Política

Pedro Sánchez no se reunirá con la oposición al castrismo en su viaje a Cuba

La agenda oficial del presidente del Gobierno español no contempla encuentros con grupos disidentes que han pedido verle

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Pedro Sánchez no se reunirá con la oposición al castrismo en su viaje a Cuba

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, conversa con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en septiembre. EFE

Resumen:

“Si nos descuidamos, no vamos desde Colón”. El ministro español de Exteriores, Josep Borrell, aludía así a los 32 años que han pasado desde que el socialista Felipe González visitara Cuba en noviembre de 1986. El actual jefe del Gobierno español, el también socialista Pedro Sánchez, no se reunirá con la oposición al castrismo en su histórica visita a la isla este jueves y viernes.

Acompañado de una delegación empresarial española, compuesta por directivos de empresas con negocios en Cuba o con interés en invertir allí, Sánchez pasará dos intensas jornadas en la isla de 11,5 millones de habitantes. En su agenda oficial no figura ningún encuentro con disidentes, aunque ha recibido varias peticiones, entre ellas de las Damas de Blanco, Premio Sajarov en 2005.

Lo primero que hará nada más aterrizar será colocar una ofrenda floral en el Monumento a José Martí, en la Plaza de la Revolución. Viven en Cuba 150.000 ciudadanos nacionalizados españoles por la Ley de Nietos. Sánchez tiene previsto un encuentro el viernes con españoles residentes allí y también con representantes de la sociedad civil, periodistas independientes, intelectuales y cuentapropistas (pequeños empresarios).

El jefe del Gobierno español se verá el jueves con Miguel Díaz-Canel, el presidente de la República de Cuba, con quien acordó el viaje cuando mantuvieron una reunión bilateral en Nueva York, adonde acudieron a la Asamblea General de la ONU. Sánchez viaja junto al ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, Josep Borrell.

Díaz-Canel sucedió a Raúl Castro, líder del Partido Comunista, como presidente de Cuba en abril pasado. Raúl Castro sigue llevando las riendas del poder en Cuba y probablemente también se verá con Sánchez, aunque el encuentro no figura en la agenda oficial.

Las Damas de Blanco y UNPACU (Unión Patriótica de Cuba), que reúne a 3.000 activistas en la isla, según fuentes propias, han solicitado por escrito al jefe del Gobierno español y al ministro de Exteriores que reciban en La Habana a miembros de sus colectivos en la isla y otros representantes de la oposición. Así lo confirmaron en rueda de prensa en Madrid convocada por UNPACU.

Elena Larrinaga de Luis, representante en España y Europa de la Asociación Damas de Blanco, recordó cómo Borrell era presidente del Parlamento Europeo cuando las Damas de Blanco recibieron el Premio Sajarov de los Derechos Humanos en 2005. No pudieron recogerlo hasta 2013 porque el Gobierno cubano no les dejó salir de la isla hasta entonces. De momento estos grupos de disidentes no habían recibido respuesta a sus demandas.

Desde Cuba, el coordinador general de UNPACU, José Daniel Ferrer, emitió un mensaje a propósito de la visita de Sánchez. “Muchos se preguntan si se preocupará por las violaciones de los derechos humanos. Parece que no se reunirá con ningún disidente ni hablará de los presos políticos. Ojalá esté equivocado. Sería penoso que estrechara su mano con los dirigentes cubanos,  mientras está tan preocupado por exhumar a un dictador ya fallecido como Franco”.

Le pido a Sánchez que abrace a quienes han puesto todo en peligro, hasta su vida para ser la voz del pueblo cubano», dice el ex preso Adolfo Fernández Sainz

El ex preso político cubano Adolfo Fernández Sainz, del llamado Grupo de los 75, fue liberado en 2010 y tras vivir tres meses en España se trasladó a Miami. Fernández Sainz trasladó su mensaje a Sánchez con motivo de este viaje a La Habana.

“Que hablen con el Gobierno cubano pero que sepan que están sentándose con un dictador no elegido por el pueblo, que no representa los intereses de la nación cubana. Le pido a Sánchez que salude y abrace a quienes han puesto todo en peligro, hasta su vida, para elevar su voz y ser la voz del pueblo cubano”, declaró el disidente de visita en Madrid.

Normalizar las relaciones

El presidente del Gobierno español ha señalado sobre esta histórica visita: “Lo que vamos a hacer es normalizar esas relaciones que tradicionalmente teníamos en muchos sectores… que no haya ido un presidente español en 30 años, cuando están allí nuestras empresas, demuestra que la política va detrás de la realidad”.

Sánchez inaugurará un Foro Empresarial el viernes, tras empezar el día con un desayuno de trabajo con directivos interesados en la inversión en Cuba. Las exportaciones españolas a Cuba alcanzaron 921,12 millones de euros entre septiembre de 2017 y agosto de 2018, un aumento del 5,7 % en términos interanuales. El superávit comercial de España se amplió un 14 % hasta 791,61 millones de euros,. España está cerca de convertirse en el segundo mayor socio comercial de Cuba por delante de Venezuela y por detrás de China.

La democracia española ha de apoyar la causa de la libertad y de los derechos humanos en Cuba», dice el diputado Teófilo de Luis, del PP

El diputado Teófilo de Luis, del Partido Popular, ha pedido al presidente del Gobierno español que no se limite a defender “los legítimos intereses en el ámbito de la economía” y le ha pedido “que no ofrezca una oportunidad a la dictadura cubana de presentarse con mejor imagen ante los países democráticos”. De Luis insiste en que “la democracia española ha de apoyar la causa de las libertades y de los derechos humanos en Cuba”-

El diputado del PP ha solicitado a Sánchez que escuche al menos a disidentes distinguidos con el Premio Sajarov, como sería la familia Payá, en nombre del fallecido disidente Oswaldo Payá, y las Damas de Blanco.

Las expectativas son nulas. Recientemente una de las hijas del opositor, Rosa María Payá, activista de Cuba Decide, estuvo en España junto a su madre Ofelia Acevedo, para presentar el libro póstumo del disidente y no pudieron entrevistarse con nadie del Gobierno español, ni del PSOE.

El periodista y columnista cubano Carlos Alberto Montaner se pregunta sobre este viaje del presidente del Gobierno español: “¿A qué va Pedro Sánchez? A servir a los tiranos o a consolar a las víctimas y contribuir a salvarlas? ¿Está cumpliendo con un mandato de Pablo Iglesias y Podemos?”

Sánchez anunciará en la isla, si todo va según lo previsto, el viaje de los Reyes a Cuba en 2019, cuando se conmemoran 500 años de la fundación de La Habana. El jefe del gobierno español tendrá ocasión de hacer una visita por La Habana Vieja. Poco antes, el viernes, visitará el Palacio de los Capitanes Generales y cederá temporalmente la Silla de Maceo.

El viaje de los Reyes en 2019 será la primera visita oficial de un monarca español, ya que el Rey Juan Carlos solo pisó suelo cubano con motivo de una cumbre iberoamericana en 1999, con José María Aznar como presidente, y cuando asistió a los funerales de Fidel Castro, en noviembre de 2016.

El ejemplo de Obama

La periodista y activista Yoani Sánchez, fundadora de la web www.14ymedio.com, reclamaba, en el artículo Cuba, un viaje arriesgado para Pedro Sánchez, que hiciera alguna alocución al pueblo cubano, más allá de las ruedas de prensa convencionales, un paso que dio Barack Obama en su histórica visita en marzo de 2016.

En el encuentro al final de la visita con la sociedad civil y con intelectuales puede que Sánchez tenga posibilidad de conocer la realidad de Cuba desde otro ángulo.

Se requiere mucha valentía para hacer activismo en Cuba… Tenemos muchas diferencias con el Gobierno de Cuba», dijo Obama en su visita

Obama también se reunió con un grupo de 13 disidentes en la embajada de EEUU en La Habana. Entre ellos estaban Berta Soler, de Damas de Blanco, Elizardo Sánchez y Guillermo Fariñas, Premio Sajarov en 2010. A ellos les dijo: “Se requiere mucha valentía para hacer activismo en Cuba”.  Y añadió: “Este es un tema en el que seguimos teniendo muchas diferencias con el Gobierno de Cuba”.

Era la primera visita de un presidente de EEUU desde 1928 y demostró que había margen para salirse de la agenda oficial, estrechamente marcada por La Habana.

La química con Fidel Castro

Fidel Castro tuvo sus filias y sus fobias con los diversos mandatarios españoles. No solo marcados por la ideología, ya que su relación con Manuel Fraga Iribarne, a quien le unía el origen gallego era cordial. Quien fuera ministro del Información y Turismo con Franco estuvo en La Habana en 1991 como presidente de la Xunta.

Fraga dejó sin palabras al entonces líder del Partido Popular, José María Aznar. Fidel Castro elogió su gesto y aseguró que “era más de izquierdas que muchos que se dicen de izquierdas”.

Es más de izquierdas que muchos de que se dicen de izquierdas», dijo Fidel Castro de Fraga

El primer jefe del Gobierno español que se entrevistó oficialmente con Fidel Castro fue Adolfo Suárez en abril de 1978. Los hermanos Castro le recibieron con los brazos abiertos, pero los más conservadores del partido de Suárez, la UCD, no entendieron esa iniciativa.

Fidel Castro, invitado por el Rey Juan Carlos I, le despidió esperando verse pronto en Madrid, lo que no sucedió. El líder cubano hizo una parada técnica en Madrid en febrero de 1984 de vuelta de un viaje a Moscú.

Años más tarde, en 1998, el monarca español quiso aceptar la invitación de Fidel Castro, tras verse en Oporto, pero el presidente del Gobierno, José María Aznar, se negó a dar el visto bueno a una visita oficial de los Reyes.

En 1978, Suárez reclamó entonces la liberación del español Eloy Gutiérrez Menoyo, que ya llevaba en la cárcel 14 años por sublevarse contra Castro.  Sería en la visita oficial del socialista Felipe González, en noviembre de 1986 cuando finalmente se logró la liberación de Gutiérrez Menoyo.

El líder cubano tuvo un programa privado con González durante un par de días, y les acompañó el escritor colombiano Gabriel García Márquez. En La Habana logró un acuerdo para el pago de indemnizaciones a damnificados españoles por la Revolución, acuerdos comerciales, y sobre todo, la excarcelación del preso español. Cuando cayó el Muro de Berlín, y se desmoronó la URSS, González intentó que Fidel siguiera la estela de Gorbachov pero el Comandante se negó en rotundo. “Socialismo o Muerte”.

Nada contra Cuba, todo contra su régimen

Así siguió y con los gobiernos del Partido Popular el distanciamiento fue creciendo. Aznar se limitó a pisar territorio cubano con motivo de la Cumbre Iberoamericana, cuando dijo: “No tengo nada contra Cuba, tengo todo contra su régimen”.

Aznar fue el gran defensor de la Posición Común, que mantuvo la Unión Europea dos décadas con el fin de “no fortalecer a Castro”. Todo acuerdo con Cuba estaba condicionado a que el régimen se democratizara y respetara los derechos humanos. Ese distanciamiento dejó paso al Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación por el que la UE se mostraba dispuesta “a apoyar el proceso de modernización económica y social de Cuba”.

No todas las visitas a La Habana han sido gratas. Quien sufrió el mayor desplante fue el entonces ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, a finales de noviembre de 2014. Fidel Castro ya estaba enfermo y apenas tenía actividad social pero Raúl Castro no se entrevistó con Margallo.  Sí que le recibió el primer vicepresidente, Miguel Díaz-Canel. Dos años más tarde Margallo sí se vio con Raúl Castro.

Prueba del mal gesto es que Raúl Castro sí había recibido a los cancilleres de México y Panamá, e incluso unos meses antes al presidente de la Xunta, Alberto Núñez-Feijóo.

Margallo expuso a los dirigentes cubanos con quienes se vio la demanda de España de dejar salir de la isla a los 12 disidentes del Grupo de los 75 a los que se había liberado pero con la prohibición de dejar la isla. Sin embargo, Margallo tampoco se reunió con disidentes, aunque habló en su nombre.

Por este plantón de Raúl Castro probablemente le desagradó especialmente a Margallo que José Luis Rodríguez Zapatero, ya ex presidente del Gobierno español, y quien fuera su ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que ya había estado en 2010, fueran a la isla en febrero de 2015. Mantuvieron “un cordial encuentro” con Raúl Castro, según tituló el Granma, y Margallo les acusó de “deslealtad”.

La soledad del disidente

Carlos Alberto Montaner señala que las Damas de Blanco le han pedido una cita a Sánchez y debería verse con ellas. “Nada duele más que la soledad cuando las detenciones arbitrarias abundan, y las palizas a miembros de la oposición, incluso los asesinatos, como le sucedió a Oswaldo Payá”.

Nada duele más que la soledad cuando las detenciones arbitrarias abundan y las palizas a miembros de la oposición», dice Carlos Alberto Montaner

Añade Montaner que el presidente del Gobierno español debería reunirse, cuando regrese, con Rosa María Payá, activista de Cuba Decide. “Sería un mensaje prodemocrático en medio de tantas traiciones ideológicas”, añade el autor de Las raíces torcidas de América Latina.

Cuba Decide promueve un auténtico referéndum constitucional, en condiciones democráticas. El Gobierno de Cuba someterá a referéndum los cambios en la Constitución, que contemplan, por ejemplo, que la población pueda recurrir a las armas «contra el enemigo interno», es decir, el disidente.

Según ha escrito la periodista Yoani Sánchez, “si el avión presidencial despega de esta isla sin que el mandatario haya escuchado otra versión de Cuba que la del Palacio de la Revolución, habrá sido un viaje inútil y parcial”.

La agenda oficial está marcada por la economía en un momento crítico para Cuba, pero la visita tiene un gran significado político. El Gobierno de Cuba lo sabe y los disidentes también.