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El giro de Podemos sobre el pacto CGPJ: de negociar "por responsabilidad" a la crítica

Tras conversaciones entre PSOE y Podemos, los de Iglesias se unían a los de Sánchez y retiraban su lista para evitar un fracaso parlamentario

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El giro de Podemos sobre el pacto CGPJ: de negociar "por responsabilidad" a la crítica
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso. EFE

Resumen:

En nueve días de diferencia, Podemos ha defendido una cosa y su contraria sobre el acuerdo alcanzado entre los tres grandes partidos para renovar la cúpula del poder judicial. Si el pasado lunes 12 de noviembre, los de Pablo Iglesias defendían como un mal menor su participación en el pacto junto a PP y PSOE para repartir los puestos del Consejo General del Poder Judicial, este miércoles proclamaba en el Congreso que «siempre nos hemos mostrado muy críticos» con el proceso de dicha renovación. Un giro que llega después de que se haya frustrado el acuerdo y poco después de que Podemos haya retirado su lista de vocales en el Congreso para que no se debata este jueves sobre este proceso de elección.

La semana pasada, Unidos Podemos exigía cuatro de los veinte vocales del órgano judicial en sus negociaciones con el Gobierno. Unas exigencias que la portavoz de Podemos, Noelia Vera, justificaba el lunes pasado tras la reunión de la Ejecutiva, al considerar que su participación en las negociaciones con los principales partidos se hacían por «responsabilidad». «Reconocemos que hay conversaciones entre Podemos y el PSOE como las hay con el resto de grupos parlamentarios», defendía la diputada por Cádiz. «Mientras no gobernamos y no podemos cambiar ese sistema de elección, lo que no vamos a permitir es que se sigan tomando decisiones en contra de la gente. Estamos actuando con responsabilidad», decía Vera para justiciar su presencia en el acuerdo. La dirigente también cargaba contra Ciudadanos, que rechazó desde el primer momento negociar las sillas del CGPJ, al considerar que esta decisión se encuadra en la «performance permanente que en sí mismos son».

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, no sólo rechazó participar en este «pacto de la vergüenza«, sino que criticó duramente a Podemos por hacerlo. «El PP y PSOE han vuelto a pactar para poner y quitar jueces a dedo, y esta vez metiendo a Podemos en el pasteleo», criticaba a finales de octubre. «Ciudadanos no va a estar nombrando jueces a dedo», afirmaba Rivera.

Ahora, después de que la negociación haya estallado por los aires tras la renuncia del magistrado Manuel Marchena a presidir el órgano judicial y el Tribunal Supremo a causa de los mensajes de Ignacio Cosidó, los de Pablo Iglesias toman distancias con un acuerdo del que forman parte, y aseguran que «siempre hemos sido muy críticos» con el sistema de elección, según mantenía este jueves la portavoz adjunta de Unidos Podemos, Ione Belarra.

La renuncia de Marchena ha dinamitado la renovación acordada entre PP, PSOE y Podemos tras la decisión de los populares de descolgarse del pacto este martes noche entre acusaciones al Gobierno de haber hacho filtraciones interesadas y de haber «malogrado» el acuerdo. Con esta retirada, la elección de los vocales del CGPJ estaba abocada al fracaso este jueves en el Congreso, donde necesita para aprobarse una mayoría de dos tercios que sin los populares se dibuja imposible.

Y sin embargo, la duda era si el Congreso debatiría el sistema de elección de los jueces o si se eliminaría del orden del día, tal como pedían PP y Ciudadanos. Un asunto en el que Podemos también defendió una postura contraria a la que ha adoptado en las últimas horas. «Nosotros hemos defendido que se mantenga en el orden del día la votación [de los miembros del CGPJ] porque este desprestigio no puede pasar desapercibido», resumía este martes Belarra, que abogaba claramente por mantener este debate en Parlamento. «La ciudadanía tiene derecho a que se explique con que contenido iba el PP a esa negociación», explicó en rueda de prensa en el Congreso tras la Junta de Portavoces.

«Hemos pensado que era necesario e imprescindible que el debate fuera público y el PP no intentara pasar de puntillas», adelantaba la diputada de Podemos. En estas declaraciones, el partido de Iglesias ya trataba de desmarcarse de las negociaciones que mantenía con el Gobierno sólo unas horas antes, y abogaba por un órgano judicial independiente: «Ya no vale que el bipartidismo pacte de espaldas a la ciudadanía», defendía la dirigente, pasando por alto el papel de su partido en el proceso.

Después de la férrea defensa por un debate sobre la independencia judicial en el Congreso, Unidos Podemos retiraba este miércoles por sorpresa su lista de candidatos a vocal. Lo hacía después de que el Grupo Socialista decidiera retirar su lista con el fin de evitar un fracaso en el Congreso que volvería a evidenciar su debilidad parlamentaria. Y sin embargo, Unidos Podemos también debía retirar su documento si los socialistas querían evitar el debate. Después de una conversación entre la portavoz socialista, Adriana Lastra, y el secretario general del grupo parlamentario morado, Txema Guijarro, ambos partidos retiraban al mismo tiempo sendas candidaturas.

Tras esta decisión, Belarra argumentaba que «siempre hemos sido muy críticos» con el sistema de elección del CGPJ en el que participaron y con el «pacto entre PP y PSOE». Frente a su versión del martes, este miércoles la portavoz morada defendía que «no tenía sentido mantener unos nombres que no permiten tener el debate de fondo que hay que tener, que es cambiar el modo de renovar ese poder judicial». Un cambio de modelo que, por lo pronto, el partido de Pablo Iglesias liga a su entrada en el Gobierno.