PolíticaSESIÓN CONSTITUTIVA DEL PARLAMENTO ANDALUZ

El acuerdo sobre la Mesa anticipa el apoyo de Vox a la investidura de Moreno Bonilla

El partido que lidera Santiago Abascal despeja las dudas y decantará este jueves la mayoría en la Mesa del Parlamento a favor del bloque de centro-derecha / Vox insiste en que "no será un obstáculo para el cambio" tras 36 años de gobiernos socialistas

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El acuerdo sobre la Mesa anticipa el apoyo de Vox a la investidura de Moreno Bonilla
Teodoro García Egea (PP) y Javier Ortega (Vox), firmando este miércoles el acuerdo para la composición de la Mesa del Parlamento.

Teodoro García Egea (PP) y Javier Ortega (Vox), firmando este miércoles el acuerdo para la composición de la Mesa del Parlamento. VOX

Resumen:

El acuerdo por el que Vox asegura que el bloque de centro-derecha tendrá la mayoría en la Mesa del Parlamento de Andalucía anticipa el apoyo de la formación que lidera Santiago Abascal a la investidura del popular Juan Manuel Moreno Bonilla como próximo presidente de la Junta de Andalucía, lo que certificará el fin de la hegemonía del PSOE en la única comunidad autónoma donde no se conoce la alternancia política.

En víspera de la sesión constitutiva de la Cámara autonómica tras las elecciones del pasado 2 de diciembre, Vox ha dado el primer paso en la noche de este miércoles al firmar el acuerdo por el que la candidata de Ciudadanos -previsiblemente Marta Bosquet, líder de la formación naranja en Almería- se convertirá este jueves en presidenta del Parlamento. Será el primer diputado no socialista en alcanzar la Presidencia en  los últimos 22 años: el último fue Diego Valderas (IU), que ocupó el puesto durante la legislatura de la pinza (1994 y 1996).

Vox se alineaba con el PP y Cs a pesar de las reticencias aireadas sólo unas horas antes por el partido de Santiago Abascal debido al ninguneo al que ha sido sometida su formación por parte de Juan Marín, futuro vicepresidente en el futuro gobierno que encabezará Moreno Bonilla. En un tuit, Abascal daba finalmente el visto bueno al acuerdo después de que tanto PP como Ciudadanos “hayan pedido oficialmente el apoyo” de su partido.

La formación que dio la gran sorpresa en los comicios celebrados hace tres semanas al conseguir casi 400.000 votos y lograr 12 diputados se ha apresurado a circunscribir este acuerdo a la composición de la Mesa de la Cámara y deja claro que, para apoyar la investidura de Moreno Bonilla como presidente de la Junta de Andalucía, tendrán que “escuchar y atender lo votado por 400.000 andaluces”. “A partir de mañana empezaremos a hablar de ese cambio político”, ha añadido.

Vox circunscribe de momento el acuerdo a la composición de la Mesa del Parlamento pero insiste en que “no será un obstáculo para el cambio”

Vox nunca ha planteado como exigencia formar parte del futuro Gobierno, en el que PP y Ciudadanos se repartirán a partes iguales las consejerías. Pero del mensaje lanzado por Santiago Abascal en la noche de este miércoles se infiere que buscan un guiño programático para garantizar la salida de Susana Díaz después de 36 años de gobierno de forma ininterrumpida. “Vox reitera que no será un obstáculo para el cambio, pero tampoco una alfombra”, ha insistido el líder nacional del partido.

Dialéctica al margen, existen cada vez menos dudas de que Vox apuntalará la mayoría con PP y Cs en el Parlamento autonómico en la legislatura que ahora comienza, lo que permitirá al bloque de centro-derecha sumar 59 de los 109 diputados y descabalgar al PSOE de Susana Díaz del Ejecutivo autonómico. Díaz ha pasado en menos de año y medio de postularse para dirigir su partido a nivel federal -perdió las primarias a manos de Pedro Sánchez, hoy presidente del Gobierno- a liderar la oposición en Andalucía.

Las dudas sobre el sentido del voto de los 12 diputados de Vox en la sesión de investidura de este jueves las alimentó horas antes el propio Abascal, que en la misma red social lanzó el siguiente mensaje: “A ver, lo vamos a repetir porque algunos no se quieren enterar: Vox no va a votar un gobierno que no se siente a escuchar y atender a los representantes y las propuestas de 400.000 andaluces. No hagáis caso a los especialistas en fake news ni a sus fuentes”.

De ‘número 2’ a ‘número 2’

El acercamiento de posturas se dio a conocer horas después de que el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, se reuniera en Sevilla con el número dos del PP, Teodoro García Egea, con quien firmó el acuerdo en torno a las 23 horas. El presidente de Cs en Andalucía, Juan Marín, y Francisco Serrano mantuvieron un encuentro en el Parlamento andaluz.

La confirmación de Vox de que apoyará la elección de la candidata de Cs -casi con toda seguridad la diputada por Almería Marta Bosquet, líder del partido en Almería- era el epílogo a una jornada que arrancó con el anuncio de PP y Ciudadanos del acuerdo por el que la formación naranja alcanzaría la Presidencia de la Cámara autonómica a cambio de favorecer la investidura de Moreno Bonilla como jefe del Ejecutivo. Éste evitó el sorpasso, como llegaron a augurar algunas encuestas, pero firmó los peores resultados para su partido desde 1990.

El pacto entre PP y Cs incluye la presencia en la Mesa de Vox, que ocupará una de las tres secretarías y verá colmada su pretensión de tener representación en el órgano rector de la Cámara que organiza el trabajo interno y decide la tramitación de las iniciativas presentadas por los grupos.

Según esa propuesta, Ciudadanos renunciaba a un representante en la Mesa para que Adelante Andalucía -coalición con la que Podemos e Izquierda Unida concurrieron a las últimas elecciones andaluzas- pudiera ocupar una de las tres vicepresidencias, recayendo las otras dos en el PSOE -el partido más votado el pasado 21-D- y el PP. Las tres secretarías serían para el PSOE, el PP y, como se ha dicho, Vox.

Adelante Andalucía, fuera de la Mesa

Este escenario se quebró a última hora de la tarde, cuando Adelante Andalucía anunció que no participará de ningún pacto con otras fuerzas políticas y que se posicionará contra “las derechas y la extrema derecha” en las votaciones de este jueves. Ello sitúa a esta confluencia fuera de la Mesa, lo que únicamente se habría evitado si Vox se abstuviera en la votación de los candidatos de Cs y PP y el PSOE votara a favor de las candidaturas de los representantes de la citada coalición. Y ese escenario ya ha quedado descartado.

Ciudadanos era partidario de que todas las fuerzas con representación parlamentaria estuvieran presentes en la Mesa, incluido Vox. Pero se mostraba reticente a sentarse a negociar con el partido que en Andalucía lidera Francisco Serrano, al que no llamó hasta las 20 horas del día de Navidad. Como desveló El Independiente, ese mismo día por la mañana se sentó en la cafetería de la estación de tren de Jerez con los líderes de Podemos (Teresa Rodríguez) e IU (Antonio Maíllo) en Andalucía para presentarle su propuesta.

Según ha declarado este jueves a Esradio el secretario general de Vox, Javier Ortega, la “condición necesaria” que habían impuesto es que Cs les pidiera formalmente el apoyo. Y ese paso lo dio Marta Bosquet sobre las 22 horas del miércoles, cuando telefoneó al candidato de Vox en Andalucía, Francisco Serrano, con el que luego se encontró en los pasillos de la Cámara autonómica.

La estrategia de Cs pasaba por tratar de aparentar que no le debe nada a Vox para evitar así los reproches que de forma permanente le hará el bloque de las izquierdas en la legislatura que se inicia ahora, con una feroz oposición por parte de PSOE y Podemos-Izquierda Unida.

La amenaza de nuevas elecciones

Antes de que Abascal confirmara el acuerdo, fuentes del PP consultadas por este diario daban ya por seguro que Vox votaría a favor de descabalgar al PSOE de la Presidencia del Parlamento andaluz con el argumento de que, si un diputado socialista resultaba finalmente elegido, se convocarían nuevamente elecciones y ese escenario -argumentaban- no interesaba al partido de Abascal.

La mayoría que forman PP, Ciudadanos y Vox hará que estos tres partidos tengan cinco de los siete representantes que integran la Mesa del Parlamento autonómico, a excepción de la vicepresidencia y la secretaría que le corresponderán al PSOE por ser la fuerza más votada en los últimos comicios. Comienza así una nueva etapa política en Andalucía.