Macron y Salvini, en lucha soterrada por el futuro de la UE, observan a los aspirantes de los principales grupos políticos del Parlamento.

Macron y Salvini, en lucha soterrada por el futuro de la UE, observan a los aspirantes de los principales grupos políticos del Parlamento. CARMEN VIVAS

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Juego de Tronos en Europa: quiénes aspiran a presidir la Comisión

Europa | Política

Juego de Tronos en Europa: quiénes aspiran a presidir la Comisión

Cada grupo en el Parlamento Europeo avala a sus cabezas de lista con diversas formas de ver el futuro de la UE

Más Europa o menos Europa. «Fuera de Europa» no es una opción ni siquiera para la alianza soberanista que aspira a consolidar Matteo Salvini, pero sí otra Europa, una Europa debilitada a favor de los Estados nación. Frente a Salvini el presidente francés, Emmanuel Macron, ampara a los liberales (En Marcha y ALDE, en inglés) que aspiran a ser el king o queenmaker en el próximo Parlamento Europeo, fruto de las elecciones que se celebran en los 28 entre el 23 y el 26 de mayo.

Ni Salvini ni Macron se presentan a las elecciones europeas, pero las formaciones que respaldan (soberanistas y liberales) serán decisivas en un Parlamento donde los partidos tradicionales, populares y socialistas, pierden peso. En este Juego de Tronos hay más de siete reinos, son 28 hasta que se vaya el Reino Unido, y el Trono de Hierro sería la presidencia de la Comisión Europea. El Rey de la Noche populista sería Salvini, abanderado de los caminantes blancos o fuerzas soberanistas.

También están en juego otros puestos relevantes como la presidencia del Consejo Europeo, que ahora ocupa el polaco Donald Tusk, y la sucesión de Antonio Tajani al frente del Parlamento Europeo.

Son unas elecciones cruciales. Así lo confirma el informe Siete días para salvar la UE, publicado por el ECFR, basado en una encuesta de YouGov, que apunta que más de la mitad de votantes en Francia, Alemania, Italia y Polonia, creen que la UE podría desintegrarse y que puede ser la última ocasión de participar en estas elecciones transnacionales, las mayores del mundo. En España se registra la cifra más baja (40%) de personas europesimistas.

El desafío para los proeuropeos es utilizar este miedo a la pérdida de la UE para movilizar a la mayoría silenciosa», dice Mark Leonard

“El desafío para los proeuropeos es utilizar este miedo a la pérdida de la UE para movilizar a su mayoría silenciosa, y garantizar que no solo sean los partidos en contra del sistema quienes expresen su opinión el 26-M”, sostiene Mark Leonard, director fundador del ECFR.

Salvini lucha por unir a estos anti sistema que confluyen en la Eurocámara. Mientras tanto, desde Macron hasta la izquierda más eurófila apura los últimos días para que haya más vida europea después del 26-M.

El Partido Popular Europeo, el más grande en la Eurocámara con 217 eurodiputados en esta legislatura, sería el grupo más votado el 26-M, aunque se quedaría lejos de la mayoría con 180 escaños, según la última proyección de Kantar Public y el Parlamento Europeo. Los socialdemócratas, hasta ahora segunda fuerza, también perderían apoyos (de 186 a 149 escaños).

Cada grupo político cuenta con un aspirante a presidir la Comisión Europea, el Spitzenkandidat, que en teoría tendría todo a su favor para lograr el puesto. El luxemburgués Jean-Claude Juncker, que ahora termina su mandato, fue el Spitzenkandidat del PPE en 2014.

Los socialdemócratas se quedaron con la presidencia del Parlamento, que ocupó el alemán Martin Schulz, que dejó el puesto en 2017 para ser líder del SPD frente a la canciller Merkel. Le reemplazó el popular italiano Antonio Tajani, lo que rompió la gran alianza entre populares y socialdemócratas.

Sin embargo, hay grupos que no son partidarios del sistema, como los liberales debido a que no hay listas transnacionales, y quienes tienen la última palabra son los jefes de Estado y de Gobierno, que forman parte del Consejo Europeo.

Si, como apuntan los sondeos, ningún grupo contara con la mayoría de los 751 escaños, habría más nombres sobre la mesa el 28 de mayo, cuando empezarán los jefes de Estado y de Gobierno quién relevará a Juncker y cómo se compondrá la nueva Comisión.

En un momento en que la lucha por la igualdad de género es crucial para muchos grupos políticos sería una señal de avance que la próxima Comisión estuviera encabezada por una mujer, y candidatas sólidas hay, entre ellas Margrethe Vestager, a quien ve con buenos ojos Emmanuel Macron, aunque también defendería a Nathalie Loiseau, la número uno de la República en Marcha en las elecciones europeas, empatada en los sondeos con Reagrupación Nacional.

Los ‘Spitzenkandidaten’

En teoría, esta fórmula de llevar un cabeza de lista de cada grupo político debería acercar a los aspirantes a presidir la Comisión Europea a los ciudadanos. Con esa idea defienden el sistema el Parlamento Europeo y la Comisión. Sin embargo, como las listas son nacionales, suelen ser poco conocidos en el resto de la Unión Europea y en el Consejo Europeo no todos los jefes de Gobierno están de acuerdo con este método.

Entre los defensores está la canciller alemana, Angela Merkel, mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, no lo apoya. El Tratado de Lisboa señala que el Consejo Europeo “ha de tener en cuenta” los resultados de las elecciones europeas, si bien no son vinculantes.

Los principales grupos políticos han elegido a su Spitzenkandidat (candidato en cabeza), si bien algunos presentan varias opciones. Es el caso de la Alianza de Liberales y Demócratas en Europa que cuenta con siete nombres en su liderazgo, el denominado Equipo Europa: Margrethe Vestager, Guy Verhofstadt, Nicola Beer, Katalin Cseh, Emma Bonino, Violeta Bulc y Luis Garicano.

El Partido Popular Europeo está encabezado por Manfred Weber; el Partido de los Socialistas Europeos por Frans Timmermans; los Conservadores y Reformistas por Jan Zahradil; los Verdes por el tándem formado por Ska Keller y Bas Eickout; la Izquierda Europea por Violeta Tomic y Nico Cué; y la Alianza Libre Europea con Oriol Junqueras.

Matteo Salvini es la cara visible del Movimiento por una Europa de Naciones y Libertades si bien no es oficialmente su candidato a presidir la Comisión Europea. Salvini aspira a que los partidos soberanistas confluyan en esta alianza, en la que destaca la Liga en Italia y Reagrupación Nacional en Francia, con el jovencísimo Jordan Bardella, de 23 años, como estrella del partido de Marine Le Pen.

Manfred Weber, el alemán tranquilo

Como sucede con otros políticos alemanes, Manfred Weber (Niederhatzkofen, 1972) es poco conocido en la República Federal, debido a que ha desarrollado su trayectoria entre Estrasburgo y Bruselas. Apenas un 26% de los alemanes sabe que Weber es el candidato del Partido Popular Europeo a la presidencia de la Comisión Europea

Es eurodiputado desde 2004 y vuelve siempre que puede a Wildenberg, al este de Múnich, donde vive su esposa. No tiene hijos. Bávaro de nacimiento y europeo de vocación, a Weber le gusta la música (tocó la guitarra en un grupo, The Peanuts) y el deporte.

Carece de experiencia de gobierno, lo que es un factor que puede jugar en su contra, ya que todo los presidentes de la Comisión hasta ahora habían desempeñado algún cargo en gobiernos nacionales. Sin embargo, Weber cuenta con el respaldo de la canciller Merkel y es muy respetado en su grupo por su talante moderado y su voluntad conciliadora.

Ingeniero y consultor empresarial, Weber, católico, fue designado por su grupo como Spitzenkandidat en noviembre de 2018. En esta legislatura ha defendido políticas restrictivas en migración y ha derrochado tolerancia con el Fidesz de Viktor Orban, partido integrado en el PPE.

Sin embargo, votó a favor de aplicar el artículo 7 contra Hungría en septiembre de 2018, aunque el PPE dio libertad de voto a sus integrantes. El partido de Viktor Orban, que, según Weber, “va por el camino equivocado”, ahora está suspendido y probablemente se integre en otro grupo político. Sus eurodiputados, más de una decena, son muy codiciados en un Parlamento más fragmentado que nunca.

En el PPE están integrados la CDU/CSU alemanas, la Plataforma Cívica polaca, Los Republicanos franceses, el Partido Popular español, Fuerza Italia, de Silvio Berlusconi, que vuelve a presentarse, y el Fidesz de Viktor Orban. Ahora cuentan con ocho de los 28 gobiernos de la UE están en manos de partidos integrados en el PPE.

Quiero trabajar por un nuevo comienzo en Europa, una nueva era con aire fresco y optimismo», afirma el alemán Manfred Weber

Este grupo defiende que se refuerce el control de las fronteras externas de la UE, con 10.000 efectivos más, diferencia entre migrantes irregulares y demandantes de asilo, aboga por facilitar la inmigración legal en función de las necesidades laborales. Ha sido el más exigente con el Sur cuando ha pasado apuros financieros. La disciplina fiscal es su guía.

Ve la globalización como una oportunidad y apuesta por los tratados comerciales como los firmados con Japón y Canadá. Apuesta por mayor unidad sin llegar a una Europa centralizada.

“Quiero trabajar por una Europa unida, digital, una Europa de los ciudadanos. Es la Europa de un nuevo comienzo, de una nueva era con aire fresco y optimismo”. Es la declaración de intenciones de Manfred Weber. Quien vote al Partido Popular en España estará apoyando la candidatura de Weber.

Frans Timmermans, políglota con alma europea

El candidato del Partido de los Socialistas Europeos ha sido uno de los pesos pesados de la Comisión Juncker como vicepresidente primero y en los Países Bajos ha sido desde diputado, a secretario de Estado y jefe de la diplomacia. Franciscus Cornelius Gerardus Maria Timmermans (Maastricht, 1961), diplomático, hijo de diplomáticos, y filólogo, sabe que el futuro de Europa depende de los jóvenes y defiende que no se queden indiferentes ante lo que está pasando y voten, incluso desde los 16 años. Le gusta montar en bicicleta, leer y se declara admirador de Bruce Springsteen.

O te adaptas o te vuelves obsoleto. Y nosotros necesitamos adaptarnos. Somos la fuerza política con la voluntad de adaptación», dice el holandés Frans Timmermans

Considera que las elecciones de mayo han de plantearse como “una lucha por el alma de Europa”. En diciembre de 2018, en el congreso de Lisboa, dijo: «Europa está congelada en su presente estado. Bajo la presión de la cuarta revolución industrial, el mundo está cambiando tan deprisa que si no cambiamos con él, nos haremos innecesarios para los ciudadanos. Nos marchitaremos y pereceremos al igual que les sucede a otras instituciones cuando hay revoluciones industriales. O te adaptas, o te vuelves obsoleto. Y nosotros necesitamos adaptarnos. Somos la fuerza política con la voluntad de adaptación, la capacidad de adaptación».

Timmermans, que habla siete idiomas, ha sabido adaptarse y se nota cuando ha de confrontar ideas en un debate con sus rivales. Es reacio a unirse a los populares, aunque ha trabajado con Juncker de quien ha recibido elogios, y dice preferir una coalición que puede abarcar “desde Tsipras a Macron”, es decir, desde la izquierda hasta el centro liberal

Es hábil, claro, y recurre a series de moda para hacer metáforas impactantes. “El Brexit ha dejado el Reino Unido como Juego de Tronos con anabolizantes”, señaló este miércoles. Se ha casado dos veces y tiene cuatro hijos.

En esta legislatura ha negociado con Turquía el acuerdo de acogida de refugiados y ha sido el gran defensor de que se activara el procedimiento de infracción por violar el derecho de la UE contra Polonia.

Considera prioritaria en la Agenda de la próxima comisión la lucha contra el cambio climático, un nuevo contrato social que contemple un salario mínimo y poner fin a la brecha de género. Reprocha a los populares su rigidez con los países del Sur en la última crisis financiera. Elogia a Portugal por haber superado las adversidades con una política de justicia social.

En la familia socialista europea, que en esta legislatura contaba con 186 eurodiputados y se prevé que obtengan 149, se integran el SPD alemán, el PSOE español, el PS francés, el PD italiano y los laboristas británicos. El PvdA, al que pertenece Timmermans, recibió un severo castigo en las urnas en 2017. Los socialistas gobiernan en España, Rumanía, Portugal, Suecia, Eslovaquia y Malta. Son socios de gobierno en Alemania, por ejemplo.

“No sean indiferentes. Voten. Decidan su futuro en las urnas el 26 de mayo. No dejen que otro lo haga por ustedes. Voten con el corazón. Por el cambio, con valentía”. Es su llamamiento a los 373 millones de europeos con derecho a decidir el futuro Parlamento de la UE. Quien vote al PSOE en España estará apoyando a Timmermans.

Jan Zahradil, el ‘heavy’ checo

La Alianza de Conservadores y Reformistas Europeos (ACRE) presenta al checo Jan Zahradil como su Spitzenkandidat. Investigador de formación, empezó en política con la Revolución de Terciopelo de 1989. Zahradil (Praga, 1963) se define como «euro-realista» y considera que el Brexit es la mejor prueba de que los ciudadanos quieren una mayor descentralización.

Ha sido diputado nacional y vicepresidente del Partido Cívico Democrático (ODS), formación liderada por Vaclav Klaus alineada en política económica con el thatcherismo. Fue elegido miembro del Parlamento Europeo en 2004, cuando su país ingresó en la Unión Europea. Primero su partido formó parte del PPE pero en 2009 creó junto a David Cameron este grupo de Conservadores y Reformistas Europeos, donde se han integrado los tories, ahora de capa caída y a punto de dejar la UE.

No ha criticado a Polonia y a Hungría por no respetar el Estado de derecho y aboga por «volver a sintonizar la UE», en línea con su pasión por el rock y el heavy. Presume de tener una gran colección de vinilos, asiste a conciertos siempre que puede y se relaja patinando.

Defiende una Europa de cooperación intergubernamental frente a la integración supranacional, una Europa de varias velocidades y varias monedas. Rechaza las cuotas obligatorias de refugiados y más devoluciones de demandantes de asilo. Aboga por dedicar más recursos a la protección de las fronteras externas. Critica la ideología verde, por considerarla perjudicial para el crecimiento económico, si bien señala que no es un negacionista del cambio climático, según el informe del CIDOB sobre las elecciones europeas.

Este grupo no es partidario del sistema de Spitzenkandidaten. En las elecciones de 2014 los Conservadores y Reformistas lograron 75 eurodiputados, un ascenso a la tercera posición, por delante de liberales y verdes. El 26-M pueden perder una decena de escaños.

Quiero una Unión Europea que haga menos y lo haga mejor, que encuentre el equilibrio entre el plano nacional y el plano europeo», señala el checo Jan Zahradil

Cuando se vayan los tories, será el partido Ley y Justicia polaco, del conservador Jaroslaw Kaczynsky, en el poder desde 2015, el más relevante. Otras formaciones nacionales en esta alianza son la Nueva Alianza Flamenca, de Bart de Weber, el Partido Popular Danés, y los Fratelli de Italia. Los españoles de Vox se plantea sumarse a este barco que lidera el checo Zahradil.

«Quiero una Comisión Europea que respete a todos sus miembros, ya sean pequeños o grandes, del Este o del Oeste. Una Unión Europea que haga menos y lo haga mejor, y que encuentre un nuevo equilibro entre el plano nacional y el europeo», remarca Jan Zahradil. En España podrían ser los votantes de Vox sus defensores.

Margrethe Vestager, la esperanza en femenino

Del nutrido Equipo Europa de la Alianza de Demócratas y Liberales por Europa (ALDE, en inglés) ha participado en el principal debate televisado la danesa Margrethe Vestager, comisaria de la Competencia en el equipo de Juncker. Junto al belga Guy Verhofstadt, que ya fue aspirante en 2014, son los más visibles de esta alianza, en la que se van a integrar los franceses de Macron.

Hace cinco años los liberales retrocedieron 16 escaños y lograron 68 eurodiputados. Los sondeos apuntan a que rondarán el centenar, si La República En Marcha cumple con las expectativas. Entre los integrantes están el D66 holandés, el FDP alemán, los Open VLD belgas, el DPS búlgaro, el Keskuta finlandés y Ciudadanos en España. Hay siete primeros ministros liberales en la actualidad.

Vestager (Glostrup, 1968) se ha convertido en el azote europeo de las multinacionales en esta legislatura. Para muchos ha sido «la mujer más poderosa de Bruselas». Sin dejarse intimidar, ha luchado como comisaria de la Competencia contra los abusos de poderosos monopolios. Ha impuesto multas históricas a los gigantes tecnológicos estadounidenses, por lo que el presidente Trump le ha acusado de odiar a Estados Unidos.

Un paraíso fiscal es un lugar donde todo el mundo paga los impuestos que le corresponden», declara Margrethe Vestager

«Un paraíso fiscal es un lugar donde todo el mundo paga los impuestos que le corresponden». Su frase en el debate es una declaración de principios. Es partidaria de que haya un mínimo para el impuesto de sociedades, por ejemplo. Y persigue que las empresas de Internet paguen más por sus lucrativas actividades en la UE.

Antes de volcarse en la Comisión en 2014, había sido viceprimera ministra en Dinamarca así como ministra de Economía e Interior en el Gobierno de coalición encabezado por Helle Thornig-Schmidt. Cuenta con experiencia en cargos relevantes en política nacional y europea. Feminista, liberal y europeísta, sobresale por su competencia y su carisma. «La Unión Europea es el mejor lugar del mundo donde ser mujer», subraya Vestager.

Esta alianza defiende que haya más decisiones por mayoría cualificada en lugar de la actual unanimidad y se presenta como una clara alternativa a los nacionalistas populistas. Aboga en cuestión migratoria por revisar completamente el sistema de Dublín y llevar a cabo acuerdos migratorios con países MENA para organizar retornos seguros.

Es partidaria de acelerar la transición a las energías limpias y sostiene que la UE ha de liderar las metas del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Apuesta por el multilateralismo y tratados negociados con criterios de sostenibilidad.

Vestager, madre de tres hijas, asegura que no está en Facebook para no caer en la tentación de entrometerse en sus vidas.  Asegura que se relaja haciendo punto y en la cocina, sobre todo, con ricas recetas pasteleras con las que deleita a su equipo.

«La próxima Comisión Europea ha de ser más diversa. Y hemos de mostrarnos orgullosos de ser europeos porque hemos conseguido mucho hasta ahora», destaca. En España Ciudadanos, con Luis Garicano como número uno de su lista europea y miembro del Equipo Europa, representa la opción liberal.

Ska Keller, la ecologista solidaria

Ska Keller es la esperanza verde para la Comisión Europea. Franziska Maria Keller (Guben, Brandemburgo, 1981) y el holandés Bas Eickout forman un potente tándem ecologista de este grupo que quedó cuarto en 2014 con 52 escaños. Los sondeos prevén que mejorarán estos resultados el 26-M y lograrán 57 eurodiputados.

En este grupo hay un conjunto de partidos ecologistas como los alemanes, franceses, austriacos y suecos. También estaban unidos a la Alianza Libre Europea, formaciones regionalistas. Por ALE aspira a presidir la Comisión Oriol Junqueras, líder de Esquerra Republicana en prisión preventiva en España. Gobiernan en coalición en Lituania, Suecia y Luxemburgo.

Keller ha cursado estudios islámicos, turcología y estudios judíos en la Universidad Libre de Berlín.  Forma parte de los Verdes alemanes desde que tenía 21 años. Habla alemán, turco, inglés, francés, español e italiano. Asegura que «ya es hora de que una mujer presida la Comisión».

Considera prioritario que en la próxima legislatura la UE de prioridad a buscar vías para salvar el planeta. Asegura que la acogida de refugiados es «un imperativo moral». Rechaza el TTIP, porque a su juicio, deja en desventaja a los trabajadores europeos frente a EEUU.

Quiero que la Unión Europea sea ecológica, social y democrática. Estamos ante una encrucijada, por el cambio climático y los derechos humanos», subraya Ska Keller

Lleva en el Parlamento Europeo desde 2009, y en 2014 ya fue cabeza de lista de los Verdes. Es una apasionada de la naturaleza, a quien, como buena alemana, le gusta hacer senderismo. Disfruta leyendo pero suele tener siempre informes pendientes y ha de dejar otras lecturas para las vacaciones.

«Quiero que la Unión Europea sea ecológica, social y democrática. Estamos ante una encrucijada. Hacemos frente al cambio climático, un desafío para todo el planeta. Y también hemos de combatir a quienes quieren acabar con el respeto a los derechos humanos», afirma Keller. En España varios partidos verdes estarían en esta alianza, así como Esquerra.

Nico Cué, el sindicalista 

Asturiano de nacimiento, belga de adopción, Nicanor o Nico Cué encabeza junto a la eslovena Violeta Tomic el Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea / Izquierda Verde Nórdica. Cué (Mieres, 1956), es hijo de un minero que huyó a Bélgica en 1962, tras participar activamente en las huelgas de este sector. El padre de Cué estuvo afiliado al PC en Lieja, donde se estableció la familia, que llegó sin nada en los bolsillos.

Cué empezó a trabajar de aprendiz en la Fábrica Nacional de Armas de Herstal, donde llegó a  presidir el comité de empresa. Durante décadas ha sido líder sindical, incluso secretario general de la confederación del metal, la segunda en importancia en Bélgica.

Reconoce que la lucha contra el franquismo de su padre y su exilio ha tenido un gran peso a la hora de aceptar en estos momentos encabezar la candidatura de la alianza izquierdista, en la que se integran Podemos e Izquierda Unida.

He de seguir en la lucha. Quiero una Unión Europea que defienda a los trabajadores», dice Nico Cué

En 2014 consiguieron 46 escaños, y ahora podrían rondar los 50. Contaban hace cinco años con Alexis Tsipras, entonces en la oposición en Grecia pero con gran ascendente entre la extrema izquierda europea. En este grupo también está la Francia Insumisa de Jean-Luc Mélenchon, los alemanes de Die Linke, el Sinn Fein norirlandés y el Bloque de Izquierda portugués.

Defienden una política migratoria común basada en la integración y una respuesta humanitaria al problema de los refugiados, están en contra de la Europa liberal y quieren revocar los tratados comerciales lesivos con los derechos de los trabajadores.

Asegura que el ascenso de la ultraderecha le ha llevado a «seguir en la lucha». Quiere una Comisión Europea que «defienda al trabajador». En España están representados por Unidas Podemos.

No son todos los que optarán al trono de hierro de la Comisión o del Consejo Europeo. Los jefes de Estado y de Gobierno tendrán candidatos, si hay que buscar consensos, y entre ellos suena mucho el francés Michel Barnier, que ha desempeñado un papel extraordinario como jefe negociador de la UE en el Brexit. En la terna al frente de la UE (Comisión, Consejo Europeo y Parlamento) debería haber alguna o varias mujeres.

Los consensos se buscarán y serán posibles, siempre y cuando la alianza que apadrina Matteo Salvini se quede lejos de su objetivo de que los eurófobos superen un tercio de los escaños en el Parlamento Europeo. Salvini llama al sentido común de los ciudadanos para lograrlo. Pero quiere el Trono de Hierro para fundirlo. Con sentido común, el proyecto que ha facilitado la paz y la prosperidad en Europa ha de seguir adelante con más decisión que nunca antes.