Las elecciones autonómicas en Andalucía han puesto de manifiesto un giro histórico a la derecha en una comunidad autónoma que ha llevado el socialismo por bandera durante 36 años. La irrupción del partido ultraderechista Vox en el Parlamento andaluz y el hundimiento del PSOE han sido los grandes titulares de estos comicios.

Las reacciones en la calle no se han hecho esperar, y  un día después de los resultados miles de personas han salido a protestar en ciudades como Sevilla, Granada o Málaga contra el auge de la formación de Santiago Abascal en Andalucía, después de que el Sindicato de Estudiantes llamase a la movilización en toda la región.

 

La manifestación ha avanzado en Sevilla por la Cámara autonómica o la Plaza de la Encarnación hacia el Rectorado como «¡Viva la lucha de la clase obrera»! o «¡No nos mires, únete!». Al menos un millar de personas, según fuentes municipales, continúan protestando en la Universidad.

En Granda, la marcha antifascista de cerca de 4.000 personas ha obligado a cortar al tráfico parte del Camino de Ronda y la calle Reyes Católicos. Según informa la Policía Local, la concentración no había sido «comunicada previamente» y los asistentes han «tirado algunas bengalas» y han avanzando al grito de consignas como «¡Ninguna persona es ilegal!».

También en Málaga cientos de personas han protestado por la entrada del «fascismo» en Andalucía, en una concentración que ha partido de la Plaza de la Constitución y en la que se han coreado cánticos feministas y críticos con la formación política. Tras el final de la marcha, los manifestantes, especialmente jóvenes, han realizado una sentada en la calle Larios a la que se han unido más participantes, lo que ha obligado a la Policía Local cortar el tráfico en varios puntos.

Ante estas protestas ha reaccionado también el portavoz de la Ejecutiva nacional socialista y alcalde de Valladolid, Óscar Puente, quien ha recriminado al electorado andaluz no «salir de casa» a realizar «el simple pero determinante acto de introducir una papeleta en un sobre».

Puente, uno de los grandes valedores de Pedro Sánchez, vinculó los malos resultados de Susana Díaz en Andalucía a su «aventura» por hacerse con la secretaría general de la formación.