El año en el que ETA escenificó su disolución tras seis décadas de lucha terrorista se cierra no sólo con la salida de un abultado número de sus miembros de prisión, sino que la proliferación de actos de reconocimiento y agradecimiento a la banda y sus militantes. Así lo ha constatado el Observatorio de la Radicalización del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (Covite) que hoy ha revelado que en todo este año 2018 se han podido documentar hasta 196 actos de reconocimiento o enaltecimiento del terrorismo de ETA. Esta cifra supone un incremento muy notable respecto a lo sucedido en Euskadi y Navarra el año pasado, cuando se documentaron 76 actos de este tipo.

Esta cifra representa un repunte del 158% en 2018 y una extensión de los homenajes y reconocimientos a través de actos, pintadas o pancartas o eventos de otro tipo destinados a subrayar y alabar la acción de la banda. Los actos más numerosos que se han podido acreditar son los referidos a homenajes brindados a etarras a su salida de la cárcel una vez cumplida la pena. A lo largo de este año se han celebrado al menos 62 homenajes de este tipo. Unos actos que recientemente el Parlamento Europeo condenó e instó a los Estados miembros a prohibir de modo expreso para evitar la humillación de las víctimas.

Casi la mitad de los homenajes a etarras llevados a cabo han tenido lugar en Guipúzcoa, un total de 30, y en menor medida en Vizcaya, 19. El resto se han celebrado en Álava, 5, y Navarra, 8. Los miembros de ETA que más homenajes han recibido este 2018 han sido el fallecido Xabier Rey, preso de la banda que apareció muerto el pasado 6 de marzo en su celda en la prisión de Puerto III en Cádiz, y el que es considerado autor del primer asesinato de la banda -contra el agente de José Antonio Pardines-, Txabi Etxebarrieta, fallecido en un tiroteo posterior con la Guardia Civil hace ahora 50 años. La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha asegurado que España es el único país que permite que se homenajee en las calles a terroristas sanguinarios orgullosos de su pasado criminal, con el riesgo que entraña para las nuevas generaciones”, ha asegurado.

Proyecto político “vivo”

En una nota emitida hoy, Covite recuerda además los numerosos homenajes llevados a cabo a la etarra Leire Etxebarria en localidades como Galdakao y Basauri o más recientemente en Arrigorriaga al miembro de ETA, José Miguel Beñarán, ‘Argala’ en un acto organizado por Sortu.

 

En la lista de actos de reconocimiento a ETA y sus miembros el informe incluye más de medio centenar de pintadas y pancartas de apoyo a los terroristas. En los 53 casos que se documentan en muchos de ellos se procede a dar las gracias a ETA por su trayectoria durante casi 60 años de acciones violentas. La mayor parte aparecieron después de los actos de disolución llevados a cabo por la banda en mayo pasado con una puesta en escena en la localidad vascofrancesa de Cambó. Covite recuerda que la desaparición de ETA como estructura no ha implicado que “desaparezca su proyecto político totalitario y excluyente, que está ahora en las instituciones más vivo que nunca”, advierte Ordóñez. Añade que los “herederos políticos e ideológicos de ETA” están en las instituciones intentando “imponer el proyecto político e institucional que ETA quería”.

Tras la disolución de ETA aparecieron decenas de pancartas y pintadas en Euskadi y Navarra dando las gracias a la banda

La documentación aportada incluye casi una treintena de actos celebrados en fiestas populares en los que se ha “alabado de forma explícita a ETA o se han portado retratos de etarras para pedir su excarcelación. A ello añaden la celebración de 28 manifestaciones en las que se ha reclamado la amnistía para los etarras presos. Precisamente para el próximo 12 de enero está convocada en Bilbao una nueva manifestación de apoyo a los presos de la banda y que se espera multitudinaria.

El último apartado que incluye el observatorio de radicalización incorpora otro tipo de sucesos o acciones llevadas a cabo por el entorno de apoyo a ETA o afín a la izquierda abertzale. En él aparecen 26 acciones como la agresión a un joven en la Universidad del País Vasco por pertenecer a una asociación en favor de la unidad de España, ocurrido el pasado 30 de noviembre, la ‘cena de nochebuena’ de presos de ETA encarcelados escenificada en plena calle de la localidad de Galdakao –al igual que el año pasado- o la creación de una asociación en recuerdo y memoria del etarra Txabi Etxebarrieta.

Inacción de la Justicia

Por último, Covite reclama que se apliquen políticas de prevención de la radicalización en Euskadi y Navarra para que las nuevas generaciones “no tomen como ejemplo a seguir a terroristas sanguinarios orgullosos de su pasado”. La asociación de víctimas asegura que “el culto al terrorista” es aún hoy “sistemático” en las calles vascas y navarras “debido a la inacción de las instituciones y la pasividad de la Justicia”.

 

En este contexto sitúa el acto que desde hoy y hasta mañana celebrará la asociación de apoyo a los presos de ETA, Sare en Pamplona y en el que en pleno centro de la capital navarra se ha instalado la reproducción de una celda en la que pasarán turnos de 30 minutos distintos representantes sindicales, políticos y sociales de Navarra para denunciar la situación de los presos de ETA. Frente al acto, que ha sido denunciado por la asociación de víctimas de Navarra, se celebrará una concentración de repulsa hoy y mañana por parte de las víctimas. Covite considera que se trata de un caso de apoyo a los presos “indigno y humillante” y que no contribuye a “deslegitimar a ETA social, política y culturalmente”. Señala que actos como éste contribuyen a divulgar “un relato manipulado que justifica su actividad criminal y diluye sus responsabilidades para mantenerse en las instituciones”.