política útil. Esto da lugar a que al final generen casi tantas frustraciones como expectativas», justo de lo que se le acusa a él en su calidad de ex dirigente muy destacado de la ejecutiva socialista, cargo que se resistió a dejar cuando fue nombrado presidente del CIS.

El mismo hombre que ha vaticinado que a día de hoy el PSOE ganaría con el 31,6% del voto, 10,5 puntos por delante de Ciudadanos (21%) y con un PP hundido en la tercera posición (18,2) sólo por delante de Podemos (17,3%) entre las cuatro principales fuerzas políticas, tira de las orejas por igual a las empresas que hacen encuestas, a los políticos que se las creen y a los medios de comunicación que las publican.

Hay un deterioro del mercado de las encuestas por no cumplir requisitos de rigor»

Se queja Tezanos de que hay un «deterioro del mercado de encuestas” debido fundamentalmente a que «personas sin los conocimientos apropiados en estadística, ni metodología sociológica», se dedican a realizar sondeos «que no cumplen los requisitos exigibles de rigor y representatividad, y que no tienen otra finalidad que la propiamente política. Es decir, intentan mostrar lo buenos que son sus clientes y lo mal que están sus opositores. O proporcionan argumentos al peso para avalar determinadas propuestas realizadas por sus clientes o sus socios políticos».

«Ni que decir tiene que este tipo de comportamientos están muy alejados de cualquier deontología profesional, pública o privada», agrega el sociólogo de cabecera de Pedro Sánchez, el mismo que ha decidido cambiar la metodología de lectura de los datos del CIS de modo que arroja resultados sesgados a favor del PSOE, que poco o nada tienen que ver con los de otros estudios.

Advertencia a los medios de comunicación

Y es más, porque en su artículo correspondiente al número de octubre de la revista Temas y que ha pasado desapercibido hasta ahora, se permite recomendar a los medios de comunicación «respetables, al margen de cuáles sean sus preferencias y colores políticos», que sean «especialmente exigentes a la hora de recoger entre sus informaciones datos de encuestas que apenas tienen valor científico alguno».

Tras lamentar que en nuestra sociedad «aún hay muchas personas, incluso líderes importantes que, por desconocimiento o por afán instrumental, aún no saben bien qué es una encuesta fiable y cuál no lo es, ni para qué pueden servir realmente las informaciones que proporcionan las encuestas», explica que «los que sabemos algo de estas cuestiones, nos vemos sorprendidos a veces por informaciones muy llamativas e impactantes que dicen ser resultado de alguna encuesta, cuando la realidad es que la información no cumple con los requisitos del método científico, ni tiene valor estadístico representativo».

«Me produce pánico la ligereza»

El presidente del CIS, quizá ajeno a que critica todo aquello que se le atribuye a él al servicio de su partido, hace una última confesión como sociólogo «práctico» y como catedrático de Sociología: «Me produce pánico la ligereza y la falta de rigor y conocimientos de algunos, así como los riesgos de evolucionar hacia una especie de democracia demoscópica que pretenda utilizar las encuestas como instrumento prevalente de la acción política, e incluso como coartada para validar determinadas decisiones administrativas. ¡Qué cosas hay que ver y oír!».