Política

Operación Lejía: la “guardia pretoriana” en redes contra los trolls de Rivera y Arrimadas

Los chats de organización de los cibervoluntarios muestran las entrañas del combate político en las redes, con los hashtag como campo de batalla: "Si llegan a cuartos o terceros en Twitter, entramos a meter mierda"

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Operación Lejía: la “guardia pretoriana” en redes contra los trolls de Rivera y Arrimadas
Redes de internet

Resumen:

Cuando los políticos asisten a un acto lo hacen rodeados de personal de seguridad. A algunos se les ve y a otros no. Cuando escriben en redes sociales sucede lo mismo. Lo hacen escoltados por un ejército de fieles dispuestos a silenciar a los temidos trolls, enemigos políticos que esperan agazapados a cualquier mensaje para responder con insultos, manipulaciones o con su propia propaganda política. Durante la campaña de las pasadas elecciones catalanas, en el equipo de redes de Ciudadanos saltaron las alarmas por la cantidad de interacciones de este tipo que se agolpaban en los mensajes de Inés Arrimadas y Albert Rivera. Y decidieron contraatacar con un batallón propio. Incluso bautizaron la estrategia: Operación Lejía.

La idea surgió del conocido como Comando Prim, uno de los chats de organización del equipo de redes y voluntarios de Ciudadanos, tal y como ha podido conocer en exclusiva El Independiente. El nombre se lo puso uno de los coordinadores nacionales de activismo digital del partido naranja, el día 7 de diciembre, dos semanas antes de los comicios: “Me ha comentado Álex que los tuits de Inés los ensucian los trolls a lo bestia. Le he puesto a Inés un equipo como guardia pretoriana para hacer #OperaciónLejía en sus tuits. He puesto al equipo de activismo del Sur, en el que hay varios que conocen bien el tema catalán y además son muy buenos en Twitter”.

Cs moviliza a un ejército de voluntarios para ‘blanquear la porquería troll de los tuits’ de respuesta contra los líderes del partido

Detrás del pomposo nombre se esconde una estrategia bien simple, pero que requiere de una estructura bien organizada. Ciudadanos, a tenor de los chats y su tamaño, la tiene. Se trata de responder a cada troll con “mensajes positivos” para evitar que tengan la última palabra y colocar mensajes determinados, más allá de los del tweet original. En palabras de su organizador, según dejó por escrito en los chats: “Blanquear la porquería troll de los tuits respondiéndoles y poniendo además respuestas positivas para que quienes lo lean, reciban también una sensación positiva”. Concuerda con el manual interno de uso de las redes sociales del partido, al que también ha tenido acceso este periódico.

Una de sus principales manifestaciones se dio tras los comicios, cuando desde Ciudadanos se viralizó todo lo relativo a Tabarnia. “Equipazo, le estamos dando fuerte a los SeparaCatas con #Tabarnia. Ya veréis de qué va. Obviamente es un argumento para llevarlos al ridículo, para darles fuerte. Es evidente que no es una propuesta de Cs ni es una propuesta seria para llevar a cabo, pero nos permite darles donde más les duele, así que duro con ellos”, decía este mismo responsable, antes de pedir a los voluntarios que activasen la Operación Lejía en varios tuits de Arrimadas y Rivera sobre el tema.

La lectura de estos chats da una imagen de todo en lo que se ha convertido la política actual: guerrilla virtual con las redes como escenario de batalla. Desde el partido aseguran que no son canales oficiales, pero en ellos participan responsables de la organización y cargos públicos. Y las campañas de las que se habla, en las fechas de las que se habla, tienen una coincidencia directa y absoluta con las llevadas a cabo por el partido en sus canales de comunicación oficial. No es ningún secreto que los partidos políticos cuentan con ejércitos de cibervoluntarios que posicionan sus mensajes e ideas en redes, pero no se conoce demasiado el detalle de cómo actúan.

‘Entramos a meter mierda’

Un esbozo lo da otro de los miembros del chat, el 30 de noviembre, cuando en el grupo se habla sobre cómo mantener motivados a los cibervoluntarios ante una campaña tan trascendental como la del pasado 21-D. Propone, como en la Operación Lejía, entrar en el cuerpo a cuerpo con las campañas del resto de partidos: “La idea sería un responsable para cada partido que localice cuáles son sus actos y sus hashtags para que los trolles puedan entrar a reventarlo”.  Insiste líneas después: “La acción diaria sería un pequeño resumen al principio del día de lo que habrá ese día por parte de Cs, posibles acciones troll y líneas maestras a seguir”.

La actividad del chat también demuestra que los partidos políticos viven vigilándose unos a otros en redes sociales. Como ejemplo, esta conversación del día 5 de diciembre de 2017, cerca de la medianoche:

23.08: Equipo, tenemos una campaña en Twitter contra nosotros. #CiudadanosMiente. Ya es tendencia
23.11: Podemos pasarle a guerrilla para limpiar?
23.11: Aviso a dogs?
23.12: Sí, ya avisé a guerrilla cuando lo puse aquí; es una campaña grande y bien organizada. Necesitaremos muchas manos
23.12: No entremos en el HT porque les haremos un favor
23.13: Sí, pero están entrando muchos espontáneos defendiendo, les vamos a subir el HT. Eso.
23.13: Proponéis ignorarlo entonces?
23.13: Están en el 8 ahora
23.13: Está de octavo y es día de Champions. Han elegido mal el día. Es medianoche. Dejemos. Tomemos la matrícula.
23.14: 😉
23.16: Si pasan a cuartos o terceros, entramos a meter mierda