Vox no ha defraudado en su estreno dentro de las instituciones. El primer discurso del primer grupo parlamentario de la formación de Santiago Abascal ha reforzado todos los mensajes electorales de Vox y ha consolidado su posición como azote de la izquierda, las feministas y la progresía del país. Francisco Serrano, portavoz de Vox en Andalucía, ha presentado a su partido como la “herramienta democrática” que viene a ocupar el “vacío existencial político” de una nueva oleada de “indignados” que están “hartos y hasta la gorra” de lo políticamente correcto y de lo que consideran el “adoctrinamiento”, la “supremacía moral” y las “imposiciones ideológicas” de los partidos de izquierda.

“Son los nuevos fascistas disfrazados de demócratas que ya no disimulan actitudes totalitarias, antidemocráticas y sectarias, los Dorian Grey y el retrato que dicen odiar que es el de ellos mismos”, ha advertido. En esa línea, ha advertido de que Vox “ha venido para quedarse” y de que no renunciará a ninguna de sus propuestas como la supresión de las leyes contra la violencia de género. “Los españoles no tienen género, tienen sexo”, ha insistido, tras soltar toda su artillería contra el PSOE y Podemos por la respuesta “antidemocrática” que han tenido a su llegada a las instituciones como la manifestación ayer ante el Parlamento de Andalucía. “Nosotros somos gente de orden, creemos en la verdad, en la paz, en la luz y en la alegría”, ha asegurado, citando a los místicos españoles, en los que se inspirará para “traer luz a las tinieblas”.

“Representamos a los andaluces y españoles indignados que no se sentían representados, no sólo de derechas, sino también de izquierdas, y sobre todo a miles de españoles que llevan décadas en la abstención y que echaban de menos el sentido común, que están hasta el gorro del lenguaje inclusivo, y que habían visto cómo sus valores y principios morales y éticos se habían tirado por la borda por las imposiciones de la izquierda”, ha explicado Serrano, que se ha levantado como voz de todos los ciudadanos que se han sentido “marginados” por sentirse orgullosos de ser españoles y de defender símbolos como la bandera y el himno de España.

“Los españoles no tienen género, tienen sexo”, ha insistido Serrano tras soltar toda su artillería contra el PSOE y Podemos

El juez Serrano ha alabado el discurso del candidato a la investidura, Juanma Moreno, pero también ha reprochado al PP su “derrotismo” en Andalucía para presumir de que Vox es la “herramienta de-mo-crá-ti-ca” que ha puesto “fin al régimen socialista”. Ha abogado por defender costumbres y señales identitarias como el flamenco, la tauromaquia, el mundo rural y la caza, así como la “propiedad privada” frente al movimiento ocupa de los que “estamos hartos”.

El diputado de Vox se ha erigido en portavoz de “los perseguidos” como él mismo se sintió durante su proceso judicial en el que resultó “el único juez de Europa condenado por prevaricación culposa” por retirar la custodia a una madre para que su hijo pudiera salir en una procesión de Sevilla en compañía de la familia paterna. Luego fue rehabilitado en el cargo. En esa línea, ha recordado que durante su etapa como magistrado fue premiado por Amuvi, una asociación de mujeres maltratadas, a las que defendía en su juzgado mientras “Susana Díaz defendía el derecho a hacer botellona como delegada de Juventud del Ayuntamiento de Sevilla”.

Francisco de Asís Serrano, es juez especializado en Derecho de Familia y protección de menores en excedencia, tiene bufete propio y fue apartado de la carrera judicial por modificar el régimen de visitas establecido por otro juzgado para que un niño pudiera salir de paje en una cofradía de la Madrugá de 2010. Ésta es sucintamente la tarjeta de presentación del líder de Vox en Andalucía, uno de los 12 diputados que la formación que protagonizó la gran sorpresa en la jornada electoral de este 2-D.

Serrano ha respondido así al discurso de investidura de Juanma Moreno, que ayer ofreció un diálogo “sin complejos, sin prejuicios y sin cordones sanitarios”, consciente de que “necesita el apoyo de la mayoría de esta Cámara” para dar cumplimiento al mandato de los andaluces en las urnas de alternancia política tras 40 años de gobiernos socialistas. “No se puede tener miedo a la democracia”, ha asegurado, antes de prometer un “cambio conciliador pero real”. Desde la “humildad”, Moreno se ha mostrado dispuesto a “hablar con todos” y a ejercer el poder “desde la normalidad” como en su día prometió Adolfo Suárez, al que ha citado como ejemplo en varias ocasiones para afrontar una especie de “Transición” en Andalucía.