Política Las cloacas del Estado

Indignación en Fiscalía y Policía: una filtración frustra la detención del chófer de Bárcenas

La investigación de la última pieza separada del 'caso Villarejo' ha quedado gravemente perjudicada después de que se conociera su contenido cuando fue judicializada en la Audiencia Nacional, advierten fuentes del caso

El ex tesorero del PP Luis Bárcenas, dirigiéndose a la Audiencia Nacional.

El ex tesorero del PP Luis Bárcenas, dirigiéndose a la Audiencia Nacional. EP

Malestar máximo en la Fiscalía Anticorrupción y la Policía Nacional por la filtración en torno a la última pieza separada secreta en el caso Tándem, en el que se investiga al comisario jubilado José Manuel Villarejo. Se trata de la pieza número siete donde estaba prevista la detención del ex chófer de Luis Bárcenas, Sergio Ríos Esgueva, que iba a ser ordenada por el Ministerio Fiscal después de que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía le entregara un informe donde se apreciaban indicios de que fue contratado por el Ministerio de Interior para recuperar documentos que obraban en poder del ex tesorero del Partido Popular.

Según informan fuentes de la investigación a El Independiente, dicho arresto fue reventado cuando un medio de comunicación publicó el pasado jueves que el antiguo chófer de Bárcenas había sido sobornado por el departamento que entonces encabezaba Jorge Fernández Díaz para recabar documentación que podía afectar a la ex secretaria general del PP y ex ministra, María Dolores de Cospedal; a la ex vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y al ex vicesecretario Javier Arenas. La filtración se produjo escasos días después de que las diligencias fueron judicializadas en la Audiencia Nacional ya que el informe de Asuntos Internos entró en el juzgado el pasado 30 de octubre, indican distintas fuentes del caso.

Lo sucedido “es gravísimo” ya que se ha perjudicado unas de las líneas de investigación más relevantes, dicen fuentes del caso

Las pesquisas practicadas –en la denominada ‘operación Kitchen’- apuntan a que se montó un operativo policial, utilizándose al chófer de Bárcenas como topo, para obtener de forma subrepticia información en manos del ex tesorero que durante años se encargó de la contabilidad opaca del PP. Esos trabajos se habrían pagado con fondos reservados. Esa operación habría estado capitaneada presuntamente por los comisarios Villarejo y Enrique García Castaño El gordo, ambos imputados en el caso Tándem.

Entre los planes de la Policía y el Ministerio Público se encontraba detener a Sergio Ríos antes de que pasara a disposición judicial. Se da la circunstancia de que todas las detenciones practicadas en esta causa han sido ordenadas por el departamento que dirige el fiscal jefe Alejandro Luzón. Sin embargo, el hecho de que se conociera que el magistrado de apoyo del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, el juez Diego de Egea, iba a abrir una pieza separada secreta sobre estos hechos –antes de que lo hiciese- ha perjudicado «gravemente» a la investigación que durante semanas se estaba llevando a cabo en secreto por parte de Asuntos Internos de la Policía.

«Cargarse» la causa

Dicha filtración ha generado un profundo malestar en Anticorrupción y también en los agentes de Policía asignados a Tándem. Las distintas fuentes consultadas por este medio consideran que lo que ha sucedido «es gravísimo», ya que se ha perjudicado unas de las líneas de investigación más relevantes de esta macrocausa. Además, entienden que esta maniobra es un intento de «cargarse» el caso.

Según ha podido saber este periódico, el conductor de la familia Bárcenas fue despedido en 2014 después de que el ex tesorero y su esposa, Rosalía Iglesias, detectaran un comportamiento extraño en el mismo. Antes de trabajar con los Bárcenas-Iglesias, Sergio Ríos también lo hizo a órdenes del ex consejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados.

Por su parte, fuentes de la ex cúpula de Interior con el Gobierno del PP reconocen que el chófer trabajó como «confidente» de la Policía en el caso Gürtel y en los papeles de Bárcenas pero, según les consta, dentro de la legalidad al igual que lo hicieron otros numerosos colaboradores de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

La misión que tenía Sergio Ríos –y que no consiguió– era localizar la fortuna oculta del ex senador por Cantabria. A cambio se incautó de los denominados ‘papeles de Rosalía’ que publicó en el año 2015 el diario El Español en el marco de la ‘operación Kitchen’, que se encuadró dentro de una guerra entre bandos policiales.

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