«¿Son ustedes golpistas?”. “No, mi comandante en jefe”. “¿Son imperialistas?” «No, mi comandante en jefe”. Nicolás Maduro, que dice sentirse “un soldado más”, ha acudido a ver al Fuerte Paramacay, en Carabobo, la preparación de lo que serán «las maniobras más importantes de la Historia de Venezuela».

Maduro exhibe así músculo militar justo el mismo domingo que su rival, el presidente interino Juan Guaidó, lanza la Operación Amnistía para atraer “a la familia militar” al camino hacia la transición democrática. Diputados y ciudadanos se han desplazado por los cuarteles de Venezuela para entregar a los soldados la ley de amnistía y garantías constitucionales.

Maduro ha contraprogramado al presidente interino, como viene haciéndolo desde que Guaidó juró ante el cabildo popular el 23 de enero. En este caso, en el Fuerte Paramacay, en Carabobo, donde ha señalado que las maniobras tienen como fin estar preparados «en caso de conflicto armado».

Estaban ya previstas entre el 10 y el 15 de febrero con motivo del bicentenario del Congreso de Angostura, pero las presenta ahora como una respuesta a Guaidó y a EEUU, que lo apoya.

«Que nadie piense en pisar nuestro suelo sagrado», ha declarado Maduro, que se ha atrevido a exhibir forma física correteando junto a la tropa, según informa ntn24. 

«La Fuerza Armada será cada día más leal a la revolución“, ha remarcado el líder bolivariano, acompañado del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. “Vamos a demostrar todo el poder de nuestra fuerza armada, su capacidad operativa, técnica y profesional junto a la milicia y todo nuestro pueblo”, ha señalado Maduro.

Estén rodilla en tierra para derrotar este golpe de Estado», afirma Maduro testigo de unas maniobras militares

En su alocución, ha pedido a los militares que estén «rodilla en tierra para derrotar este golpe de Estado». Maduro acusa al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, de asaltar el poder guiado de la mano de Estados Unidos. «Estamos  preparándonos para defender nuestra tierra», ha dicho.

Ante la ONU, su ministro de Exteriores, Jorge Arreaza, acusó a Trump de orquestar un golpe de Estado, lo que recordó Maduro ante los soldados. «EEUU ha planeado una invasión. Es tiempo de defender la Patria y la Constitución bolivariana», ha remarcado.

El líder bolivariano interpretó el debate en la ONU como un triunfo de Venezuela, debido a que la resolución para que se reconociera a Juan Guaidó, a propuesta del jefe de la diplomacia de EEUU, Mike Pompeo,  no prosperó debido al rechazo de Rusia y China.

Juan Guaidó juró como presidente «encargado» el 23 de enero ante una concentración masiva de opositores reunidos en Caracas y otros 50 puntos del país. También hubo concentraciones de apoyo en más de 30 urbes de todo el mundo.

Desde ese momento, Maduro se ha dedicado a contraprogramar a Guaidó, que se ha convertido en una auténtica sensación para los venezolanos. Ha logrado aunar a la oposición, cuando parecía mortecina, en torno a un programa claro: denuncia de la usurpación del poder, formación de un gobierno de transición y convocatoria de elecciones libres y transparentes.

Ante miles de personas, Guaidó desafiaba a Maduro ese histórico 23 de enero, justo cuando se conmemoraban 61 años de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, por la acción conjunta de civiles y militares.

El disputado voto de la familia militar

Las élite de las Fuerzas Armadas ha mostrado hasta ahora su lealtad a Maduro, especialmente el ministro de Defensa, Vladimir Padrino. Los uniformados son clave para el triunfo del cambio hacia la democracia.

De ahí que Maduro se haya desplazado hasta Carabobo para difundir la imagen de que está al mando y de que su Ejército es poderoso. «Cohesión, lealtad, unidad» fueron las consignas repetidas por Maduro en el Fuerte Paramacay. La visita sorprendió a los vecinos del lugar, y se desplegaron grandes medidas de seguridad, según informa Venepress.

El domingo su equipo de redes se empleó a fondo con varios tuits y videos sobre unas maniobras, ya previstas, pero que ahora presenta como su gran baza frente a posibles invasiones o conflictos. «Leales siempre, traidores nunca» corearon los soldados después de Maduro.

Estados Unidos fue el primer país en reconocer a Guaidó, y ha advertido de que todas las opciones están sobre la mesa si Maduro actúa contra el presidente interino o los diputados de la Asamblea Nacional.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, ha nombrado como enviado para Venezuela a Elliot Abrms, un halcón que estuvo relacionado con el Irangate y fue el arquitecto de la invasión de Panamá.

John Bolton, del Consejo de Seguridad Nacional, aseguraba que cualquier acto de violencia contra la oposición tendrá respuesta. El senador Marco Rubio ha advertido a Maduro que «saldrá del poder por las buenas o por las malas».

Sin embargo, la oposición se centra en continuar la movilización, recibir con parabienes los apoyos de la comunidad internacional, y en atraer a los mandos intermedios y los soldados. El cambio tiene muchos partidarios entre la población venezolana y cada vez son más países que reconocen a Guaidó, el último Israel.

A la UE le falta dar el paso definitivo de reconocer claramente al dirigente de Voluntad Popular como presidente interino, pero tras los desprecios de Maduro y el canciller Arreaza se espera que lo haga esta semana.

Si bine ya han aparecido las primeras grietas en las Fuerzas Armadas, aún queda para que la balanza se incline hacia la vía democrática. El primero en dar un paso al frente ha sido el coronel Silva Silva, agregado militar en Washington. «Reconozco a Juan Guaidó como presidente encargado», anunció en un video el sábado. El ministro de Defensa le acusó de traición a la patria.

También han hecho llamamientos similares algunos capitanes y sargentos. Uno de ellos instaba a Guaidó a que nombrara nuevo ministro de Defensa. El grupo de 27 militares de la guarnición de Cotiza, en San José, Caracas, fue el primero que se alzó contra Maduro horas antes del 23 de enero. Fueron detenidos pero en el barrio, popular y antes chavista, salieron los vecinos a manifestarse contra el líder bolivariano.

Cuartel por cuartel

En la jornada del domingo se ha llevado a cabo la distribución de la ley de amnistía entre los cuarteles. Grupos de ciudadanos leales a Guaidó se han acercado a las comandancias y han entregado en mano el texto legal. La Asamblea Nacional ha aprobado esta norma excepcional a la que pueden acogerse todos los que se sumen a la transición democrática.

En el Petare, un barrio de Caracas, se veía cómo el uniformado prende fuego al documento una vez que se lo entregan. En otros casos, prometen leerlo. Incluso hay quienes dicen que están al servicio del pueblo. «Soldado, amigo, solo faltas tú», cantaban los opositores.

Asimismo se ha difundido en redes sociales el texto. Guaidó ha apelado a que se informe a todos los amigos, vecinos, parientes, para que nadie se quede sin conocer la ley que le permite sumarse al cambio. La oposición se ha enterado de que las órdenes de los superiores de las Fuerzas Armadas eran quemar o destruir de inmediato el documento. No todos lo hicieron así.

La comunicación de los leales a Guaidó es uno de sus puntos fuertes. Las redes sociales están inundadas de videos en los que se ven estos actos de entrega de la ley. Circula también un video para llegar a una gran audiencia con este mensaje para que se celebren elecciones libres.

Dirigentes estudiantiles han acompañado al diputado Ivlev Silva a dar la ley a un grupo de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana. “Hoy nos encontramos por acá para hablar con ustedes, queremos presentarles una herramienta para luchar por el pueblo venezolano, para luchar por la de democracia.”, explicaba Silva a los soldados, según El Nacional.

«Les queremos mostrar la Ley de Amnistía. Una ley que cuida los derechos de aquellos venezolanos que nos ayuden a cumplir con la Constitución y salir de la crisis tan grave que vive el pueblo venezolano», les decía el diputado.

Guaidó, que el domingo ha acudido a misa con su familia para recordar a las víctimas de las manifestaciones de esta semana, ha pedido a los militares: «Soldado de Venezuela, te pido que no dispares al pueblo».

Ha aclarado que «la amnistía no es impunidad» y que los que persigan a los manifestantes ahora tendrán que rendir cuentas por ello. Al final del día ha anunciado movilizaciones cada miércoles y cada sábado. La primera será el 30 de enero.