«Con todos mis respetos, Íñigo no es Manuela». Con esta frase en su mensaje grabado en la red social Facebook el secretario general de Podemos Pablo Iglesias cerraba cualquier opción de participar en las primarias propuestas al margen del partido por su ex número dos Íñigo Errejón, hasta hace unos minutos candidato de la formación morada a la Comunidad de Madrid. El líder de Podemos ha reivindicado el acuerdo con IU y ha situado fuera al actual secretario de Análisis Estratégico y Cambio Político.

Iglesias ha reivindicado la «pluralidad» de 2015 en las elecciones municipales. «No nos arrepentimos. La candidatura de Manuela Carmena se parece muy poco a la de 2015, pero si eso sirve para impedir que los corruptos vuelvan al Ayuntamiento de Madrid» negociarán con la alcaldesa, ha remachado. «Pero con todos mis respetos, Íñigo no es Manuela», ha sido la sentencia lapidaria de a continuación.

Situación impensable… hace horas

De esta manera y salvo imprevistos de última hora -que para nada son descartables en el partido morado-, Errejón proseguirá con sus acólitos -los concejales de Podemos y un puñado de dirigentes autonómicos e independientes: Rita Maestre, Tania Sánchez, etcétera- sus primarias con Más Madrid mientras que tendrá enfrente a la coalición IU-Podemos, a la que previsiblemente se sumará la corriente Anticapitalista. Entretanto, Iglesias y la dirección del círculo en Madrid Ciudad que lidera el ex Jemad Julio Rodríguez, seguirán intentando un acuerdo electoral con Carmena, que se presenta con el mismo tique.

La situación que queda en estos momentos era impensable hasta hace unas horas: tres formaciones concurrirán por la izquierda en la gran batalla por Madrid, ya que a la gran cizaña podemita hay que sumarle el PSOE, que presenta al sólido Ángel Gabilondo. El mismo número de partidos disputará por la derecha: Vox, Ciudadanos y PP. Andalucía a ambos lados del espectro. Es la hora de los tripartitos.