El portavoz de ERC en el Congreso, Joan Tardà, ha pedido reunirse con la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, para rebajar la tensión tras la bronca vivida esta mañana en el hemiciclo durante la sesión de control a Gobierno. El dirigente republicano, el decano en el grupo de ERC -aunque lo presida Gabriel Rufián- ha expresado su voluntad de reunirse con Pastor esta tarde o mañana, con el objetivo de rebajar el tono de enfrentamiento vivido y ha señalado como elementos de ese enfrentamiento la expulsión de Rufián, la acusación del ministro Josep Borrell de que había recibido un escupitajo de un diputado republicano y la rotunda condena del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La bronca se ha iniciado por una interpelación de Rufián al ministro Borrell, al que el líder independentista ha reprochado su relación con Sociedad Civil Catalana, la organización constitucionalista que convocó las movilizaciones multitudinarias contra la independencia en Barcelona y que los republicanos tachan de organización «de extrema derecha».

«Es el ministro más indigno de la historia, un hooligan de SCC» ha recriminado Rufián, abriendo una bronca en la que ha acabado acusándole de reírse de Oriol Junqueras en prisión y tachándole de fascista, expresión que Borrell ha solicitado que se eliminara de las actas del Congreso. Con ello han llegado los aspavientos de Rufián, las advertencias de Pastor y la expulsión del republicano, acompañado por sus compañeros de filas, uno de los cuales ha sido acusado por Borrell de escupirle.

La sensación de que, esta vez, la bronca se le ha ido de las manos a ERC ha llegado cuando ni Rufián ni el presunto autor del escupitajo, Jordi Salvador, han querido responder después a los medios, y ha sido Tardà quien ha asumido la portavocía del grupo republicano. Tras asegurar que Borrell había mentido con su acusación, y después del rapapolvo de Pastor a los grupos por la vergonzosa sesión de hoy, el republicano ha pedido reunirse con la presidenta del Congreso para rebajar la tensión.

Hace apenas una semana el presidente del Parlament, Roger Torrent, tuvo que reunir a portavoces de todos los grupos parlamentarios para pedir que se rebaje la tensión en la Cámara catalana, después de una pelea igualmente bronca entre el presidente de la Generalitat, Quim Torra, y el líder del PSC, Miquel Iceta, que los diputados catalanes se han conjurado para no repetir.