Inestabilidad política y corrupción. En cuatro años ha habido cuatro presidentes autonómicos: Ignacio González, investigado en Lezo; Cristina Cifuentes, abrasada por el escándalo de la Universidad Rey Juan Carlos en el se que falsificó el acta de su máster; Ángel Garrido, que dimitió para colarse en la lista europea del PP e in extremis se ha largado a las autonómicas con Ciudadanos (dando un portazo en las narices a su ya antigua formación); y el actual presidente en funciones Pedro Rollán. La lista de imputados y condenados de los Ejecutivos de Esperanza Aguirre (que dimitió en 2012) es larga. La inestabilidad política que ha rodeado a los últimos gobiernos autonómicos del PP es  munición para el resto de partidos: PSOE (Ángel Gabilondo), Ciudadanos (Ignacio Aguado), Más Madrid (Íñigo Errejón), Unidas Podemos (Isabel Serra) y Vox (Rocío Monasterio).

Sucesiones y otros impuestos. Errejón ha dicho que no subiría impuestos a las clases media y baja y que se inclina por recuperar progresivamente Patrimonio y Sucesiones. Gabilondo, menos preciso, ha defendido invocar «la solidaridad» tributaria. En la Comunidad este impuesto es prácticamente inexistente, al bonificarlo el PP en un 99%. Por si acaso, Díaz Ayuso ha presentado esta campaña un Manifiesto en defensa de un «Madrid libre de socialismo».

Metro de Madrid. En la recta final de campaña, la situación del suburbano puede convertirse en un bumerán contra el actual partido en el Gobierno. Las obras del Proyecto Canalejas, un complejo de viviendas de lujo y hoteles en pleno centro de Madrid impulsado por OHL, han alcanzado a este transporte masivamente utilizado por la ciudadanía. Desde comienzos de año la Línea 2 permanecía cortada por esta razón entre Banco de España y Sevilla. Actualmente, el corte se ha desplazado también a Sol, la estación más emblemática de Madrid. La Comunidad de Madrid, propietaria del metro, se limita a decir que OHL asumirá el coste de las reparaciones y todavía no ha dicho si denunciará a la empresa que preside Villar Mir.

Educación. El amplio abanico de partidos arroja sobre la Educación, una competencia autonómica, propuestas muy distintas. Desde el «voy a seguir concertando colegios de Díaz Ayuso» a dar prioridad a la educación pública de Errejón media un abismo. Aguado y Gabilondo se han centrado fundamentalmente en prometer un refuerzo del gasto educativo, sin tocar la concertada.

Atascos. «Pocas ciudades del mundo tienen la vida nocturna de Madrid. Y esa vida tiene que ver con salir de Madrid a las tres de la mañana, y esa vida va aparejada con el atasco. Y ese atasco no es el de la mañana: el que te absorbe la energía es el atasco de cuando vas a trabajar (…) El atasco de cuando sales de cenar un fin de semana no es el que peor llevas. Forma parte de la vida de Madrid». La frase es de Isabel Díaz Ayuso y, por sí sola, ha traído a colación el debate sobre los atascos en la región. Sin un Madrid Central para la Comunidad. Según Aguado, «los errores del PP» y «las meteduras de pata de sus candidatos» están dando alas a Gabilondo y Errejón.