«En ocho meses hemos aprobado 13 leyes y más de 25 decretos», presumía Pedro Sánchez este viernes en rueda de prensa justo antes de anunciar el ya previsible adelanto electoral. 13 leyes y más de 25 decretos por los que probablemente no será recordado el todavía presidente del Gobierno en los libros de Historia. Sí lo hará, seguramente, por otros aspectos que han tenido que ver menos con sus políticas y más por las circunstancias en las que se ha desarrollado su Gobierno, y es que desde su llegada a la Moncloa, Pedro Sánchez ha ido marcando hitos. Incluso en su última decisión, la de adelantar las elecciones, volverá a hacerlo al convertirse en el presidente del Gobierno más corto de la democracia con poco más de ocho meses en el cargo.

Éste es su último “logro”, aunque puede que él no lo considere como tal, pero antes de él son unos cuantos los récords que ha cosechado durante su mandato y, el primero, empezó precisamente en la forma de llegar a la Moncloa. Lo hizo marcando un doble hito. Por un lado, fue el primero en alcanzar la presidencia del Gobierno a través de una moción de censura. Cuatro han sido las ocasiones en las que se ha llevado a cabo este procedimiento desde la aprobación de la Constitución de 1978 y sólo una, la promovida por el PSOE con Pedro Sánchez como candidato, ha fructificado.

El primer hito de Pedro Sánchez fue llegar al poder a través de una moción de censura por primera vez en España

No salió adelante la que presentó el PSOE de Felipe González contra el Gobierno de Adolfo Suárez, entonces líder de UCD, en 1980. 166 diputados respaldaron a Suárez frente a los 152 que apoyaron la moción y 21 abstenciones. Tampoco prosperó la que el mismo González sufrió siete años más tarde, en 1987, promovida por Alianza Popular con Antonio Hernández Mancha. Tan solo 67 diputados se sumaron a la moción, que fue rechazada con 195 votos en contra y 70 abstenciones. Ni Pablo Iglesias consiguió en 2017 echar a Mariano Rajoy de la Moncloa a través de este procedimiento, que contó con el apoyo de 82 escaños, entre los que no estaban los del PSOE.

Pocos podían imaginarse entonces que sólo un año después serían los propios socialistas quienes desalojarían a Rajoy en una trepidante jornada que pasará a la Historia. Con el país en vilo y a la espera de saber si el líder del PP, Mariano Rajoy, convocaba elecciones hasta el último momento o dejaba caer su gobierno tras ser condenado su partido por corrupción en el caso Gürtel, finalmente la moción de censura se aprobó el 1 de junio de 2018, con 180 votos a favor, 169 votos en contra y 1 abstención gracias al apoyo del PSOE, Unidos Podemos, ERC, PNV, PDeCAT, Compromís, Bildu y Nueva Canarias.

Sánchez, que entonces no tenía escaño en el Congreso tras perder la secretaría general de su partido en el comité federal y volver a recuperarla meses más tarde, se convertía en presidente del Gobierno sin haber ganado unas elecciones generales y con apenas 84 escaños.

El Gobierno más minoritario

Nunca antes en democracia España había tenido un Gobierno tan escaso. De hecho, el PP, que tras la moción de censura pasó a ser el principal partido de la oposición, contaba con nada menos que 52 diputados más que el partido gobernante, esto es, 137 escaños. Los 84 socialistas conformaban solo una cuarta parte del hemiciclo, a años luz de los anteriores gobierno. Todos ellos han superado los 120 diputados en sus bancadas.

Es precisamente la debilidad de este Gobierno el que ha precipitado su caída al no conseguir sumar los suficientes apoyos para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Con 84 diputados debía convencer a múltiples formaciones, precisamente a las que le llevaron al poder, para sacar las cuentas de este año. Pero múltiples «tiras y aflojas» tanto de Unidos Podemos como de los partidos independentistas, sumado a la negativa rotunda de los partidos de derechas a apoyar las cuentas de Sánchez, han obligado al jefe del Ejecutivo a darse por vencido a la par que su imagen se ha visto empañada por su diálogo con los independentistas catalanes y la ya famosa figura del relator.

Más mujeres que hombres

Al coger las llaves de Moncloa, Sánchez se comprometió a dirigir un Gobierno que regenerara las instituciones democráticas e impulsara una agenda social. Para ello, conformó un equipo de Gobierno que copó las portadas por un detalle: por primera vez había más mujeres que hombres.

Diecisiete ministerios en total, seis de ellos ocupados por hombres y nueve por mujeres. Si José Luis Rodríguez Zapatero ya era recordado por ser el que más ministras incorporaba a su Ejecutivo, Sánchez ha ido más allá incorporando más mujeres que hombres en sus filas y dándoles, además, carteras tan relevantes como Economía o Hacienda, así como la portavocía y la presidencia del Gobierno.

«Feminista, progresista y ecológico», así definía su Gobierno, y aunque la regeneración democrática era uno de los objetivos de Sánchez, también ha tenido la «oportunidad» de sumar a su lista de hitos la dimisión más prematura. El ministro de Cultura, Maxim Huerta, se convertía en el ministro que ha durado menos en el cargo con tan solo 153 horas -seis días- de ejercicio. El 13 de junio de 2018, Huerta anunciaba su dimisión sólo horas después de que El Confidencial desvelara que defraudó a Hacienda 218.322 euros al declarar a través de una empresa los ingresos que obtuvo como presentador de televisión. A esta baja se sumó después la de la ministra de Sanidad Carmen Montón por un posible plagio en su trabajo de fin de Máster, aunque lo hizo meses después de Huerta.

El más breve

El próximo 5 de marzo, fecha en la que se disolverán las Cortes con motivo del adelanto electoral, Pedro Sánchez también pasará a la Historia como el presidente del Gobierno más breve, con ocho meses en el cargo. Antes que él era Leopoldo Calvo Sotelo el que lideraba este ránking, con un mandato que duró un año y dos meses entre 1981 y 1982.

Si bien será el Gobierno más breve, no lo será la legislatura, que es la cuarta más corta puesto que ésta cuenta a partir del 26 de junio de 2016 que se constituyeron las Cortes tras aceptar la presidencia Mariano Rajoy hasta que su disolución el próximo 5 de marzo.

Las características de este Gobierno harán que sea recordado para la posteridad, aunque el propio Sánchez reúne otras cualidades que hasta ahora ningún otro presidente había conseguido. No solo es el único que puede presumir de hablar inglés con fluidez sino que hace solo unas semanas también se convertía en el primero en publicar un libro durante su mandato, y ésto teniendo en cuenta que sólo ha durado ocho meses. Todo un récord admirado por muchos y criticado por otros, ya que ha hecho que históricos de su partido como Alfonso Guerra lleguen a cuestionar la autoría. Para bien o para mal, lo que está claro es que ni la figura de Sánchez ni su Gobierno pasarán desapercibidos.